55 cáñamo (Papiro Ebers, receta número 821)1, que es un tipo de infección bacteriana. Debemos tener en cuenta que los antibióticos actuales son un medicamento relativamente joven. Fleming descubrió por casualidad la penicilina en el año 1929, por lo que ni siquiera llegan al siglo de antigüedad, a diferencia, por ejemplo, de algunos analgésicos. Antes de que se popularizarse su uso, una simple herida infectada podía ser causa de muerte, y dada su inexistencia, se recurría a otras alternativas, no siempre eficientes. Sin embargo, si observamos las conclusiones de algunas investigaciones sobre el potencial antibacteriano del cáñamo, tal vez no fuese una locura recurrir a él antes del descubrimiento de los antibióticos. Hace relativamente poco, se ha comprobado el potencial del cannabis contra algunos patógenos que pueden llegar a afectar negativamente al ser humano. En el año 2008, se publicaron los resultados de un estudio en el que los cinco cannabinoides más presentes en la planta mostraron una potente actividad contra cepas de estafilococo dorado resistentes a la meticilina (antibiótico). Según se indica en el texto, dada la disponibilidad de variedades de C. sativaque producen altas concentraciones de cannabinoides no psicotrópicos, esta planta pueden tener aplicaciones interesantes para controlar el deterioro y los patógenos transmitidos por los alimentos Campo de cáñamo Fragmento del Papiro Ebers (Wikimedia Commons)
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