El Cultivador 1

medicina 82 que propicia una desinforma- ción claramente ventajosa para algunos. Los estudios científicos podrían ser más abundantes como también lo deberían de ser sus fuentes. Se podría aprovechar de una ma- nera ventajosa, pero supongo que algunos creen que es mejor mantenerlo a la sombra, en un estado de alerta, en el cual los consumidores de todas las edades tengan que cometer pequeños delitos cada vez que quieran consumir. Si bien es cierto que en algu- nos puntos de España em- pieza a haber profesionales de la salud que sugieren un consumo terapéutico de ma- rihuana, cierto es también que la gran mayoría son unos clasistas que no están abier- tos a la utilización de esta planta con marcadas propie- dades y virtudes histórica- mente constatadas. Lo adecuado en esto es una visión subjetiva de lo que ofrece la marihuana y una mesura hacia su consumo que permita una vida normal y un desarrollo óptimo en su proceso de envejecimiento. El cánnabis resulta un mé- todo para mitigar el dolor, mucho más eficaz y con unos efectos secundarios menos aversivos para muchos abue- los y abuelas, es algo que ellos mismos dicen. Ajustar el consumo de cán- nabis en la vejez es como ajustar el consumo de vino o café, pero también el coles- terol, los triglicéridos y la tensión son elementos im- portantes. Así es que un consumo mesu- rado en la vejez no tiene por- qué propiciar ningún problema, lejos de los pro- blemas propios de esa edad. Es más bien una decisión personal, algo subjetivo de cada quién. un consumo mesurado en la vejez no tiene porqué propiciar ningún problema

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