El Cultivador 0
38 cultivo básico D esde el principio de los tiempos, el hombre siempre se ha pregun- tado qué es la luz. Hace más de dos mil años, ya los anti- guos griegos habían observado algunos fenómenos asociados con la luz como la propagación rectilínea, la reflexión y la re- fracción. Por aquellos tiem- pos, el hombre pensaba que era el centro del universo, y normalmente intentaba expli- car lo desconocido como un reflejo de su humanidad. De esta guisa, la idea inicial para explicar la naturaleza de la luz proponía que se trataba de "algo emitido por los ojos" que chocaba contra los objetos y permitía verlos. Más ade- lante se propuso que la luz debía proceder de los objetos que se veían y que al llegar al ojo producía el efecto de la vi- sión. Ninguna de las dos teo- rías daba explicación al hecho de que no se emiten rayos en la oscuridad, así que se plan- teó una nueva hipótesis que identificaba la luz como algo procedente del Sol y de los cuerpos incandescentes. ¿Qué es la luz? La luz está formada por ondas, se propaga en todas di- recciones y siempre en línea recta. Las ondas luminosas son diferentes a las ondas so- noras, ya que pueden propa- garse a través del vacío y se llaman ondas electromagnéti- cas. El hombre sólo puede ver algunas de estas ondas, las que forman el espectro luminoso visible. El sol es la fuente lumi- nosa natural de la Tierra. Los objetos que reciben la luz se llaman cuerpos iluminados. Como la luz blanca en realidad está compuesta por siete colo- res, de acuerdo al tipo de luz que absorben y que reflejan, vemos los objetos de diferen- tes colores. La cuestión de si la luz está compuesta por partículas o es un tipo de movimiento ondu- latorio ha sido una de las más interesantes en la historia de la ciencia. En el siglo XVII se postulan las dos teorías prin- cipales sobre el tema, una por parte de Newton, que propo- nía que la luz está compuesta por partículas luminosas, de distinto tamaño según el color, que son emitidas por los cuerpos luminosos y que pro- ducen la visión al llegar a nuestros ojos. ¿Luz roja o blanca? ¿Cuatrocientos watios irán bien, o necesitaré 600? ¿Para qué sirven los ultraviole- tas? Cuando alguien se decide a cultivar cannabis en interior, comienzan las dudas sobre cómo ilumi- nar sus plantas de forma correcta. Todas esas dudas quedarán resueltas en esta serie de artículos que aparecerán a partir de hoy bajo el título de Iluminación Especializada, también se expondrán otros datos no muy conocidos por el cannabicultor de a pie. Hágase la Luz Por Luis Hidalgo
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