El Cultivador 0
58 cultivo básico es superior a la del interior, habrá que sacar. En cuanto a la renovación de aire, vamos a poner un ejem- plo bastante clarificador. Ima- ginemos un bar o pub atestado de gente fumando y lleno de humo. Incluso con una po- tente extracción se hace casi imposible mantener la atmós- fera limpia. Por el contrario, cuando se abre la puerta entra una bocanada de aire limpio que vacía completamente la estancia de humo. En un ins- tante se ha ventilado todo el espacio. Por lo tanto, podemos llegar a la conclusión de que en contra de la idea general, es mejor meter aire que sacarlo durante la mayor parte del año. Debemos tener en cuenta que aunque en la calle haga 30º, debajo y alrededor de nuestras lámparas tendremos con seguridad más tempera- tura. Por otro lado, hay que tener en cuenta que los espa- cios en los que cultivamos no son ni mucho menos herméti- cos y en esta situación al aire le cuesta bastante menos salir por las aberturas que ser aspi- rado a través de ellas de forma pasiva, que es lo que sucede al sacar el aire con un extractor. Por supuesto, lo ideal sería disponer tanto de intracción como de extracción activa de forma simultánea, pero en caso de disponer de un solo extractor, lo mejor es usarlo para meter aire. A continua- ción vamos a explicar una serie de técnicas enfocadas a optimizar el uso de intractores y extractores par aprovechar al máximo sus funciones. Intracción y Extracción Normalmente, al poner el ex- tractor, colocamos un tubo en cada extremo, llevando una punta a la zona de donde vamos a coger el aire limpio y fresco, y la otra punta enfo- cada hacia las plantas o al ven- tilador giratorio. Si tenemos en cuenta que de la boca del tubo sale un chorro de aire im- portante y dirigido, el efecto puede ser más perjudicial que beneficioso pues la fuerte co- rriente de aire incide directa- mente sobre las plantas con mas potencia de lo debido, provocando además una gran diferencia de temperatura y humedad entre una zona pun- tual del cultivo y el resto. In- cluso aunque dirijamos el chorro de aire hacia los focos o bombillas tampoco estare- mos realizando una intracción eficiente, pues parte del aire más caliente rebotará desde el reflector hacia las plantas mientras otra parte subirá rá- pidamente al calentarse pro- vocando extraños efectos de convección que alteran la esta- bilidad que le gusta a nuestras marías. Por lo tanto, deberemos dis- tribuir de alguna forma el cho- rro de aire entrante. Para conseguirlo, simplemente de- beremos ir haciendo agujeros o perforaciones en la parte in- ferior del tubo del tubo de in- tracción. La estructura correcta sería colocando el tubo de intracción estirado justo por encima (unos 50 cm) de la altura máxima a la que vayan a crecer las plantas. Otra forma válida es rodeando las luminarias. En cualquier caso, cada tres o cuatro divi- siones del tubo haremos una perforación en la parte inferior o en el lateral con unas tijeras o algo con punta, agrandando a continuación el pequeño agujero con el dedo. En cuanto a la extracción, usualmente se suele colocar la boca del tubo debajo o alrede- dor de la luminaria con el fin de acceder a la zona donde más caliente está el aire. Esto es un error, pues en cualquier caso la zona más caliente es justo la parte trasera del re- flector a la altura del casquillo y es ahí de donde debería sa- carse el aire. Además se da el inconveniente de que al usar este sistema de extracción nos vemos obligados a subir y bajar el tubo con la luminaria cada vez que ajustamos la al- tura de ésta, con las consi- guientes molestias e inconvenientes. La única manera de evitar esto es realizando una extrac- ción "ambiente", esto es, utili- zar un extractor algo más potente de forma que pueda sacar el aire de la habitación o armario desde un lugar relati- vamente alejado de las fuentes puntuales de calor. La idea es sacar el aire con la suficiente velocidad como para que no de tiempo a que se caliente la atmósfera. Podemos colocar un difusor en la boca del tubo que amplíe la zona de aspira- ción, con lo que si realizamos esta desde el techo o la parte superior del cultivo, obtendre- mos la máxima eficacia. si la temperatura del aire del exterior de la habita- ción o armario es supe- rior a la del interior, habrá que sacar
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