35 lo hace único entre los terpenos, actúa como un cannabinoide al interactuar con los receptores CB2 del sistema endocannabinoide, siendo una de los más apreciados por muchos usuarios y cultivadores. El cultivo de cannabis implica maximizar la expresión de estos terpenos a través de una combinación de factores como nutrientes, luz, temperatura y técnicas de curado, entre otros. El buen autocultivador cuida cada paso para crear la mejor verdura. Insistimos con la influencia del ambiente en los perfiles de sabor y es donde el concepto de "terroir", conocido principalmente en la industria del vino, coge importancia, ya que también se aplica al cannabis. Las condiciones ambientales, como el suelo, la altitud, la humedad y la temperatura tienen un impacto significativo en el desarrollo de los terpenos y, por ende, en el sabor y aroma de la planta. Por ejemplo, una variedad cultivada en un clima cálido y seco puede desarrollar perfiles más cítricos y picantes, mientras que la misma variedad cultivada en un ambiente más fresco podría resaltar notas más florales o herbales. Además, el uso de nutrientes orgánicos en el cultivo puede intensificar el sabor natural del cannabis, o lo contrario, como perciben aquellos que usan en el jardineo endurecedores de flores demasiado agresivos en pro de la producción. En un momento donde parece que las navidades frescas y los virus reincidentes nos dejaron a todos sin detectar sabores temporalmente, las flores hechas con menos cariño pueden no recibir tanto rechazo, olvidando quizá que, más allá de los aspectos rocosos, el mayor disfrute no es visual, sino la relación entre el secado, el curado y los sabores. El secado y el curado son etapas fundamentales que determinan la calidad final del cannabis y su perfil de sabores. Si bien los terpenos comienzan a desarrollarse durante el crecimiento de la planta, su preservación y optimización dependen en gran medida de cómo se manejen estas fases poscosecha. El secado consiste en eliminar la humedad de las flores de cannabis de manera gradual. Un secado adecuado, realizado a una temperatura de entre 15 y 20 °C y con niveles de humedad controlados (alrededor del 50-60 %), evita que los terpenos volátiles se degraden, aunque cada jardinero tiene sus trucos y preferencias. Un secado cultivo básico El cultivador desempeña un papel crucial en la determinación de los perfiles de sabor y aroma que se encuentran en cada flor techsors (depositphotos) Gleti (depositphotos)
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