El Cultivador 0

48 especial MDMA, Sexo yTantra y una valoración de la ex- traordinaria inteligencia que sustenta todos los procesos vitales… A medida que penetramos en el dominio de lo transpersonal experimentamos la disolu- ción de los límites tempora- les en los que se asienta nuestra existencia cotidiana (S. Grof, 1992). En este tipo de estado, surgen las experiencias de tipo embrionario que nos sitúan en un plano de la con- ciencia denominado «éxtasis oceánico» caracterizadas por una sensación de poderosa fusión mística con la vida y el impulso cósmico creativo que la alienta (S. Grof, 1992). Este tipo de experiencias se producen en estados intrau- terinos de nuestra existencia y se pueden revivir en estados no ordinarios de con- ciencia. Similitudes entre el yoga tántrico y el sexo con MDMA Tras haber expuesto en la primera parte de este artículo las experiencias de unidad dual que se producen bajo la práctica sexual con MDMA y que dan lugar a una expe- riencia cumbre de tipo oceánico, y haber hecho, además, una breve introduc- ción al Tantra, vamos a explicar algunas similitudes tanto físicas como psíquicas de estos dos tipos de expe- riencias. El tantrik , o practicante de tantra, tiene que realizar una serie de ejercicios y rituales que ponen a prueba su aguante y disciplina. Es im- portante una preparación tanto física como mental que llevará al sujeto a la expe- riencia cumbre. Para llegar a ella, el tantrik debe seguir ciertos rituales relacionados con el cuidado de su cuerpo, el seguimiento de una dieta estricta, etc. Por otro lado, debe también extremar el cuidado emocional-espiri- tual a través de prácticas como la meditación, el ayuno y el seguimiento de diversas técnicas de contemplación y mantras . Existen técnicas que tiene que realizar para fortalecer los músculos del pene o lingam y también los encargados de abrir y cerrar el paso seminal. En el caso de la mujer también debe hacer ejercicios de fortaleci- miento de los músculos de la vagina o yoni implicados en las funciones sexuales. Ambos deben dominar técnicas respiratorias que les permitan entrar en diferen- tes estados de consciencia y modificar determinadas funciones biológicas. El arte supremo para un Shiva tántrico consiste en per- manecer indefinidamente en el punto límite, el que da acceso al «paraíso sexual cerebral» y el verdadero orgasmo masculino. Esto permite pasar de lo puramente genital a lo sexual, y luego a lo espiritual. El tantrik debe aprender a canalizar y manejar la energía sexual. Ésta se transforma y almacena de manera natural en los cuerpos de la mujer y el hombre cuando éstos hacen el amor conjunta y armoniosa- mente. La energía sexual transformada es fuente de ins- piración e introspección. Existen una serie de factores clave que hacen que el periodo de tiempo en el que los efectos de la MDMA tienen lugar en nuestro organismo sea realmente propicio para practicar el sexo tántrico. En primer lugar, el fortalecimien- to de las funciones genitales que el tantrik debe realizar es sustituido por la predisposi- ción del varón bajo el efecto del éxtasis a tener erecciones sustancialmente más poderosas de lo normal (en bastantes casos). En segundo lugar, la inhibición del orgasmo para ambos miembros de la pareja que provoca el efecto de la MDMA sirve para mantener el estado previo al orgasmo durante un tiempo extremadamente largo. En tercer lugar, experi- mentamos un estado mental ideal caracterizado por la simpleza y la absoluta disposi- ción a la entrega, actitud principal en el practicante de tantra. En cuarto lugar en nuestras mentes se produce un salto directo de lo genital a lo espiritual que desarrolla en nosotros la capacidad de transcendencia. Por último, nuestra sensibilidad y capacidad de introspección también se ven acrecentadas. Las experiencias de «unidad dual» se establecen en el marco de lo transpersonal, provocando el éxtasis de los amantes y la transformación alquímica de la consciencia. A continuación voy a describir un marco en el que desarrollar la experiencia, poniendo énfasis en la prepa- ración previa (el set y el setting) y desarrollando en la medida de lo posible su evolución y sentido. En último término repasaré otros factores a tener en cuenta, como el día después, las mezclas con otras drogas y otras consideraciones. Quiero dejar claro que lo aquí expuesto es un estudio empírico experiencial basado en seis años de investigación con esta sustancia y en el análisis de las experiencias de otras personas que las quisieron compartir conmigo. No es un trabajo científico ni pretende serlo ya que ante una sustancia ilegal como es la MDMA este tipo de estudios están vetados. Sin embargo la intuición y experiencia de miles de usuarios atestiguan y atesoran este tipo de efectos de carácter sensual-sexual- transpersonal. Las pautas y detalles que expondré corresponden a de- terminados patrones comunes que favorecen la experiencia pero que deberían adaptarse a la preferencia de cada usuario, sobre todo en lo referente a los factores ambienta- les como el entorno, la m ú s i c a , etc. Por supuesto, este tipo de experien- cias se pueden producir de forma espon- tánea sin necesidad de elaborar tanto el marco expe- riencial. PREPARACIÓN PREVIA Como acabamos de ver, gracias a la MDMA conseguire- mos tanto el estado físico como el mental para poder establecer una unión sexual de connota- ciones tántricas. Pero esto no quiere decir que todas las personas puedan mantener re- laciones de este tipo o que alcancen los niveles de unión o éxtasis que hemos desarrollado en la parte primera de este artículo. Existen muchos factores que están implicados en este tipo de experiencias y cada uno de ellos puede ser un factor clave para su llegada a buen puerto, desde los físico- emocionales hasta los ambien- tales: El cansancio físico, algún tipo de enfermedad o deficien- cia, estrés, depresión, problemas psíquicos, problemas vitales espinosos, una mala predisposición, un exceso de expectativas, un ambiente o entorno inadecua- dos pueden interferir en un proceso que, aunque debe ser relativamente sencillo, se inte- rrelaciona complejamente con este tipo de factores. A su vez, también tenemos que tener en cuenta que el efecto de la MDMA a pesar de su carácter erótico-sensual, dificulta en un porcentaje elevado de varones la erección, por lo que, en consecuencia, la experiencia puede resultar menos satisfactoria. Además tenemos que tener en cuenta la edad, el peso y, en definitiva, que el efecto de esta sustancia no siempre es el mismo. Por último, debe abstenerse de tomar MDMA cualquier persona que sufra algún tipo de desorden psíquico o alguna de las enfermedades expuestas en el apartado anterior. Por otro lado, debemos con- siderar que la MDMA crea tolerancia, por lo que los efectos irán disminuyen- do a medida que nuestro consumo sea m á s frecuente. Toma r MDMA una vez al mes c o m o máximo no p r o d u c e daños neu- r o l ó g i c o s s e g ú n a l g u n o s estudios, aunque tomando la sustancia con esta frecuencia nos encon- traremos posiblemen- te con el fenómeno de “pérdida de magia” cuya consecuencia no es otra que la

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