El Cultivador

20 cultivo exterior primavera y otoño es mejor regar por la mañana, ya que así no favorecemos un aumento de la humedad nocturna que pueda facilitar la aparición de hongos. Asimismo, tampoco está de más ajustar el pH del agua, una práctica que puede marcar la diferencia, especialmente en la vertiente mediterránea, donde suele ser alto. Este parámetro influye en la absorción de nutrientes por parte de la planta, ya que determina su solubilidad. Un rango ideal para el cultivo de marihuana oscila entre 5,5 y 7. Si el pH es demasiado alto, puede provocar clorosis férrica, un tipo de amarillamiento en las hojas más jóvenes por falta de hierro. Por otra parte, si es muy bajo, algunos minerales tóxicos, como el aluminio, podrían ser asimilados por las plantas al ser más solubles. En cuanto a la electroconductividad (EC), mide la concentración de sales disueltas en el agua, permitiéndonos evitar excesos de nutrientes. Un nivel adecuado garantiza que la planta reciba la cantidad justa de fertilizante sin riesgo de acumulación excesiva, lo que podría provocar toxicidad o bloqueos en la absorción. La EC se mide en milisiemens y debe ser de un máximo de 1,2 mS durante el crecimiento y, de 2 mS, en floración. Finalmente, en épocas de mucho calor, podemos favorecer la conservación de la humedad formando un hoyo alrededor del tronco, o bien, empleando algún material de acolchado. En el primer caso, tan solo hay que hacer una pequeña elevación de tierra rodeando la planta, de manera que, cuando reguemos, el agua no se esparcirá. En el segundo, podemos utilizar paja, hojas secas, o un material similar para cubrir el suelo, de manera que quede retenida por más tiempo. Espero que te haya gustado el artículo y que pueda serte útil para optimizar tus riegos durante esta temporada de exterior. ¡Muy buenos humos y hasta el próximo número! Cogollo de exterior cuando la planta entra en floración, sus necesidades hídricas aumentan Un riego eficiente se traduce en una mejor cosecha

RkJQdWJsaXNoZXIy NTU4MzA1