Prensa Cannábica Gratuita

Los locos visionarios que han mandado cannabis al espacio para resolver un viejo misterio

La conquista del espacio avanza a pasos agigantados. De seguir así, no está lejos el día que tengamos colonias en Marte y una estación espacial en la Luna. Por ello, la comunidad científica se esmera en estudiar al detalle cómo afectarían las condiciones ambientales más allá de la atmósfera a nuestras necesidades más cotidianas, entre las que podría estar la marihuana. En esta línea, el proyecto Weed Bro-Cannabis, que ha puesto en marcha Herban Plant, intenta resolver el misterio de cómo afectan las condiciones extremas del espacio exterior a la planta. Esta misión consistió en enviar una caja de cogollos al cosmos, donde han estado expuestos a temperaturas de -70 ºC, con el fin de estudiar al detalle los cambios que han experimentado y venderlos para deleite del público.

“Estamos muy interesados ​​en ver qué efecto tienen estas condiciones adversas, que no se encuentran en la Tierra, sobre la marihuana. Podría ser que la exposición adicional a radiación ultravioleta haya influido de una forma determinada, o la radiación solar o la congelación por los cambios de temperatura”, explica el doctor Chris Rose, encargado de la investigación científica de la misión Weed Bro-Cannabis. “Las condiciones por encima de la atmósfera podrían haber tenido un efecto global que tenemos la intención de estudiar y divulgar gracias a la tecnología que tenemos a nuestra disposición”, concluye.

Herban Planet y Level Up, una tienda al norte de Phoenix (Arizona), se unieron para colaborar y llevar a cabo esta loca misión sideral. La idea era mandar una libra, que equivale a 453,6 gramos, de una variedad de primera calidad (escogieron Thin Mint Girl Scout Cookies) y dar con un grupo de ingenieros que les ayudasen con el proyecto astronómico. Por ello se pusieron en contacto con el doctor Rose, fundador de Sent Into Space, para asegurar que todos los aspectos técnicos del lanzamiento estuviesen bajo el control de un experto.

Una marihuana llevada al límite

Rose quiere estudiar su estructura molecular para observar si ha sufrido cambios. El primer análisis será a nivel visual, con la ayuda de un microscopio electrónico. Este instrumento permite observar con exactitud elementos que con uno convencional no podrían percibirse, casi a nivel atómico.

En segundo lugar, el equipo del doctor pretende hacer una prueba de bromo, que consiste en utilizar el microscopio electrónico para centrarse en un área y disparar un haz concentrado de iones sobre ella. Un ion es un átomo que ha surgido a partir de la pérdida o ganancia de electrones, por lo que “al ser disparado, por ejemplo, hacia uno de los cristales o estructuras centrales de la marihuana, podremos medir la energía de los electrones escogidos; es como un bombardeo a pequeña escala”, explica el científico. Se trata de identificar todas las variaciones que el cannabis ha experimentado tras su paso por el espacio. 

El equipo científico hace todo esto para detallar una estructura del ADN enviado al espacio exterior, una especie de huella dactilar que pueda decirnos de forma gráfica y con datos físicos en qué se diferencia este cannabis de uno normal. Si observamos el siguiente vídeo podremos observar cómo se acumula condensación en el interior de la cámara espacial que contiene los cogollos, llegando a cristalizarse por momentos.

El equipo documentó toda la expedición con una cámara a bordo de la caja cannábica y varios drones por la zona. El punto de entrada al espacio exterior, según el consenso científico, está a 19,2 kilómetros de la superficie de la Tierra, pero Herban Planet y sus socios estaban decididos a llegar mucho más lejos y tenían que dejar testimonio de ello.

Utilizando un globo meteorológico y un dispositivo GPS, estos cosmonautas aficionados lanzaron el cannabis desde el desierto en Arizona y rastrearon la expedición. 32 kilómetros por encima de la Tierra el globo explotó y la caja espacial comenzó a precipitarse hacia la superficie, activando un paracaídas cuando estaba cerca del desierto. 

No se trata de la primera misión espacial para el cannabis

El impulso legalizador en Estados Unidos ha conseguido que la comunidad cannábica alcance hitos históricos como el de mandar marihuana al espacio exterior. Esta es una misión cósmica con precedentes, ya que en 2013 Seed Hub abrió la veda enviando una bolsa de cogollos más allá de la atmósfera. Estos tipos tuvieron la oportunidad de probarlos una vez cayó el paquete del cielo y filmarlo, pero el experimento no fue a más y nunca hubo un estudio posterior como el que va a realizar el equipo del doctor Rose.

Por su parte Sent Into Space, cuyo modelo de empresa se basa en el envío de objetos, plantas, materia orgánica y comida al espacio exterior, también está familiarizado con la carrera espacial del cannabis. Esta empresa de cartería cósmica ayudó hace unos meses a una cadena de televisión a mandar un canuto más allá de la atmósfera. Al igual que ahora, el equipo del doctor Rose se valió de un globo meteorológico para conseguir enviarlo 34 kilómetros por encima de la Tierra. Esta hazaña, que fue seguida por dos millones de usuarios en directo, buscaba conseguir un récord sin ningún afán científico detrás.

Mientras tanto, habrá que esperar al menos un mes para conocer los resultados de las pruebas científicas, aunque la marihuana cósmica pudo llegar a las estanterías del dispensario de Level Up en Phoenix a comienzos de este mes. Esto significa que fueron muchos los amantes del cannabis que pudieron testar los matices espaciales de estos cogollos; eso sí, como bien advirtieron desde Herban Planet, “bajo su propio riesgo”.

Fuente Lamota.org

Deja un comentario

Your email address will not be published.

*

Últimas Noticias