El Cultivador

de profundizar en los detalles de la experiencia. Quizás, y pecando de barrer para casa, una metodología cualitativa, utilizando herramientas que permitan expresarse a las personas que participan, como las entrevistas en profundidad o los grupos de discusión, hubiera proporcionado información valiosa que en este caso se limita a sugerirse como hipótesis, como el tema del efecto sobre la duración del acto sexual. Por otra parte, me ha faltado el desglose de resultados por sexo, espero que llegue en un artículo futuro ya que entiendo, por el diseño de la encuesta, que los resultados sí están segregados por sexo. En este sentido, otro tipo de metodología cualitativa también ofrecería información más interesante a ese nivel: ¿sentimos igual los hombres y las mujeres? ¿Nos afectan de la misma manera estas sustancias? ¿Buscamos lo mismo cuando consumimos, en relación con el sexo? A pesar de eso, me gustaría resaltar que el estudio es pionero en España y felicitar desde aquí a las autoras del mismo. No resulta fácil llevar a cabo un estudio de este tipo en España, no solo por la situación legal de la planta en nuestro Estado, sino por las dificultades para financiar un estudio de estas características. El hecho de que haya sido posible realizar y publicar este ya ha abierto el camino para los siguientes. Mis comentarios son simples propuestas para contemplar en futuros estudios o artículos, sin desmerecer el esfuerzo y valentía que el equipo de investigadoras ha invertido en su trabajo. Referencias 1. Blanc, A., Galindo, A. y Tascón, L. (2024) Experiencia sexual bajo los efectos del consumo de alcohol y cannabis, Revista Internacional de Andrología, vol. 22, n. 3, pp. 40-47. 67 La cannabis gana al alcohol a la hora de ofrecer una experiencia sexual más satisfactoria sexualidad

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