Las personas que se identifican como LGBTQIA + no presentaron diferencias a la hora de consumir cannabis, ya que el funcionamiento y la satisfacción sexual no suelen verse afectados por la orientación sexual. Aunque no se pudo medir la dosis en este estudio, sí se pudo constatar que las formas de resina y flor dieron mejores resultados en cuanto a la mejora del funcionamiento y satisfacción sexual. Así, el estudio aporta nuevas evidencias que confirman la mejora de la experiencia sexual cuando se consume cannabis. Además, da solidez a la posibilidad de usar la cannabis como posible tratamiento para malestares sexuales, especialmente en mujeres, ampliando la caja de herramientas de la terapia sexual. Como los mismos investigadores reconocen, queda todavía mucho camino por recorrer y muchas posibilidades por descubrir en las aplicaciones de la cannabis para mejorar nuestra sexualidad. Un tema importante y difícil de abordar, pero que sería necesario investigar, son las variedades de cannabis, perfiles de cannabinoides específicos y formas de uso para ir construyendo un mapa sobre aquellas que tienen mayor impacto e implicaciones sexuales. También sería interesante investigar el sistema endocannabinoide y su impacto sobre el funcionamiento y la satisfacción sexual. Otro tema interesante para profundizar es la relación entre la frecuencia y duración del consumo de cannabis en hombres y su relación con la función sexual masculina, dados los resultados contradictorios en diferentes investigaciones relacionados con la frecuencia y la duración del consumo de cannabis y las dificultades para mantener la erección. Referencias 1. Moser, A., Ballard, S. M., Jensen, J. y Averett, P. (2023) “The influence of cannabis on sexual functioning and satisfaction”, Journal of Cannabis Research, 5(1). 2. El Cultivador, números 102 y 101, y del 37 al 50. Accesibles online: bit.ly/37FTg4D. 65 Queda todavía mucho camino por recorrer sexualidad
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