El Cultivador 0

47 especial MDMA, Sexo yTantra alcanzar. En estos momentos el contacto físico a través de las caricias, la penetración o una simple mirada pueden convertirse en el epicentro de una experiencia sexual de total fusión. Con las condiciones adecuadas es posible “convocar” la fusión de las almas y los cuerpos mediante el acto amoroso, sintiendo no sólo las sensaciones físicas y psíquicas propias sino también las desplegadas por la pareja en un intercambio recíproco de goce y energía. En este tipo de conexiones transpersonales se sabe cons- cientemente que el otro también ha establecido el mismo tipo de comunicación, algo que se puede corroborar a posteriori . Una vez se sumerge uno en este estado de trance, donde se deja de tener sensación corporal, es posible que surjan visiones recurrentes que produzcan un estado visionario de «fusión» o de «éxtasis oceánico». EL TANTRA Analizando las experiencias sobre el sexo relatadas por los consumidores y los autoensa- yos con MDMA y en especial las experiencias que relatan sentimientos de fusión o de carácter místico, encontramos un parentesco con las vivencias descritas por los practicantes de una de las filo- sofías orientales más conocidas, el Tantra. ¿Qué es el Tantra? Alrededor del siglo IV DC, el Shivaismo canaliza a través de la filosofía del yoga tántrico una serie de técnicas o pautas tanto físicas como mentales que sus seguidores, llamados tantrik , emplean con disciplina para alcanzar el estado fusión con lo Divino a través de la práctica sexual. El Tantrismo es una de las tres ramas más importantes del hinduismo y existen diversas escuelas tántricas como la de la Vía Triple , la Escuela Kula , la Escuela Krama y la Escuela Pratyabhijña que se encargan de mantener viva esta filosofía cuyo origen se remonta hasta hace unos veinte mil años. Shiva es el máximo exponente, es la divinidad, el Todo, que se funde con Shakti , su diosa, su opuesto. Shakti es creación, cambio y Shiva es perceptividad y conciencia. Es en esta fusión de los opuestos: lo masculino con lo femenino, el Yin y Yan en el Tao , en la que se basa toda una filosofía religiosa que ha perdurado a lo largo de los siglos y que cuenta con numerosos seguidores. Trascender el yo físico y despertar el Kundalini, la energía vital del Universo representan los objetivos primordiales de esta filosofía que engloba un pensamiento holístico basado en la idea de que el Mundo es una manifesta- ción de lo Divino y como tal el samsara (el mundo de la ilusión) es igual o una expresión del nirvana (la Divinidad). El Tantra celebra la divinidad en todos los seres y de todos los seres y cosas. La mani- festación de lo Divino a través de la iluminación. Desde el punto de vista del hinduismo y del budismo tántrico, kundalini es la energía creativa del Universo que, según se dice, dormita aletargada en la base de la espina dorsal y puede ser activada mediante la práctica espiritual, el contacto con un maestro o ciertas situaciones espontáneas. Cuando kundalini despierta se convierte en una energía activa, o shakti, que asciende a través de ciertos conductos sutiles ( nadis ) y va abriendo y activando, a su paso, los siete centros psíquicos del cuerpo sutil (chakras) que se hallan ubicados desde la base de la espina dorsal hasta la coronilla (S. Grof 1992). En la visión del Tantra, Dios El-Ella, el Todo no manifes- tado, se manifiesta a sí mismo creando el universo a través de la danza de lo masculino y lo femenino, Shiva y Shakti. A ese poder de manifestación es lo que el Tantra denomina Shakti- Kundalini. El poder ligado a la materia, a la Madre Tierra. El tantrik, traslada esta fórmula alquímica a su persona canalizando la energía Kundalini-Shakti entre la madre Tierra y el Cielo, mientras representa la eterna Danza Cósmica que le transforma y revela la Divinidad. Sin embargo, la experiencia de fusión, de unión con el otro no es un atributo exclusivo de las filosofías orientales como el Tantrismo . Este tipo de ex- periencias son estudiadas en occidente por la psicología transpersonal. Stanislav Grof , un prestigioso psiquiatra que ha consagrado su vida y esfuerzo al estudio de la con- ciencia, considerado como uno de los padres de la psicología transpersonal, cuyo material de campo se basa en la autoex- perimentación y en miles de ensayos con LSD y más tarde con la Respiración Holotrópica en voluntarios, nos explica de esta manera las experiencias de unidad o fusión: “Quizás la experiencia trans- personal más familiar sea la que afecta a nuestra relación con las personas más próximas. Así, por ejemplo, cuando hacemos el amor, o cuando compartimos un momento de éxtasis con los demás, la demarcación habitual entre tu y yo parece desvanecerse. Entonces com- prendemos súbitamente que nuestra conciencia es comple- tamente independiente de nuestro cuerpo. Las dos con- ciencias se entremezclan y terminan fundiéndose des- afiando las fronteras físicas que normalmente considera- mos inamovibles. Esta expe- riencia también puede ir acompañada de la unión con la fuente creativa de la que procedemos o de la que formamos parte. Podríamos denominar a este tipo de conexión transpersonal con otra persona como «unidad dual» . Se trata de ex- periencia que puede ocurrir durante la práctica de ciertas disciplinas espirituales –espe- cialmente el yoga tántrico- o durante períodos de gran conmoción emocional –como una alegría extraordinaria, la muerte de un ser querido, el nacimiento de un niño o la ingesta de sustancias psicoacti- vas, por ejemplo-. Las expe- riencias de unidad dual –en las que tenemos la sensación de fundirnos completamente con otra persona manteniendo, sin embargo, nuestra propia identidad- son también fre- cuentes entre la madre y el bebé durante el embarazo y la lactancia (…)” (S. Grof 1992). Reconocida y descrita en todo nuestro planeta por los textos sagrados de las grandes religiones, por los escritos de los místicos o por la literatura, la fusión con el otro es uno de los vehículos más “fáciles” para trascender nuestra conciencia y sobre- pasar las lindes de nuestro cuerpo, haciendo desapare- cer las fronteras individua- les. La conciencia en estos casos se revela como parte finita de un todo infinito. Este tipo de experiencias transpersonales suelen ir acompañadas de una com- prensión profunda del papel que desempeñan las fuerzas primordiales de la naturale- za, una toma de conciencia de las leyes primordiales que gobiernan nuestra vida El sexo bajo los efectos de la MDMA se vive de una manera totalmente dife- rente y única

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