El Cultivador 0

52 especial MDMA, Sexo yTantra Estas nuevas significaciones provocan una especie de estallido mental, pues la lengua es sumamente sensible y amplifica las sensa- ciones. Los olores naturales del yoni y el lingam sirven de po- tenciador y para transmitir las emociones. La combina- ción de los jugos del amor con la saliva establece un lazo único, cargado de energía química, con propiedades tanto físicas como mágicas . Al hacer el amor de manera oral-genital , las energías se intercambian y circulan y esto vigoriza a la pareja. Aunque podemos practicarlo como nos apetezca o como nos resulte más placentero y cómodo, la postura del 69 es muy efectiva para la nutrición sutil mutua y para el intercambio y circulación de energías. Potencia el centro sexual de los amantes y despierta las facultades transcendentales de la cons- ciencia. En el tantra la postura del 69 es conocida como el Cuervo y se realiza mientras la mujer y el hombre se recuestan sobre el lado derecho. La cabeza de cada uno se debe oponer a la zona genital del otro. El hombre debe deslizar su mano derecha por debajo de los muslos de la mujer, y reposar su cabeza entre los muslos de ella. Luego, él debe humedecer con su saliva sus dedos índice y pulgar derechos y sellar firmemente el ano de su compañera con el índice, al mismo tiempo que introduce su dedo pulgar en la vagina. Entonces, él posa su boca sobre el yoni, y su lengua empieza a actuar sobre el clítoris. Por su parte, la mujer encapsula con su boca el lingam de su compañero, cerrando el orificio de la punta con la lengua y presionando el ano con el tercer dedo de su mano derecha. Los otros dedos deben acariciar el perineo y el escroto. Es muy probable que alcan- cemos el punto álgido del segundo estado mesetario habiendo comenzado la pene- tración. También que en este punto tengamos visiones con los ojos cerrados aunque no de carácter sexual sino más bien metafísico o espiritual cargadas de un alto significado simbólico que, sin embargo, pueden reflejar la actuación externa. La penetración debe ser lenta, aunque de modo natural suele ser así debido al incremento en nuestras per- cepciones y el alto de grado de sensibilidad tanto física como emocional. En este momento nos percatamos del carácter irrisorio de la eyaculación y el orgasmo, además del placer implícito en la experiencia en sí, en ese aquí y ahora que se ha transformado en un eterno presente. Cada movimiento se convierte en un acontecimien- to que da pie a la danza cósmica . Muchas veces incluso llegaremos a estar quietos ante la experimenta- ción determinada de diversas sensaciones de la penetración que en si están cargadas de un alto contenido de sensibilidad física y emocional. Durante la unión de Shiva y Shakti ambos entraran con fre- cuencia en estados visionarios o de éxtasis. La visualización activa de la unión tanto física como transpersonal y la visuali- zación de las energías sexuales y los canales energéticos de los cuerpos favorecen el acceso a experiencias de unidad dual . En el momento de unión es posible que nos veamos sor- prendidos ante el aconteci- miento de conexión transpersonal, el sabernos inmersos en un mismo Universo Consciente . Lo que debemos hacer llegados este punto es no detenernos en él más de lo necesario, ya que en definitiva no es la “meta” a alcanzar en esta danza Cósmica . El acceso a una expe- riencia de éxtasis oceánico , el samadhi o la fusión con el Universo son, sin definirse como tal, el fin último de este tipo de experiencias. Aunque podemos mantener las posturas que deseemos durante el coito o Maithuna existe una que es la principal dentro del yoga tántrico: La unión o yoga del yoni y el lingam se logra según el tantra en una posición sentada, donde la mujer se ubica sobre el hombre, que permanece recostado, de frente a él y a horcajadas. Esta posición denominada erecta garantiza una nueva dimensión del orgasmo y una reafirmación de la experien- cia sexual. Esto se debe a que el yoni encierra el lingam en esta postura y extrae de él todas las energías viriles, además no le permite salirse ni resbalarse hacia afuera, incluso bastante tiempo después de la eyacula- ción. También, permite y de hecho facilita los orgasmos si- multáneos lo que aumenta la compenetración y la posibili- dad del despertar del Kundalini. Y tal vez la mayor ventaja que existe para la mujer es que esta postura po- sibilita una directa y constante estimulación del clítoris, por lo que ella puede alcanzar altos niveles de estimulación. Una vez que se encuentren bien acoplados, deben mirarse a los ojos e iniciar una respiración profunda, lo que dará paso a las visualiza- ciones. Conforme esto ocurre, ambos deben recordar que se encuentran en una unión de dioses encarnados en su propio Ser. Es posible que ante tal grado de desinhibición nos apetezca practicar sexo anal o Adhorata . El ano encierra una gran concentración de terminaciones nerviosas y es considerado un punto G tanto en el hombre como en la mujer. La estimulación de la próstata en los hombres a través de ano puede conducir al orgasmo. Según el Tantra el ano es un acceso directo al despertar de la Kundalini . La Adhorata debe producirse con sumo cuidado, pues a veces el lingam puede ser más grande de lo habitual. Es aconsejable usar gel lubri- cante e ir muy despacio. Existen muchas posibilida- des para la práctica tántrica del sexo anal. Para comenzar resulta muy excitante y esti- mulante el bordear con la lengua el perímetro anal pro- vocando una nueva avalancha de sensaciones. Es convenien- te lubricarlo previamente in- troduciendo el dedo. En este caso vamos a comentaros tres posturas clásicas. La primera consiste en re- costarse sobre el lado derecho, quedando Shakti de espaldas. Las piernas deben quedar en una posición relajada y que permitan la penetración. Otra de las formas es colo- cándose Shakti de rodillas y apoyando su pecho sobre cojines que eleven la espalda hasta dejar un pequeño arco entre su

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