19 cultivo exterior las lluvias en la zona y puede llegar a ser insuficiente en épocas de sequía muy prolongadas. Cada método tiene sus propias ventajas y, en muchos casos, combinarlos puede ser la mejor opción. Debemos tener en cuenta que un riego eficiente no solo optimiza el uso del agua, sino que también favorece el desarrollo saludable de las plantas. Cantidad y frecuencia del riego según la etapa de la planta El consumo de agua de una planta de marihuana varía a lo largo de su ciclo de vida. Cada etapa de desarrollo tiene unas necesidades hídricas específicas, por lo que ajustar la cantidad y frecuencia del riego es fundamental para evitar problemas como el estrés hídrico, un crecimiento deficiente o la pudrición de raíces. En los primeros días de vida, las plántulas son extremadamente frágiles y sus raíces aún no están desarrolladas. En esta fase, la clave es mantener el sustrato húmedo, pero sin un exceso de agua. Lo recomendable es regar con pequeñas cantidades y con frecuencia, preferiblemente utilizando un pulverizador para evitar desplazar la tierra y dañar las raíces incipientes. A medida que la planta desarrolla su estructura y aumenta su masa foliar, el consumo de agua se va incrementando. Durante la etapa de crecimiento, es importante asegurarse de que la tierra o sustrato se mantengan húmedos, pero permitiendo que se sequen ligeramente entre riegos para favorecer el desarrollo radicular. Una forma común de comprobar la humedad del suelo consiste en introducir un dedo en la tierra hasta unos dos centímetros de profundidad. Si está seca, es momento de regar. La frecuencia de riego variará según el clima y el tipo de suelo, pero, en condiciones normales, puede oscilar entre cada dos y cuatro días. Finalmente, cuando la planta entra en floración, sus necesidades hídricas aumentan, pero luego comienzan a disminuir. Durante las primeras semanas de esta fase, que suelen coincidir con la época más calurosa del año, se requieren grandes cantidades de agua, pero, conforme avanza la maduración de los cogollos y va llegando el otoño, es recomendable reducir su aporte gradualmente. Un exceso de humedad en esta época puede favorecer la aparición de hongos como la botrytis, especialmente en climas húmedos. Además, disminuir el riego en las últimas semanas antes de la cosecha puede contribuir a una mayor producción de resina, mejorando el perfil de terpenos y cannabinoides de la planta. En resumen, adaptar el riego a cada fase del cultivo permite optimizar el desarrollo de la planta y evitar problemas derivados del exceso o la falta de agua. Observar el estado de las hojas y la humedad del sustrato ayudará a ajustar la frecuencia y cantidad de riego de manera eficiente. Consejos para un riego eficiente Un riego adecuado no solo garantiza un desarrollo saludable, sino que también ayuda a optimizar el uso del agua y prevenir problemas como el exceso o la falta de hidratación. Aplicar algunas buenas prácticas puede marcar la diferencia en la calidad y cantidad de la cosecha. En primer lugar, debemos regar en el momento adecuado que, durante los meses de verano, es a primera hora de la mañana o al atardecer. De esta manera, evitamos una evaporación excesiva para que el agua sea absorbida de manera eficiente por las raíces. En A medida que la planta desarrolla su estructura y aumenta su masa foliar, el consumo de agua se va incrementando Los pequeños cultivadores prefieren regar manualmente
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