63 sexualidad laboral, el estilo de vida y los hábitos recreativos, la historia familiar, patológica y farmacológica personal, el estado de relación y familiar, la sexualidad personal y de pareja, y las características de la (dis)función eréctil y eyaculatoria. Antes de este diagnóstico, se les hacía una entrevista utilizando la Entrevista Estructurada sobre Disfunción Eréctil (SIEDY), una entrevista estructurada de 13 ítems compuesta por tres escalas, que identifican y cuantifican los componentes que coinciden con la disfunción eréctil. Los participantes en el estudio fueron clasificados en función de su consumo de sustancias recreativas y la frecuencia: 0 = sin consumo, 1 = 1-2 porros/semana, 2 = más de 2 porros/semana y 3 = consumo de drogas prohibidas distintas del cannabis. También se les categorizó según sufrieran de problemas de eyaculación o no. La eyaculación precoz se definió como la eyaculación en el minuto siguiente a la penetración vaginal (según la información aportada por el paciente). La eyaculación retardada se definió como “lentitud para eyacular,” indicada por el paciente en la entrevista, según su propio criterio. Además, se pidió a los pacientes que completaran un breve cuestionario para la detección de síntomas de trastornos mentales en un entorno no psiquiátrico, que proporciona información sobre diferentes tipos de ansiedad, rasgos y síntomas obsesivo-compulsivos, depresivos, histriónicos/histéricos y la psicosomáticos. Otro dato importante que se recogía durante la primera visita era la existencia de otras enfermedades y la medicación que se tomaba. También se examinó físicamente a cada paciente, recopilando datos sobre su altura, peso, masa muscular, niveles de colesterol, triglicéridos, testosterona, prolactina y flujo de la sangre en el pene. La eyaculación precoz se definió como la eyaculación en el minuto siguiente a la penetración vaginal Una de las pruebas que se hacían en el estudio era medir la capacidad vascular del pene Imagen de Dad Grass en Pixabay
RkJQdWJsaXNoZXIy NTU4MzA1