El Cultivador

un control tan preciso de la temperatura y humedad (con diferencias de hasta 7 grados entre el día y la noche), las plagas emergieron. ¿Fue culpa nuestra? No del todo. Tampoco culpamos al proveedor de los esquejes, ya que su entorno evita estos problemas. Sin embargo, esto demuestra que, incluso tras veinticinco años de experiencia, los problemas pueden surgir. Por eso es esencial estar bien informados mediante publicaciones especializadas, como El Cultivador, que nos ayudan a gestionar y solucionar estos retos. En estos veinticinco años, hemos enfrentado muy pocas plagas gracias a medidas como una limpieza rigurosa, el uso de esquejes propios y tratamientos preventivos. Incluso llegamos a experimentar con lámparas UVC para eliminar hongos e insectos, logrando un nivel de prevención tan alto que ni provocándolas intencionalmente aparecían plagas. Otra reflexión interesante es que hacía mucho tiempo que no cultivábamos en tierra, ya que preferimos sistemas hidropónicos o aeropónicos. Volver a la tierra ha supuesto un cambio significativo. Pasamos de limpiar sistemas aeropónicos a rellenar manualmente 36 macetas de 5,5 litros, lo cual, aunque laborioso, fue un viaje nostálgico a nuestros inicios. Este cambio también trajo inconvenientes, como la falta de un sistema de riego automatizado, lo que nos obligó a regar manualmente unas 45 veces. Esto implicó más tiempo que simplemente rellenar y vaciar un tanque semanalmente, pero permitió ajustar el riego según las necesidades individuales de cada planta. En cuanto a los nutrientes, estamos satisfechos con el rendimiento de los fertilizantes orgánicos, aunque notamos algunas carencias en comparación con los minerales, que suelen ofrecer mayores ventajas en cultivos con tierra. A pesar de esto, el resultado general fue muy positivo. Por último, la iluminación ha sido una gran mejora respecto al pasado. La luminaria LED que utilizamos es mucho más eficiente que la bombilla HPS de nuestro primer cultivo. El LED genera menos calor, lo que reduce la necesidad de ventilación y extracción, además de disminuir el consumo de agua. Su espectro está optimizado para el cultivo de cannabis, lo que se traduce en una mayor eficiencia energética y productiva. Por ejemplo, mientras que con las bombillas HPS es difícil superar 1 gramo por vatio, con nuestro LED de 720 vatios hemos obtenido 900 gramos de flores secas en un cultivo totalmente orgánico, superando con creces esa marca. En sistemas hidropónicos, incluso hemos logrado alcanzar hasta 1,8 gramos por vatio. Esperamos que esta serie de artículos haya sido de vuestro interés y haya mostrado las diferencias entre cultivar de la misma manera con veinticinco años de diferencia. Sabemos que podríamos haber optimizado más este cultivo, pero nuestro objetivo era replicar el primer cultivo que realizamos el siglo pasado. ¡Yo vaporizo! 24 cultivo avanzado Plantas en floración mientras que con las bombillas HPS es difícil superar el gramo por vatio, con nuestro LED de 720 vatios hemos obtenido 900 gramos de flores secas en un cultivo totalmente orgánico

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