El Cultivador

homogeneización. Como ya sabéis, nuestra sustancia por excelencia es liposoluble (soluble en grasas) y, por tanto, también se disuelve en alcohol alimentario sin alterar sus propiedades. Nosotros usaremos un brandy o un licor tipo coñac para disolver nuestro rosin, consiguiendo así que los 150 mililitros de licor contengan toda la esencia de nuestra extracción. El café es otro ingrediente importante en la receta, variando mucho el resultado final del postre. Mi recomendación es que preparéis una mokao cafetera italiana de seis tazas con agua mineral o filtrada, y un café molido natural que no sea torrefacto. Una vez esté el café listo, dejamos que enfríe un poco hasta un máximo de 70 grados centígrados (usar termómetro de cocina si fuera necesario). Es ahora cuando mezclaremos nuestro licor infusionado con nuestro café caliente para remover constantemente, haciendo que el alcohol se evapore y la infusión permanezca. Ahora es el turno de montar la estructura del postre, por lo que tomaremos los bizcochos de soletilla y cortaremos según nuestro molde o recipiente. Para facilitar su consumo y refrigeración, vamos a utilizar vasos de cristal fino para el emplatado en vertical del tiramisú. Primero pondremos una capa de bizcochos cortados de forma que ocupen la base de nuestro vaso de cristal. A continuación, tomaremos nuestro licor café infusionado y lo vamos añadiendo al bizcocho en el vaso para que vaya empapándose. Controlad bien la cantidad que añadís a cada vaso, recordad que cuanta más cantidad, más efecto psicoactivo tendrá. Tras la capa de bizcocho mojado, pondremos una capa no muy gruesa de nuestra mezcla de claras, yemas, azúcar y mascarpone. Después, una capa de bizcochos de soletilla que empaparemos con el licor café infusionado; e iremos alternando capa a capa hasta rellenar el vaso o molde escogido. Terminaremos siempre con una capa de crema que decoraremos por encima con cacao puro en polvo espolvoreado. Como detalle importante, recordad que, si usáis un molde en vez de vasos individuales, tenéis que empezar forrando el interior del molde con papel film, luego poner una primera capa de crema y luego el bizcocho (al revés que en los vasitos), para terminar con una de bizcocho. Esto os permitirá que, al dar la vuelta al molde sobre un plato, os quede bizcocho abajo y os haga de base resistente al corte y al transporte. Finalmente, metemos en la cámara y dejamos enfriar para que adquiera algo más de textura. Tras 30 o 40 minutos de frío, desmoldaremos y decoraremos con el cacao en polvo, dando un toque de clase y haciendo el postre aún más vistoso. Espero que hayáis disfrutado de la receta, para cualquier duda escribidme al Instagram @Pitroca.GreenSolution. Un abrazo a todas y todos, hasta la próxima edición. 48 receta cannábica Controlad bien la cantidad que añadís a cada vaso, recordad que cuanta más cantidad, más efecto psicoactivo Montaje del bizcocho en un vaso Claras con mascarpone mezclado Corte de los bizcochos para el montaje

RkJQdWJsaXNoZXIy NTU4MzA1