44 mujeres cannábicas acto sexual repiten los que podrían haber contado sus madres o abuelas: “los hombres se caracterizarían por su rapidez, brutalidad, falta de gusto y tacto (el ‘ir a saco’) tanto a la hora de escoger compañías sexuales como en el momento de mantener relaciones sexuales. En cambio, las mujeres se caracterizarían por su delicadeza, su lentitud y su selectividad. Son, en parte, versiones reelaboradas del viejo mito sexista en el cual el hombre ocupa el rol activo y la mujer, el pasivo”5. Como resultado, el nivel de satisfacción de estas mujeres con su vida sexual es muy mejorable, quedándose en poco más de un aprobado (6,6 sobre 10 de media). Según el estudio, casi un 40 % de participantes puntuaba entre satisfactorio y nada satisfactorio el placer que le proporciona su pareja o parejas sexuales. Además, más de un 12 % no sentía que su pareja tuviera en cuenta sus necesidades sexuales y otro 26 % declaraba estar simplemente satisfecha con respecto a este tema. Quizás por eso el alto porcentaje de mujeres que declaran haber practicado sexo sin ganas o por compromiso: 6 de cada 10 entrevistadas (60 %). Según las autoras del informe, esta conducta estaría asociada a las ideas de disponibilidad y satisfacción de los deseos sexuales de la pareja (por encima incluso de los propios) vinculadas a roles y patrones de inequidad de género. Lo peor es que la cifra ha aumentado con respecto a un estudio anterior, publicado en 2019, en el que la cifra de mujeres jóvenes que había mantenido relaciones sexuales sin desearlo no llegaba a la mitad (el 47 %), siendo un poco más alto el porcentaje de mujeres con más edad (el 51 % de mujeres entre 35 y 65 años)6. Si a las mujeres no parece satisfacerles el sexo heteronormativo, ¿por qué se empeñan los hombres en seguir practicándolo? Porque de la misma manera que existe un imaginario colectivo sobre lo que significa ser mujer u hombre, existe un imaginario colectivo, exacerbado por el porno y la industria cinematográfica, sobre cómo deben desarrollarse los encuentros sexuales entre hombres y mujeres heterosexuales. Y a quienes no les queda claro, se lo explican los gurús de la maestría sexual en modo macho alfa. Uno de ellos es Adam Armstrong, autor de 5 técnicas secretas que toda mujer quiere en la cama7. Según Armstrong, las mujeres quieren un hombre sexualmente dominante, que tome el control y lidere en la cama, porque son sumisas sexualmente [sic], así que para convertirse en un buen amante recomienda no preguntar si ha tenido un orgasmo (muestra de debilidad), usar frases en tono grave y autoritario como “te encanta que te folle” o “eres mi sucia putita” y hacer “travesuras” como azotarlas, inmovilizarlas o atarlas, asfixiarlas (suave y cuidadosamente, eso sí)… Voy a reservarme mi opinión personal y me remitiré a dos estudios recientes en los que se confirma que, más allá de virguerías sado-masoquistas (que también pueden funcionar si hay un consenso previo, esa no es la cuestión), la comunicación y el afecto son las claves para que un encuentro sexual tenga éxito. Uno de ellos, publicado en junio de 2024, fue realizado en seis países europeos (Dinamarca, Finlandia, Francia, Noruega, Suecia y Reino Unido), concluyendo que las personas que tenían más comunicación sobre sexo con sus parejas sexuales disfrutaban también de una mayor satisfacción sexual, mayor satisfacción en la relación y mayor satisfacción con la vida8. Otro estudio realizado en la Universidad de Valencia9 vincula la variedad de prácticas sexuales y la expresión de afecto, tanto durante la relación sexual como inmediatamente después de mantenerla, con una mayor satisfacción sexual. Es decir, si cuando hablamos de dominar, nos referimos a dominar técnicas de comunicación, escucha activa, cuidado, afecto, ternura, inteligencia emocional... entonces quizás sí tenga que darle la razón a mi amigo. Referencias 1. CIS (2023) “Percepciones sobre la igualdad entre hombres y mujeres y estereotipos de género”, Estudio N.º 3428. Disponible en: bit.ly/4hNURWW. 2. Comisión Europea (2024) “Special Eurobarometer 545”, Gender Stereotypes. Disponible en: bit.ly/414AteF. 3. Instituto de las Mujeres (2022) La sexualidad de las mujeres jóvenes en el contexto español. Percepciones subjetivas e impacto de la formación. Disponible en: n9.cl/67g14. 4. Op. cit., p. 24. 5. Ibid. 6. Instituto de la Mujer y para la Igualdad de Oportunidades (2019) Diagnóstico de las mujeres jóvenes en la España de hoy. 7. Armstrong, A. (2014) 5 Secret Techniques Every Woman Wants in Bed(Adam Armstrong Enterprises LTD). 8. Øverup, C. S., Martin, H. y Gert y Pavan, S. (2024) “Sociodemographic Predictors of Sexual Communication and Sexual Communication as a Predictor of Sexual, Relationship, and Life Satisfaction in Denmark, Finland, France, Norway, Sweden, and the UK”, Sexuality & Culture, 28, pp. 2.668-2.697. 9. Iglesias Campos, P. et al. (2018) “Satisfacción sexual femenina: influencia de la edad y variedad de prácticas sexuales”, International Journal of Developmental and Educational Psychology, vol. 1, núm. 1, pp. 85-92. Disponible en: bit.ly/4aP8nYe. VoThoGraf (Pixabay) si cuando hablamos de dominar, nos referimos a dominar técnicas de comunicación, escucha activa, cuidado, afecto, ternura, inteligencia emocional... entonces quizás sí tenga que darle la razón a mi amigo
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