El Cultivador

de las ramas para prescindir de aquellos ejemplares débiles o espigados. En esta etapa también podemos estimar si tienen una buena capacidad de enraizamiento y de absorción de nutrientes, observando los cepellones para ver si están bien poblados y la zona aérea para ver si alguna planta muestra excesos. Durante la floración, seguiremos observando estos rasgos y también estudiaremos los característicos de esta etapa. En lo referente a la altura, debemos fijarnos en cuánto crecen las plantas en esta fase para hacernos una idea de su tamaño final, ya que algunas variedades pueden doblar el que alcanzaron en crecimiento. También valoraremos el tiempo de floración, la capacidad productiva y la producción de resina, por tal de seleccionar aquellos ejemplares que más producen en un tiempo razonable. Si queremos observar aquellos caracteres que solo se manifiestan bajo determinadas circunstancias, podemos forzar un poco las condiciones ambientales de la sala de cultivo para hacerlos visibles. Lo normal cuando autocultivamos cannabis es proporcionar a las plantas un ambiente óptimo para evitar contratiempos, pero cuando hacemos una selección es bueno causar alguno (dentro de unos límites) para ver cómo reaccionan ante las adversidades. Por ejemplo, si tenemos por costumbre regar con agua del grifo con una EC elevada, no tendría sentido usar agua osmotizada para regar los ejemplares que estamos probando, ya que necesitaremos conocer su tolerancia a la salinidad y a estas condiciones de riego. Asimismo, podemos causar algún estrés lumínico en alguna semana concreta de la floración y ver cómo reaccionan las plantas y si muestran tendencia al hermafroditismo. O si tenemos intención de cultivar esta genética en exterior, podemos probar su tolerancia a la sequía y las altas temperaturas para ver la reacción. Finalmente, una vez cosechada la marihuana, valoraremos el aspecto, sabor, olor y efecto para acabar de escoger el mejor ejemplar. En resumen, aunque hay rasgos del cannabis que valoramos como consumidores, como el sabor y el efecto, a la hora de cultivar hay muchas otras características que deberemos valorar, tanto para seleccionar una planta para hacer esquejes, como para escoger variedad adecuada a nuestras condiciones de cultivo. Espero que te haya gustado el artículo. ¡Muy buenos humos! Referencias 1. Van Bakel, H., Stout, J. M., Cote, A. G., Tallon, C. M., Sharpe, A. G., Hughes, T. R., & Page, J. E. (2011). The draft genome and transcriptome of Cannabis sativa. Genome biology, 12(10), 1. 2. Staginnus, C., Zörntlein, S., & Meijer, E. (2014). A PCR marker Linked to a THCA synthase Polymorphism is a Reliable Tool to Discriminate Potentially THC‐Rich Plants of Cannabis sativa L. Journal of forensic sciences, 59(4), pp. 919-926. 3. Sawler, J., Stout, J. M., Gardner, K. M., Hudson, D., Vidmar, J., Butler, L. & Myles, S. (2015). The genetic structure of marijuana and hemp. PloS one, 10 (8), e0133292. 4. Hillig, K. W. (2005). Genetic evidence for speciation in Cannabis(Cannabaceae). Genetic Resources and Crop Evolution, 52(2), pp.161-180. 5. RC. Clarke & MD. Merlin. (2016). Cannabis Taxonomy: The ‘Sativa’ Vs. ‘Índica’ Debate. HerbalGram The Journal of the American Botanical Council, 110, pp. 44-49. 58 genética valoraremos la estructura, fijándonos en la distancia internodal para descartar aquellas plantas en la que sea demasiado larga o demasiado corta

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