43 mujeres cannábicas piensan que es más propio de mujeres, y llegando casi a la mitad los que piensan que corresponde a ambos por igual (el 49 %). Vamos con las mujeres, ¿creerán ellas que son los hombres los que deben tomar la iniciativa? Pues el 25 %, 1 de cada 4 participantes, así lo cree. Y el 28 % también cree que es de hombres hablar abiertamente sobre sus deseos sexuales, mientras ellas lo hacen de sentimientos. En este último punto es donde encontramos más diferencias: si el 47 % de hombres opina que esto es más propio del sexo femenino, entre las mujeres el porcentaje asciende al 63 %, más de 6 de cada 10. ¿Significa esto que a las mujeres les gustan los hombres que no demuestran sus sentimientos? Mi interpretación, que no tiene por qué ser compartida, apunta a que en el imaginario colectivo de un número importante de mujeres todavía no se ha instalado la idea de que son posibles otras masculinidades, en las que los hombres hablan de sentimientos sin perder su hombría. Aunque eso no significa que no les gustaría que ocurriera, como hemos visto con las adolescentes y veremos más adelante. Y el hecho de que el porcentaje de hombres que opina que es más propio de mujeres hablar abiertamente de sentimientos se reduzca a menos de la mitad, me lleva a pensar que hay más hombres abiertos a compartir su corazón de lo que se podría suponer si se analizaran solo las respuestas femeninas. Otro dato que muestra que algo está cambiando socialmente es el 87 % de hombres y el 89 % de mujeres que aprueban que un hombre recrimine a sus amigos por tener comportamientos machistas. Y hay más. El Eurobarómetro especial sobre estereotipos de género, publicado en diciembre pasado2, mostraba que 8 de cada 10 participantes (el 85 %) en una encuesta realizada en los 27 estados de la Unión Europea, encuentran aceptable que los hombres lloren. La proporción llega casi al 100 % en Suecia, Finlandia, Países Bajos y España. Sin embargo, a nivel social siguen existiendo creencias que sitúan a las mujeres en una posición de subordinación, esperando a que el hombre tome la iniciativa, y que criminalizan a las mujeres que practican su sexualidad libremente. Un ejemplo de ello es que el 82 % de participantes de la encuesta del CIS afirma que se critica más a una mujer con una vida sexual activa que a un hombre. Si bien es cierto que son menos los hombres que lo afirman (el 76 % de hombres de la muestra), la cantidad de mujeres que piensa que se critica más a una mujer sexualmente activa es contundente: casi 9 de cada 10 participantes mujeres (el 87 %). De hecho, casi la mitad de participantes han escuchado comentarios sexistas por parte de amigos, amigas o familiares (el 49 % en el caso de los hombres y el 45 % en el de las mujeres). Y esto no ocurre solo en España, ni solo a nivel sexual. En el Eurobarómetro sobre estereotipos de género mencionado arriba, casi un cuarto de participantes (el 23 %) cree que expresar opiniones fuertes en público hace que una mujer pierda el atractivo. Sí, como lo oyes. Calladitas y quietas estamos más guapas. El porcentaje de personas que opinan así aumenta a cerca de la mitad en el caso de Polonia (47 %). Sin embargo, en España ese porcentaje se reduce al 11 %. Sí, no me he equivocado al escribir, en España las mujeres no perdemos el atractivo por hablar en público de manera vehemente, y encima vemos bien que los hombres lloren. Algo está cambiando, lenta pero inexorablemente. Pero volvamos al tema que nos ocupa, el dominio del hombre en la cama. Aunque una pudiera pensar que este tipo de creencias están más arraigadas entre la gente más mayor, existen indicios que confirman que la juventud tampoco se escapa. Un estudio realizado en 2022 entre mujeres de 18 a 22 años, con diferentes metodologías (cuantitativa y cualitativa), constataba que en un gran porcentaje de las relaciones heterosexuales siguen siendo los hombres quienes toman la iniciativa en la mayoría de las ocasiones, o al menos eso es lo que afirmaba 4 de cada 10 participantes en la encuesta (el 40 %)3. Ese dato lo confirmaban las mujeres que participaron en los grupos de discusión de la investigación, durante los cuales se debatió sobre los roles entre hombres y mujeres en las relaciones sexuales y quedaron en evidencia unos estereotipos en los que el hombre ocupa el lugar de control y dominio, vinculado más a la fuerza física, mientras la mujer aparece relacionada con la pureza y la sensibilidad. Una de las participantes afirma: “[…] lo veo como que hay un rol impuesto a los chicos de que tienen que ser los que controlan un poco la situación, que no les salga nada mal, tengo esa sensación”4. Así, los relatos de las jóvenes sobre las experiencias relacionadas con el ¿Significa esto que a las mujeres les gustan los hombres que no demuestran sus sentimientos? La comunicación y el afecto son las claves para que un encuentro sexual tenga éxito Gerardo Antonio Romero (Pixabay) Andrea Baratella (Pixabay)
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