17 cultivo exterior recibirá radiación solar. Además, es crucial evaluar la textura del suelo para determinar si es más bien arcilloso o arenoso, lo que permitirá enriquecerlo con compost, estiércol bien descompuesto u otros acondicionadores orgánicos si fuera necesario. En el caso del bancal profundo, la preparación implica trabajar la tierra a profundidad. Este método se basa en el doble cavado, que consiste en retirar una capa de suelo, aflojar la siguiente y luego devolver la capa superficial abonada y enriquecida con materia orgánica. Este proceso garantiza que el suelo tenga una excelente aireación, además de una estructura óptima para que las raíces se desarrollen sin restricciones. Por otro lado, el bancal elevado requiere una estructura que delimite el área de cultivo, la cual puede estar hecha de materiales como madera, piedras u otros elementos reutilizables. La cama de cultivo se llena con una mezcla de tierra y sustratos ricos en nutrientes. Es importante asegurar que las capas estén bien distribuidas y ligeramente compactadas para evitar problemas de drenaje, pero sin pisarlas directamente para no afectar su aireación. En cualquier caso, para mejorar las condiciones del suelo, es fundamental añadir abonos orgánicos ricos en nutrientes esenciales. El compost casero es una opción excelente, ya que aporta materia orgánica que mejora la textura y fertilidad del suelo, además de fomentar la actividad microbiana. Otro abono muy utilizado es el estiércol bien compostado, ideal para añadir nitrógeno, fósforo y potasio de forma natural. También se pueden emplear guanos de murciélago o aves marinas, ricos en fósforo, que son especialmente beneficiosos en la etapa de floración de las plantas de marihuana. Si el objetivo es un crecimiento vigoroso en las primeras fases del cultivo, el humus de lombriz es una elección destacada por su contenido de micronutrientes y bacterias beneficiosas. Además de los abonos, el mulching, o acolchado, es una práctica clave para conservar la humedad y proteger el suelo. Cubrir la superficie del bancal con materiales como paja, hojas secas o incluso una tela transpirable e impermeable ayuda a evitar la evaporación del agua, reduciendo la necesidad de riego. El acolchado también regula la temperatura del entorno radicular, manteniéndolo más fresco en climas cálidos y protegiéndolo de las heladas en invierno. Otro beneficio significativo del mulching es que actúa como una barrera natural contra las malas hierbas, minimizando su aparición y competencia con las plantas de cannabis por nutrientes y agua. Una vez preparados los bancales, el cuidado y mantenimiento juegan un papel esencial El guano de aves marinas favorece el crecimiento y la floración El estiércol de oveja es ideal para la agricultura biointensiva
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