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Los peligros ocultos y las mentiras de los tratamientos fitosanitarios (IV)

Si anteriormente, en el capítulo 3, hemos tratado los productos naturales que la naturaleza nos brinda para controlar plagas y enfermedades en nuestros cultivos y que se caracterizan por ser los más conocidos, ahora, en este nuevo capítulo trataremos algunos otros que, si bien son muy útiles, no han llegado a ser igual de populares o están saliendo al mercado, pero sin embargo, han demostrado su eficacia igualmente.

Por Trabe

El jabón potásico y el jabón sódico se obtiene a partir del proceso de saponificación, que consiste en la transformación de las grasas en sales alcalinas de sodio y potasio respectivamente. El jabón potásico es un jabón más blando que el sódico lo que permite una mejor formulación y además tiene más potencia insecticida. El jabón potásico es un insecticida que actúa por contacto, es decir, debe tocar físicamente al insecto, por lo que a la hora de dar un tratamiento con él hay que mojar bien toda la planta, teniendo especial atención al envés de las hojas. Actúa degradando la cutícula del insecto, disolviendo la quitina de la que está formada; también irrita las fosas nasales y digestivas del insecto y destruye los huevos y la melaza segregadas por determinadas plagas para su protección de otros tratamientos fitosanitarios (como algunas moscas blancas). Un ejemplo claro de la viabilidad de este tipo de formulados es el OLEATBIO, el pionero de todos los jabones potásicos que actualmente se comercializan y que ha demostrado gran eficacia contra moscas blancas, pulgones, arañas rojas y cochinillas. No requiere medidas especiales para su aplicación y puede funcionar bien incluso con aguas duras. Si se combina su tratamiento con otros productos fitosanitarios hay que tener presente que es un producto de pH alto, por lo tanto se debe corregirse hasta pH cercano a 6 antes de combinarlo con otros formulados. No se recomienda mezclarlo con formulados a base de cobre ni de azufre. Tampoco mezclarlo con productos que potencien su acción como mojantes, coadyugantes o aminoácidos.

El extracto de ajo es un formulado que se presenta tanto en líquido como en sólido y que actúa por ingestión, causando alteraciones digestivas en el insecto, que deja de alimentarse. Por otro lado, los “thiosulfatos” atacan su sistema nervioso alterando todos sus sentidos. También cambia el olor (nunca el sabor) natural de la planta ya que actúa alterando el olor con el que el insecto identifica a la planta en cuestión. La sustancia más importante es la “aliína”, la cual cuando se pone en contacto con la enzima “alinasa” se transforma la “alicina”, que es la que proporciona el olor propio del ajo cortado o machacado. El extracto de ajo es un producto completamente biodegradable que no afecta en nada al equilibrio de los ecosistemas. Es el caso del ALIOSAN, que está indicado como preventivo en insectos minadores, chupadores, barrenadores y masticadores. Al ser un formulado sólido, presentado de forma totalmente natural y sin aditivos, se seguir el siguiente proceso a la hora de realizar un tratamiento con él: se prepara una papilla muy líquida y sin grumos con agua lo más próximo posible a pH 7 y posteriormente se aplica al caldo de tratamiento final, también con el pH anteriormente citado. Es acertado no aplicarlo con productos mojantes o adherentes porque esto si puede provocar que deje residuos sobre la planta.

La cola de caballo (Equisetum arvense), también conocida como “Equiseto” es una planta herbácea-arbustiva que suele aparecer en ambientes muy húmedos. Contiene una sustancia tóxica para los hongos llamada “Equisetonina” que combinada junto a otra sustancia presente en ésta planta, el “ácido silícico”, favorece el reforzamiento de la planta y la hace más resistente ante futuros ataques de hongos. Estos dos componentes, junto a otros como el “Isoquercitósido”, la “Galuteolina”, la “Equisetrina”, la “Nicotina”, la “Palustrina” o la “Dimetilsulfona”, hacen que la COLA DE CABALLO sea uno de los fungicidas más eficaces en agricultura ecológica. Para su correcta aplicación se prepara una disolución a proporción de un kilo de COLA DE CABALLO por cada cuatro litros de agua y se deja macerar durante todo un día; debe removerse de forma enérgica durante quince minutos al comienzo y al final de dicho periodo. La disolución resultante se disolverá en el caldo de fumigación a razón de cuatro litros del macerado resultante por cada 160 litros de caldo. Es conveniente no mezclar con otros tratamientos para no alterar las cualidades naturales del producto.

La ortiga (Urtica urens) es una planta anual, con pelos urticantes, de tallos erguidos, únicos o ramificados desde su base, hojas elípticas y bordes aserrados. Con el purín de ortiga gracias a su elevada concentración en hierro se estimula el crecimiento de los cultivos y previene enfermedades fúngicas o criptogámicas (causadas por hongos). Por su efecto repelente protege contra el ataque de pulgones, araña roja y pulgón lanígero. El URTIFER es ortiga en polvo que ya está lista para preparar como tratamiento foliar; para ello hay que dejar en maceración 24 horas; al hacer la maceración se deberá agitar la emulsión enérgicamente durante treinta minutos; luego repetir la operación justo antes de aplicarlo. Aplicar en las horas de baja incidencia del Sol, mojando bien las plantas. Para usar en el agua de riego la dosis es la misma, sólo que la maceración deberá mantenerse durante al menos seis días. Se recomienda que antes de aplicarlo, el suelo esté bastante seco para que la planta lo absorba inmediatamente y no se pierdan gran parte de sus componentes por lixiviación (arrastre de sustancias a capas profundas del suelo por capilaridad).

La Quassia amara es un arbusto, cuyos extractos se han utilizado tradicionalmente como remedios naturales en el tratamiento de problemas digestivos, hepáticos, contra la malaria y como insecticida. Es una planta muy rica en sustancias activas denominadas “quassinoides” y que actúan como toxinas de contacto e ingestión para algunos insectos, deteniendo su desarrollo. Estas sustancias son conocidas y utilizadas por los pueblos indígenas de América del Sur desde hace miles de años y se localizan en la zona de transición entre la corteza y los tejidos vasculares. QUASIA AMARA es producto indicado para pulgones, ácaros, minadores, orugas e insectos chupadores. Al ser un producto es polvo hay que proceder previamente a transformarlo en forma de papilla. Es bastante irritante en contacto con los ojos y fosas nasales por lo se recomienda utilizar protección, pero su toxicidad es totalmente nula para el ser humano. También tiene un olor algo desagradable, pero realmente vale la pena porque posee una gran eficiencia.

El extracto de la semilla de cítrico, sobre todo de pomelo es un compuesto antimicrobiano de amplio espectro y no tóxico. Se ha demostrado su capacidad para controlar el crecimiento de una gran cantidad de bacterias “gram negativas” y “gram positivas” muy peligrosas incluso para el ser humano, hongos, virus y parásitos protozoarios. Un buen ejemplo de ello es el OLEATBIO PO que combate las enfermedades producidas por bacterias (como la Erwinia, Pseudomonas, Xanthomonas, Agribacterium, Corynabacterium,…), hongos (como Ancochyta, Fusarium, Botrytis, Alternaria, Rhyzoctonia, Sphaeroteca, Mycosphaerella, Colletorichum, Cercospora, Septoria, Stemphylium, Peronospora, Pythium,…) y Virus (como el Virus del Mosaico del Tabaco, Gemino,…). Su eficacia es mayor como preventivo por lo que se recomienda aplicarlo en los momentos iniciales de la enfermedad o en periodos que sean susceptibles de adquirirla.

El extracto de tomillo es un fungicida de amplio espectro. La efectividad como antiséptico general es muy conocida. Tiene acción tanto preventiva como curativa sobre los cultivos afectados por hongos y bacterias. El “timol natural” es un componente presente en muchas esencias de plantas aromáticas y se considera un elemento importante en muchos preparados antisépticos, antifúngicos y antimicrobiales. Similares características presenta el “Carvacrol”, isómero del “timol”, que se encuentra en algunas variedades de tomillos, como el tomillo rojo. Un ejemplo claro de éste producto es el OLEATBIO TO que actúa contra ancochyta, fusarium, botrytis, alternaria, rhizoctonia, sphaeroteca, mycosphaerella, collecotrichum, cercospora, septoria, stemphylium, peronospora, pythium.

El Propóleo es un producto elaborado por las abejas a partir de sustancias resinosas que recogen en las yemas de infinidad de plantas. Lo colocan en el exterior de la colmena y bordeando la entrada, con el fin de sellar todas las fisuras y evitar la infección de cualquier parásito o enfermedad. Pruebas de laboratorio han demostrado su efectividad como controlador de infecciones bacteriostáticas, bactericidas y fungicidas, aparte de propiedades anestésicas, antiinflamatorias y cicatrizantes. Los principales responsables de todas estas cualidades son los “flavonoides”, que en el caso del formulado llamado PROPOLIX se presenta en disolución hidroalcohólica y viene expresado su riqueza en “Galangine” a 20 mg/ml. (Método HPLC). El producto no presenta ninguna fitotoxicidad y es totalmente biológico. Ha demostrado su eficacia en el control de: Oidio sp, Fusarium sp, Phitóptora sp, Esclerosis sp, Bacteriosis sp, Peronospora sp, Botrytis sp, Alternaria sp, etc.

Todos estos formulados llevan más de una década en el mercado y han demostrado su fiabilidad en las condiciones más desfavorables. Sólo hay que tener en cuenta una cosa: al ser productos donados por la naturaleza, para que realmente funcionen debemos trabajar coordinados con ella, esto es, debemos conocer las características fisiológicas de los organismos que queremos controlar, tanto de los hongos, bacterias y virus, como de los insectos. Debemos conocer sus puntos débiles y con las ventajas que cuenta la planta por si sola para poder protegerse. Hay que recordar que nosotros disponemos de algunas de las herramientas y el resto van a ser usadas por las plantas sin necesidad de que nosotros participemos, es más, podemos entorpecer el proceso de autoprotección si damos determinados tratamientos. Por lo tanto, debemos también conocer el sistema inmune de las plantas, uno de los apartados más fascinantes de la Fitotecnia.

Es muy importante establecer las condiciones naturales para un correcto desarrollo de nuestros cultivos y no de sus plagas y por esto en los siguientes artículos vamos a aportar toda la información necesaria para realizar unas prácticas agronómicas correctas. Conoceremos los aspectos biológicos de las plagas más importantes, estableceremos pautas para un correcto abonado y todas las prácticas culturales y técnicas de cultivo que nos ayudarán a desarrollar un cultivo limpio y sano. Conoceremos nuestros aliados en la lucha contra las plagas y por último seremos capaces de conseguir un ecosistema completo.

No es una labor fácil pero con toda la información necesaria será posible. Sólo debemos ser conscientes de la necesidad de preservar la voluntad de la naturaleza y que, aunque la agricultura es una actividad creada por el hombre, podemos aportar ecosistemas agrarios al medio que nos permitan satisfacer nuestras necesidades de consumo sin alterar el medio de manera irreversible. Sólo un dato: en el planeta más de una cuarta parte de los terrenos de uso agrícola están destinados a cultivos de poca exigencia edáfica o como soporte físico para cultivos sin suelo, y esto es así porque el hombre ha terminado en cincuenta años con suelos que han tardado en formarse cientos de siglos. Al ritmo que crece la población mundial… ¿qué futuro nos queda?

 

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