14 cultivo exterior es el uso de heces para abonar, ya que ambas se consideran enterobacterias. Es decir, son organismos que se encuentran en el intestino de diversos animales. Esto no significa que debamos dejar de emplear estiércoles o guanos para fertilizar nuestro cultivo, sino que debemos tomar una serie de precauciones al hacerlo. En primer lugar, si utilizamos los excrementos de nuestros animales de granja, nos aseguraremos de compostarlos correctamente. Para ello, debemos amontonar el estiércol o gallinaza sobre una cama de paja de unos 35 centímetros, situándolos lejos de cualquier cauce de agua para evitar su contaminación. Durante el proceso de compostaje, la temperatura de la pila de abono se elevará hasta los 70 grados en su interior, lo que eliminará la mayor parte de las bacterias. Además, debemos lavarnos las manos siempre que manipulemos fertilizantes de origen animal y evitar aplicarlos lejos de las raíces para prevenir la contaminación de los cogollos. Finalmente, cabe mencionar que la E. coli y la Salmonella también pueden llegar al cultivo a través de aguas contaminadas. Nunca debemos usar aguas residuales, aunque estén filtradas, para el riego. Otro contaminante biótico, mucho más común que las bacterias, son los hongos. Aunque la mayoría de los que afectan a la marihuana no entrañan grandes peligros para la salud humana, una alta concentración de sus esporas podría llegar a causar problemas respiratorios. Según un paper publicado en el año 2013, tras el análisis de 30 salas de cultivo, se observó que la presencia de esporas de hongos se disparaba durante la cosecha y retirada de las plantas, llegando hasta medio millón por metro cuadrado5. Por tanto, el uso de mascarilla durante el manicurado y en el secadero es bastante recomendable. Asimismo, debemos tener en cuenta que, aunque la mayoría de los hongos del cannabis no afectan gravemente al ser humano, hay un género que puede llegar a ser particularmente dañino en personas inmunodeprimidas: el Aspergillus. Se trata de un tipo de hongos oportunistas que pueden causar diversas enfermedades como otomicosis (infección fúngica de oído) o aspergilosis pulmonar invasiva. Su proliferación se asocia a unas malas condiciones de secado, curado y conservación de la cosecha. Por tanto, por tal de prevenir su presencia, Aspergillus niger (Y tambe, Wikimedia Commons, CC BY-SA 3.0) Otra bacteria que también puede llegar a encontrarse en la marihuana es la Salmonella
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