El Cultivador 0
88 historia deparado restos de corne- zuelo de centeno ( Claviceps purpurea ), un hongo para- sitario de los cereales con potentes componentes psi- cotrópicos, modernamente sintetizados para obtener L.S.D. También se han re- cuperado restos de ciertas especies de la familia de las Solanaceae con efectos alu- cinógenos caso del beleño ( Hyoscyamus niger ), la hierba mora ( Solanum ni- grum ) y la dulcamara ( So- lanum dulcamara ). No obstante creemos que segu- ramente se explotarían otras muchas especies con propiedades similares que crecían libremente en el continente europeo, por ejemplo, la belladona ( Atropa belladona ), la mandrágora ( Mandragora autumnalis ), el acónito ( Aconitum napellus ), la efe- dra ( Ephedra sp. ), la ruda siria ( Peganum harmala ), la seta matamoscas ( Ama- nita muscaria ) y otros mu- chos hongos visionarios. Insistimos en que la mera presencia de estos vegetales en los yacimientos prehis- tóricos no indica necesaria- mente su empleo como dro- gas aunque en algunos casos los hallazgos no ofre- cen dudas al respecto. Así por ejemplo, en la cueva se- pulcral del Calvari d´Am- posta, en Tarragona, uno de los vasos cerámicos allí de- positados, decorado según los patrones del Campani- forme Marítimo, albergaba en su interior trazas de una bebida fermentada de cere- ales en la que se detectó la presencia del alcaloide hiosciamina (Fábregas 2001). Podría tratarse del residuo último de una cer- veza en la que se hubiera di- suelto alguna planta de la familia de las Solanaceae , quizás beleño, con el fin de obtener una bebida aluci- nógena que se habría con- sumido en el transcurso de las ceremonias funerarias allí celebradas hacia el III milenio AC. Todas estas evidencias permi- ten defender la existencia de un consumo de drogas en Eu- ropa ya desde el Neolítico pu- diendo fecharse con seguridad esta práctica hacia el IV mile- nio A.C. (Can Tintorer) aunque no descartamos que en el fu- turo se produzcan nuevos ha- llazgos que lleven a momentos anteriores de la Prehistoria. Además, muchas veces estas drogas vegetales y ciertos ins- trumentos que pudieron servir para su manipulación y con- sumo se han recuperado en contextos funerarios y rituales lo que ha llevado a defender que estas sustancias pudieron jugar un destacado papel en las creencias religiosas de las co- munidades prehistóricas sir- viendo como vehículos para alcanzar el éxtasis con fines ri- tuales (Guerra 2005; Sherratt 1987; 1991; 1995). Referencias bibliográficas GÓNGORA Y MARTÍNEZ, M. DE. 1868. Antigüedades Pre- históricas de Andalucía, mo- numentos, inscripciones, armas, utensilios y otros im- portantes objetos pertenecien- tes a los tiempos más remotos de su población, Madrid. FURST, P. 1972. Flesh of the Gods. The Ritual Use of Ha- llucinogens. New York: Prae- ger Publications. FURST, P. 1980. Alucinóge- nos y Cultura. México: Fondo de Cultura Económica. HARNER, M. (ed). 1976. Alu- cinógenos y chamanismo. Madrid: Labor. OTT, J. 1996. Pharmacoteon. Drogas enteógenas, sus fuen- tes vegetales y su historia. Barcelona: Los Libros de la Liebre de Marzo. SCHULTES, R.E., HOFMANN, A. 1982. Plantas de los Dioses. Orígenes del uso de los aluci- nógenos. México: Fondo de Cultura Económica. GUERRA DOCE, E. e.p. “Dro- gas y rituales funerarios en el Neolítico europeo”, Actas del III Congreso del Neolítico en la Península Ibérica (Santander, del 5 al 8 de octubre de 2003). JUAN-TRESSERRAS, J. 2000. “La arqueología de las drogas en la Península Ibérica. Una síntesis de las recientes inves- tigaciones arqueobotánicas”, Complutum, 11: 261-274. JUAN-TRESSERRAS, J. y VI- LLALBA, M.J. 1999. “Consumo de adormidera (Papaver som- niferum L.) en el Neolítico Pe- ninsular: el enterramiento M28 del complejo minero de Can Tintorer”. Actes del II Congrés del Neolític a la Pe- nínsula Ibèrica. Saguntum- PLAV, Extra-2: 397-404. FÁBREGAS VALCARCE, R. 2001. Los petroglifos y su contexto: un ejemplo de la Galicia meridional. Vigo: Ins- tituto de Estudios Vigueses. GUERRA DOCE, E. 2005. Las drogas en la Prehistoria. Evi- dencias arqueológicas de los orígenes del consumo de sus- tancias psicoactivas en Eu- ropa. Barcelona: Bellaterra. SHERRATT, A. G. 1987: “Cups that cheered”, en W.H. WALDREN y R.C. KENNARD (eds.): Bell Beakers of the Western Mediterranean. De- finition, Interpretation, The- ory and New Site Data, The Oxford International Confe- rence, 1986, B.A.R. Interna- tional Series, 331: 81-114. SHERRATT, A.G. 1991. “Sa- cred and Profane Substances: the Ritual Use of Narcotics in Later Neolithic Europe”, en P. GARWOOD, D. JENNINGS, R. SKEATES y J. TOMS (eds.) Sacred and Profane. Procee- dings of a Conference on Ar- chaeology, Ritual and Religion. Oxford 1989. Ox- ford: Oxford University Com- mittee for Archaeology. Monograph 32: 50-64. SHERRATT, A.G. 1995. “Al- cohol and its Alternatives: Symbol and substance in pre- industrial cultures”, en J. GO- ODMAN, P. E. LOVEJOY y A. SHERRATT (eds.): Consu- ming Habits: Drugs in His- tory and Anthropology. Routledge: London and New York. 11-46. Los restos más antiguos de ador- midera (Papaver somniferum) se remontan al VI milenio AC Todas estas evidencias permi- ten defender la existencia de un consumo de drogas en Europa ya desde el Neolítico pudiendo fecharse con seguridad esta práctica hacia el IV milenio A.C.
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NTU4MzA1