El Cultivador 0

39 cultivo básico Newton se apoyaba en los si- guientes hechos. La trayecto- ria seguida por los corpúsculos es rectilínea y por ello la luz se propaga en línea recta. Cuando se interpone un obstá- culo, los corpúsculos no pue- den atravesarlo y así se produce la sombra. La refle- xión se debe al rebote de los corpúsculos sobre la superficie reflectora. Sin embargo no se podía explicar que los cuerpos, al emitir corpúsculos, debían perder masa y esto no se había observado. Ya se conocía el fe- nómeno de la refracción y no podía explicarse por qué algu- nos corpúsculos se reflejaban y otros se refractaban. Según Newton, la refracción se debía a un aumento de velocidad de los corpúsculos de luz. Mientras tanto, Huygens, en la misma época, propone que la luz es una onda basándose en las observaciones siguien- tes. La masa de los cuerpos que emiten luz no cambia. La propagación rectilínea y la re- flexión se pueden explicar on- dulatoriamente. La refracción es un fenómeno típico de las ondas. Pero también su teoría dejaba cosas sin explicar. No se encontraba una explicación para la propagación de la luz en el vacío, ya que se pensaba que todas las ondas necesita- ban un medio material para propagarse. No se habían ob- servado en la luz los fenóme- nos de interferencia y de difracción que ya se conocían para las ondas. En principio, durante todo el siglo XVIII se aceptó la teoría corpuscular de Newton, posi- blemente por la gran fama y autoridad de éste, pero en el siglo XIX se observan en la luz los fenómenos de interferen- cia y difracción (Fresnel y Young). Por otro lado, Fou- cault midió la velocidad de la luz en diferentes medios y ob- servó que al pasar del aire al agua disminuía su velocidad, tal como había propuesto Huygens con lo que se revita- liza la idea de la luz como onda. Ya en el siglo XX a tra- vés de la física de partículas, aceptamos que la luz se com- porta como onda y como par- tícula. El Espectro Cuando hacemos pasar la luz a través de un prisma óptico se produce el efecto llamado dis- persión que consiste en la se- paración de las distintas longitudes de onda que for- man el rayo incidente. La luz blanca produce al descompo- nerla lo que llamamos un es- pectro continuo, que contiene el conjunto de colores que co- rresponde a la gama de longi- tudes de onda que la integran. Sin embargo, los elementos químicos en estado gaseoso y sometidos a temperaturas ele- vadas producen espectros dis- continuos en los que se aprecia un conjunto de líneas que corresponden a emisiones de sólo algunas longitudes de onda. El siguiente gráfico muestra el espectro de emi- sión del Na (sodio): El conjunto de líneas espec- trales que se obtiene para un elemento concreto es siempre el mismo, incluso si el ele- mento forma parte de un com- puesto complejo, y cada elemento produce su propio espectro diferente al de cual- quier otro elemento. Esto sig- nifica que cada elemento tiene su propia firma espectral. Si hacemos pasar la luz blanca por una sustancia antes de atravesar el prisma sólo pasa- rán aquellas longitudes de onda que no hayan sido absor- bidas por dicha sustancia y ob- tendremos el espectro de absorción de dicha sustancia. El gráfico siguiente muestra el espectro de absorción del sodio: Observemos que el sodio ab- sorbe las mismas longitudes de onda que es capaz de emi- tir. Las técnicas espectroscópi- cas se empezaron a utilizar en el siglo XIX y no tardaron en dar sus primeros frutos. Así, en 1.868 el astrónomo francés P.J.C. Janssen se trasladó a la India con el objeto de observar un eclipse de sol y utilizar el espectroscopio, desarrollado ocho años antes, para hacer un estudio de la cromosfera solar. Como resultado de sus obser- vaciones anunció que había detectado una nueva línea es- pectroscópica, de tono amari- llo, que no pertenecía a ninguno de los elementos co- nocidos hasta ese momento. En el mismo año, el químico Frankland y el astrónomo Lockyer dedujeron que la ci- tada línea correspondía a un nuevo elemento al que llama- ron Helio (del griego helios que significa sol) por encon- trarse en el espectro solar. Du- rante más de veinticinco años se pensó que el helio sólo exis- tía en el Sol, hasta que, en 1.895 W. Ramsay lo descu- briera en nuestro planeta. En la próxima entrega continua- remos con la teoría de los co- lores, al tiempo que comenzaremos el análisis de las diferentes bombillas sus- ceptibles de ser utilizadas para el cultivo de cannabis en inte- rior. Hasta entonces, un sa- ludo.

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