El Cultivador 10

54 hidroponía aniones y cationes (nombre químico que reciben los elementos absorbidos por las plantas). Por eso, para no llevarnos sorpresas desagra- dables es imprescindible revisar el pH y la conductivi- dad de la solución como os hemos indicado antes. Esto grabároslo con fuego porqué es importante. Al añadir los productos para regular el pH tenemos que vigilar no tirarlos encima de las raíces si no en un lado y luego removeremos con cuidado. Un consejo, la segunda vez que observéis el pH y la EC puede ser justo antes de apagarse la luz porqué cuando se apague no lo podréis mirar durante muchas horas y si hay cualquier alteración tardareis en corregirla. Un detalle a tener en cuenta es el burbujeo que produce la bomba. Hay que comprobar que sea constante y que la piedra difusora no se haya desplazado del centro. Un truco que a nosotros nos va genial es colocar una ventosa a la piedra, de esta forma el burbujeo siempre está en el centro y aún así, alguna vez se ha desenganchado y el burbujeo ha quedado despla- zado. Si esto sucede no pasa nada pero siempre es mejor que esté centrado. En esta etapa controlare- mos siempre el estado y el color de la raíz. Tiene que ser de un blanco perfecto y hacer mucha zona pilífera, es decir, hacer muchos pelos absor- bentes. Las raíces de nuestra planta hidropónica van a ser nuestro mayor orgullo. Claro que la producción y la calidad son importantes, pero no es eso exactamente de lo que os hablamos ahora mismo. Os queremos transmitir la sensación que tenemos nosotros cuando observamos las raíces blancas y fuertes, y ya veréis en la floración…es impresionante Para cambiar el agua Preparamos en un bidón los litros de agua que necesite- mos. Si para cambiar el agua estás tú solo tendrás que buscarte un cubo de las mismas dimensiones de ancho y alto que tu cubo hi- dropónico. Lo utilizarás para apoyar la planta cuando la levantes y la quites del cubo hidropónico. Así podrás tirar el agua vieja y limpiar el cubo y el tubo. Otra forma de hacerlo es eliminar el agua vieja a través del tubo de nivel. Esta es una forma mucho más lenta que la anterior pero también es válida, solo te hará falta paciencia. Si sois dos personas para realizar este trabajo será mucho más sencillo. Uno levanta la planta y la sujeta (si tenéis un cubo parecido podéis descansar la planta en él) mientras el otro tira el agua y limpia el cubo. No os olvidéis de limpiar la piedra difusora, que previamente habréis desenchufado, y el tubo de oxígeno. Al tubo, con soplarle un poco para des- obstruir los poros de la piedra difusora bastará. Cuando ya está todo limpio y la planta vuelve a estar en su sitio llenamos el cubo con la solución hasta que falten dos litros para tocar el tiesto rejilla y tiramos dos litros más desde arriba, desde la arlita, para humedecer bien el cepellón. al agregar solución nueva es normal que el pH se desajuste

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