El Cultivador 0
45 especial MDMA, Sexo yTantra En la fase inicial se suele presentar un efecto que podríamos denominar tipo «ola», ya que la MDMA se manifiesta de forma brusca en un periodo de entre 45 y 60 minutos desde su ingesta. Esto hace que algunos consu- midores presente malestar o cierto nerviosismo en esta fase puesto que se pasa de un estado de conciencia ordinario a uno modificado en cuestión de segundos. Para los usuarios avanzados este tipo de punto álgido suele ser placentero y deseado. Los efectos físicos que más suelen llamar la atención son aquellos relacionados con los fenómenos visuales, como movimientos rápidos laterales, que nos producen saltos en la visión, disminu- ción y alteración del espacio focal, causando en ocasiones lo que denomino «construc- ción sensorial interpretati- va» proceso que se desarrolla en la psique cuando se intenta interpretar un objeto cuya apariencia ya no es la que originalmente tenía, lo cual provoca que nuestro cerebro en vez de quedarse sin datos “falsee” la informa- ción que a través del sentido de la vista obtiene, con material inconsciente. Este tipo de ilusión óptica se dife- rencia de las normales por la sutileza con la que podemos ”modelar” a nuestro antojo la materia y reproducir deter- minadas formas. Es como cuando miramos a una nube un rato y aparece alguna forma que se asemeja a alguna cosa. Con MDMA este tipo de efectos psicológicos se producen con una fre- cuencia excepcional y suelen ser muy pronunciados cuando observamos las nubes o los árboles. Aunque con psiquedélicos como el LSD, la psilocibina o el 2CB esta cualidad es más evidente. En todo caso, este fenómeno nos permite jugar con la interrelación entre materia y conciencia. - Posibles riesgos y precauciones. El uso de MDMA conlleva riesgos asociados que debemos estimar sobre todo si padecemos algún tipo de enfermedad cardiovascular, hipertensión, problemas res- piratorios o hepáticos. También debemos desesti- mar su uso en caso de padecer algún tipo de problema psicológico o psi- quiátrico, ya que en estos casos sólo se debería tomar bajo la supervisión de un psi- coterapeuta adecuado. Entre las complicaciones de índole físico se encuentran las náuseas, vómitos, sud- oración excesiva, salivación copiosa, deshidratación, difi- cultad para orinar. También se puede producir tensión o rigidez tanto muscular como en la mandíbula. Para esta última es bueno tener algo blando a mano que morder. La mayoría de los síntomas físicos adversos se pueden mitigar. Es conveniente beber agua o zumos con fre- cuencia para reponer líquidos y sales minerales. He comprobado que muchas veces las náuseas tienen un origen nervioso y se pueden evitar empleado la respira- ción abdominal o bien rela- jándonos. Tampoco es conveniente so- meternos a ambientes excesi- vamente calurosos y es recomendable abrigarnos en caso de exponernos al frío intenso. Es raro que se produzcan malas experiencias con el éxtasis, aunque un número minoritario de consumido- res ha tenido algún tipo de síntoma adverso de carácter psicológico. En todo caso no suelen ser de carácter grave o no “manejable”. EL SEXO Hay quien piensa que las ex- periencias bajo el influjo de alguna sustancia psicoactiva carecen de valor o no son “reales”. La sexóloga televisi- va Lorena Berdún, ante la pregunta de una televidente acerca del sexo con MDMA contestaba “…el sexo con éxtasis no es real, ya que al estar bajo los efectos de una droga lo que se siente no es real…” Quizá, ante esta afir- mación, cabría decir que el sexo es en gran parte una ex- periencia psicológica y en menor medida física, y que la representación del mismo en la mente de un individuo es, evidentemente, de carácter subjetivo, por lo que hay que entender la experiencia con MDMA como una forma de sentir diferente cuya base es un estado modificado de con- ciencia. El sexo bajo los efectos de la MDMA se vive de una manera totalmente diferente La MDMA produce una serie de efectos físicos que debe- mos tener en cuenta a la hora de su consumo
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NTU4MzA1