Prensa Cannábica Gratuita

Todo lo que necesitas saber para iniciarte en el consumo de alimentos cannábicos

Aunque hay mucha gente que a la hora de tomar marihuana opta por un porro o por la vaporización, los productos alimenticios son cada vez una opción más popular. Aun así, puede que los más novatos se acerquen con un poco de miedo a ellos, así que repasamos todo lo que hay que saber para disfrutar de unas buenas galletas o de una bebida con estas características.

Los alimentos con cannabis han sufrido una gran evolución desde que los aficionados de la planta empezaran a mezclar marihuana con mantequilla para hacer galletas. Y aunque durante mucho tiempo una parte de los consumidores optó por el típico porro (de hecho aún es el método más popular para disfrutar de los efectos cannábicos), según un estudio de New Frontier Data cada vez más personas eligen ‘comerse’ su marihuana. 

“Fumar o inhalar algo no es una acción natural para muchas personas”, explica Mike Heller, cofundador de MJ Wooly, una compañía que ayuda a que otras empresas introduzcan la marihuana en sus comidas y bebidas. Por ello, algunos novatos y también aficionados a la planta deciden probar los alimentos con cannabis. Sin embargo, para consumir estos se deben tener en cuenta unos cuantos consejos para que la experiencia vaya sobre ruedas. 

En primer lugar hay que entender de qué forma interactúan los comestibles de marihuana con nuestro cuerpo. Aunque la sensación que se obtiene al ingerirla es bastante similar a la que se conseguirá si se fuma o se vaporiza, el momento de efecto y la duración será diferente. “Si estás fumando o vaporizando estás absorbiendo todo el THC y los cannabinoides a través de tus pulmones”, explica Heller. Estos componentes van directos al torrente sanguíneo, lo que quiere decir que fumadores y vaporizadores notarán los efectos en 10 minutos.

Sin embargo, con los alimentos cannábicos el cuerpo tiene que digerir la comida o la bebida, que pasa por el estómago y el intestino antes de llegar al hígado. Es entonces cuando el THC entra al torrente sanguíneo. Esto implica que pueden pasarde 30 minutos a dos horas antes de que se note el impacto real. Eso hace que, en ocasiones, algún consumidor poco precavido se lance a beber más o a comer más galletas de las recomendables, pensando que no están haciendo el efecto necesario o que ha comido o bebido de menos. ¡Paciencia! Los excesos pueden acabar en una mala experiencia, por lo que hay que tener en cuenta el tiempo que tarda en empezar a notarse la influencia de nuestra planta. 

Además, también hay que ser conscientes de que el colocón será más extenso. “Es mucho más largo y más poderoso”, explica el doctor Allan Frankel, experto en medicina cannábica. Los que la consuman fumada o vaporizada puede que perciban el impacto durante unas tres horas; ingerirla implica que el cuerpo sienta ciertos efectos durante ocho o diez horas, aunque sean más leves en las últimas. 

Mike Heller también es de la misma opinión. Según el experto, el hígado convierte el THC en un tipo de molécula diferente a la que absorbe los pulmones, una molécula que sería 10 veces más psicoactiva que si el tetrahidrocannabinol se ingiriera a través de la inhalación. Además, también hay que tener en cuenta que no se procesará de la misma manera una bebida y un alimento cannábicos: el THC de una bebida se digerirá con mayor facilidad, mientras que el contenido en un pastel o en una galleta tardará más en hacer efecto, porque se tarda más en procesar los otros ingredientes. 

Varios consejos para disfrutar de la experiencia

En primer lugar, hay que saber que los alimentos cannábicos no van a influir a todos de la misma manera, especialmente si se consumen en la misma cantidad. No será lo mismo que una persona de 100 kilos se tome una bebida cannábica que lo haga una de 50. Y no todo es peso: el metabolismo particular de cada uno también juega un papel. Tampoco se producirá el mismo efecto si es la primera vez que se consume o si quien come las galletas es un aficionado al consumo. Además, haber tomando otros alimentos (no cannábicos) recientemente también influirá en el colocón. 

“Hay un espectro muy amplio de niveles de tolerancia”, explica Julianna Carella, CEO de Auntie Dolores, una compañía de productos cannábicos que comercializa nueces, maíz dulce y otros alimentos ‘verdes’. “Hay personas que se sentirán perfectamente bien con 5 miligramos de THC y otros que necesitarán 500 miligramos [para notar el efecto]”, añade. 

Lo mejor es que cuando se consuma un producto con marihuana siempre se sepa de dónde proviene. Es decir: se compra en un sitio especializado con un etiquetado correcto que nos permita saber la cantidad de THC que contenga, se cocina en casa (sin pasarse echando marihuana) o se recibe de un amigo que nos explique cuánto cannabis ha metido en el preparado. 

Si se compra en un dispensario o por internet, lo mejor es empezar con productos con cantidades que no superen los 10 miligramos de THC. De hecho, para los más novatos será mejor optar por preparados que contengan 2,5 o 5 miligramos. Si cuando consumamos las galletas, el humus cannábico o la bebida (por poner unos ejemplos) pasan dos horas y no se siente nada, no hay que alarmarse. Tampoco hay que lanzarse a comer más galletas, como hemos comentado antes; lo mejor será esperar un día y comer o beber otro producto con una dosis mayor del cannabinoide. Eso sí, nada de grandes saltos: si has empezado con 10, lo lógico es pasar a 15, no a 50 miligramos. 

Si en vez de comprar un bizcocho o una bebida prefieres hacerlo en casa, lo más recomendable será que prepares mantequilla cannábica y que después la emplees en las recetas. Hacerla es muy fácil: solo hace falta medio litro de agua, 250 gramos de mantequilla y unos 30 gramos de hojas resinosas.

Para elaborarla, primero se trituran los restos de marihuana, con el fin de facilitar su disolución. Después, se pone a hervir un cazo con agua; cuando esté en ebullición se añaden aquellos y la mantequilla. Hay que remover la mezcla durante una media hora, con el fuego en marcha. A continuación se cuela la mezcla para separar los restos vegetales. Hecho esto, solo faltará guardar la mezcla en la nevera durante un mínimo de seis horas. Cuando la saquemos del frigorífico, la mantequilla estará en la parte superior y habrá que recogerla. El líquido que quedará debajo es para tirar. 

Como consejo final, y debido a lo alargado del colocón, lo más recomendable es que el consumo se produzca en un lugar privado en el que nos sintamos seguros, como nuestra casa o la de un amigo. Así, todo lo que habrá que hacer será comer el producto elegido y disfrutar de unas horas increíbles, sean en soledad o en compañía. Tener a mano chocolate por si nos entra el hambre y un poco de café también será una buena opción, así como evitar las bebidas alcohólicas. 

Si a pesar de toda esta información consumes marihuana de más y te sientes raro, no te preocupes. Todo lo que debes hacer es beber mucha agua e irte a dormir. Al día siguiente estarás listo para experimentar de nuevo con la planta y descubrir que los alimentos cannábicos son una de las mejores opciones para consumir marihuana y lograr un colocón maravilloso.

Fuente Lamota.org

Deja un comentario

Your email address will not be published.

*

Últimas Noticias