El Cultivador 0
18 cultivo básico E fectivamente, ya sabe- mos (o deberíamos saber) cuando y como cosechar de acuerdo con nuestros gustos y preferen- cias. En cualquier caso, si es la primera cosecha, el canna- bicultor puede experimentar un poco si dispone de varias plantas de esquejes de la misma madre, a base de dejar transcurrir unos días entre la cosecha de cada una de ellas y observar los cambios en es- tructura y tricomas. Es im- portante una observación detallada con lupa y anotar las apreciaciones, para así poder tener una buena toma de datos y al final poder com- parar y sacar conclusiones. La manicura Normalmente habremos cor- tado la planta por debajo del último nudo con flores si esta- mos en interior trabajando con plantas pequeñas. Si la co- secha es de exterior o terraza con grandes contenedores, el tamaño del ejemplar normal- mente lo hace poco manejable aún cuando haya sido cose- chado por partes, por lo que lo usual es separar las ramas, al- gunas de las cuales pueden lle- gar a tener el tamaño de toda una planta de interior. Tam- bién estas son susceptibles de ser separadas en partes para su mejor manejo. Una vez tenemos las plantas “despiezadas” en ramas, debe- remos realizar una operación destinada a bajar la humedad y retirar las partes no desea- bles de la planta para fumar; como muchos sabréis, a esto se le denomina “manicura”, pues es de alguna forma simi- lar a esta en tanto en cuanto que “pelamos” los cogollos de- jándolos lisos y sin partes so- bresalientes. Como se verá por la experiencia, es conveniente trabajar con tijeras de tamaño mediano, con punta y muy afi- ladas y estrechas, tipo las de peluquería. Comenzaremos eliminando todas las hojas principales que hayan podido quedar tras el despiece, inten- tando cortar la base del pecí- olo o rabito que une la hoja al tallo, repasando así toda la rama, sin olvidarnos de las que sobresalen claramente desde la base de los cogollos. Este es un buen momento para observar los diferentes desarrollos de la planta de- pendiendo de la zona de la rama y relacionándolos con la posición que la planta ocu- paba en el cultivo, de forma Cuando hemos cosechado nos encontramos con un montón de ramas, cogollos y hojas, inundando nues- tro entorno de embriagadores aromas. Ahora debemos secar y a ser posible, curar toda esa hierba con el fin de que se completen los procesos bioquímicos que potenciarán los efectos de los cannabinoides al tiempo que maduran los agentes aromáticos y la clorofila se destruye. Almacena y conserva la hierba Por Luis Hidalgo
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