El Cultivador

36 música “Bueno, te apedrearán cuando estés intentando ser bueno, Te apedrearán tal como dijeron que harían, Te apedrearán cuando intentes irte a casa, Te apedrearán cuando estés allí solo. Pero yo no me sentiría tan solo, ¡Todos deberían ser apedreados (colocarse)! Bueno, te apedrearán cuando estés caminando por la calle, Te apedrearán cuando intentes guardar tu sitio, Te apedrearán cuando camines por el suelo, Te apedrearán cuando camines hacia la puerta. Pero yo no me sentiría tan solo, ¡Todos deberían ser apedreados (colocarse)! Te apedrearán cuando estés desayunando en la mesa, Te apedrearán cuando seas joven y capaz, Te apedrearán cuando intentes hacerte el valiente, Te apedrearán y luego te dirán "Buena suerte". Te lo digo, yo no me sentiría tan solo, ¡Todos deberían ser apedreados (colocarse)! Bueno, te apedrearán y dirán que este es el fin, Luego te apedrearán y después volverán a hacerlo. Te apedrearán cuando conduzcas tu auto, Te apedrearán cuando estés tocando tu guitarra. Sí, pero yo no me sentiría tan solo, Todos deberían ser apedreados (colocarse). Bueno, te apedrearán cuando estés caminando completamente solo, Te apedrearán cuando vayas camino a casa, Te apedrearán y luego dirán que eres valiente, Te apedrearán cuando estés en lo hondo de tu tumba. Pero yo no me sentiría tan solo, Todos deberían ser apedreados (colocarse)” Nuestra siguiente canción se ha convertido casi en un himno para recordar a aquellos que han muerto por sobredosis. Hablamos de “The Needle and the Damage Done”, de Neil Young, versionada por diferentes artistas como Eddie Vedder o Jewel. Curiosamente, fue un tema que el bajista de The Red Hot Chilli Peppers, Flea, tocó habitualmente en la gira de 1993 durante la cual John Frusciante (guitarra) estuvo de baja por su adicción a la heroína. Young, por su parte, la escribió como homenaje a Danny Whitten, uno de los miembros originales de su banda previa (Crazy Horse). Aunque ya se conocían las adicciones de Whitten desde los días de Crazy Horse, Young decidió contar con él y con Nils Lofgren para una de sus giras. Sin embargo, una de las noches de concierto, Whitten acabó siendo despedido por estar hasta arriba de caballo y no ser capaz siquiera de sujetar su guitarra. Young le dio un billete de avión a Los Ángeles y 50 dólares para rehabilitación. Ya lo había apoyado anteriormente a luchar contra sus adicciones. Poco después de irse, Whitten murió de una sobredosis de alcohol y Valium. Young, por su parte, compuso la canción y la grabó en el 71, aunque la incluyó en el álbum del año siguiente, Harvest (1972); y no fue la única canción que el canadiense dedicó a este tema. Apenas unos años más tarde, en 1975, Young compuso “Tonight’s the Night”, recordando nuevamente a Whitten, y también a Bruce Berry, pipaque murió en circunstancias similares en 1973. Si bien a Young siempre se le ha achacado tener apariencia de pegarle a todas las drogas, en una entrevista que concedió a la revista Rolling Stonea finales de los ochenta lo desmentía explicando: “Eso es un mito. Quiero decir, ¿cómo habría podido mantenerme así durante tanto tiempo si estuviera drogado? Sería imposible. No puedes hacer lo que he hecho si estás drogado. Quiero decir, he consumido unas cuantas drogas. He fumado mucha hierba en los sesenta, y he seguido fumando hierba en los setenta y he incursionado en otras drogas. Pero nunca me he enganchado… sabes, nunca se me fue de las manos con las drogas duras. He experimentado, pero creo que básicamente soy un superviviente. Nunca he sido un alcohólico. Nunca he consumido heroína”. Neil Young en concierto con Crazy Horse en Barcelona, fotografía tomada por F. Antolín Hernández (Stoned59, CC BY-SA 2.0, Wikipedia)

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