El Cultivador 0
75 medicina S i algo en común tene- mos todos los humanos es haber sufrido el dolor en alguna ocasión. El dolor es el síntoma clínico más común, seguramente el más molesto y el que requiere en mayor nú- mero de ocasiones trata- miento farmacológico. El dolor Pese a ser tan común no re- sulta fácil definir el dolor pues engloba desde la mera detec- ción de una lesión (nociocep- ción), a la propia sensación dolorosa o percepción del dolor y también las conse- cuencias psicológicas como es el sufrimiento y los comporta- mientos que adoptamos con- secuencia del sufrimiento que esta percepción nos genera. Se clasifica habitualmente en dolor crónico y agudo según la duración. El agudo es la res- puesta inmediata a una lesión, y responde bien a los fárma- cos y desaparece con la mejora de la lesión. El dolor crónico se prolonga en el tiempo, con- lleva trastornos psicológicos y suele hacerse resistente a los analgésicos. Otra clasificación del dolor, de especial interés al hablar de la marihuana, lo divide en dolor nocioceptivo y dolor neuropático. El nocio- ceptivo es el originado por le- siones concretas como quemaduras, traumatismos localizados, o dolor visceral, anginas de pecho y cólicos ab- dominales, más difusos. Por su parte el dolor neuropático se origina en los propios ner- vios, por lesión o alteración funcional del sistema nervioso central o del periférico. Este tipo de dolor responde mal a los analgésicos habituales. Tratamiento del dolor Para tratar farmacológica- mente el dolor tenemos gran variedad de fármacos de ori- gen vegetal o sintético. Pue- den actuar a nivel de la zona lesionada o inflamada como la aspirina y la gran variedad de analgésicos antiinflamatorios existentes. De eficacia limi- tada en dolores agudos, menor en crónicos y nula en neuropáticos, tienen efectos secundarios graves como son las lesiones gástricas llegando a provocar hemorragias inter- nas. De hecho se estima que unas 15000 personas mueren al año a consecuencia de estos fármacos. El otro gran grupo de analgésicos son los opiá- ceos tanto los naturales, como la codeína y la morfina, como sus derivados sintéticos, ac- túan directamente sobre las vías del sistema nervioso en- cargadas de transmitir el esti- mulo doloroso. Son mas potentes, aunque esa potencia se asocia a algunos síntomas inconvenientes como estreñi- miento y mareos que la hacen mal tolerada y la depresión cardiorrespiratoria que puede poner en riesgo la vida. Tie- nen potencial adictivo, mini- mizado en un contexto de uso El opio ha sido durante milenios el principal remedio para aliviar el dolor. El siguiente recurso ve- getal en importancia histórica en el tratamiento del dolor es la marihuana. La medicina mo- derna ya ha incorporado prepa- rados farmacológicos extraídos de la planta para actuar como analgésicos en ciertos tipos de dolor, especialmente el dolor neuropático. La gran variedad de analgési- cos antiinflamatorios existen- tes tiene una eficacia nula en dolores neuropáticos y tienen efectos secundarios graves. Se estima que unas 15000 perso- nas mueren al año a conse- cuencia de estos fármacos.
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NTU4MzA1