El Cultivador

47 activismo en distintas ciudades del mundo para exigir el fin de la guerra contra las drogas y, concretamente, la legalización del cannabis. La iniciativa tuvo una acogida inmediata. Desde sus primeras ediciones, la marcha logró movilizar a activistas, consumidores, asociaciones de pacientes, cultivadores y defensores de los derechos humanos en decenas de países. Se consolidó como un movimiento global descentralizado, en el que cada ciudad y cada colectivo podía adaptar la convocatoria a su contexto legal y político, manteniendo una consigna común: libertad para la marihuana y para quienes la utilizan. A lo largo de los años, la marcha ha tenido un impacto significativo en la visibilización del activismo cannábico y ha contribuido a generar presión sobre los Gobiernos para modificar sus políticas. En países como Canadá, Uruguay, Alemania, México o algunos estados de EE. UU., la legalización total o parcial del cannabis ha sido precedida por años de movilización ciudadana, donde la MMM ha jugado un papel fundamental. Evolución del movimiento cannábico: del estigma a la legitimidad Durante décadas, el cannabis fue objeto de una campaña global de desinformación que lo vinculó exclusivamente con delincuencia, marginalidad o adicciones. Esta visión, impulsada por organismos internacionales y gobiernos bajo el paradigma prohibicionista, provocó consecuencias devastadoras: criminalización masiva, encarcelamientos, destrucción de cultivos tradicionales y una total falta de acceso para quienes necesitaban cannabis con fines medicinales. Sin embargo, en los últimos veinte años, se ha producido un giro importante. La legalización del cannabis txking (depositphotos) ShawnGoldberg (depositphotos) La legalización del cannabis medicinal en decenas de países, junto con la creciente aceptación social del uso recreativo, ha abierto una nueva etapa en el debate

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