8 noticias internacionales En Alabama, el cannabis medicinal crece… pero no se distribuye. Cuatro años después de su legalización, el estado aún no ha conseguido poner en marcha un sistema funcional para que los pacientes accedan al tratamiento. Entre licencias fallidas, juicios, errores burocráticos y una Comisión de Cannabis Medicinal (AMCC) desbordada, el programa estatal continúa empantanado en una incertidumbre que frustra tanto a los pacientes como a los productores. Uno de ellos es Antoine Mordican Sr., ingeniero de formación y fundador de Native Black Cultivation, una empresa de cultivo en Bessemer. Tras iniciarse en el cáñamo, dio el salto al cannabis medicinal en su propio estado, con la esperanza de ayudar a construir una industria que hoy sigue sin despegar. Aunque obtuvo una licencia de cultivo en octubre de 2023 bajo una disposición de emergencia, esa autorización está ahora en revisión judicial, y podría ser invalidada. Mordican no ha parado. El 1 de junio de 2024 realizó su primera cosecha de cannabis medicinal, creyendo que el sistema estaría listo para operar. Pero casi un año después, sigue sin poder vender su producto. “Sigo cultivando cannabis medicinal”, afirma. “Estoy cumpliendo con mis responsabilidades, y espero poder llevarlo pronto a la gente de Alabama.” Mientras tanto, los costes se disparan: ha invertido más de 80.000 dólares en licencias y cientos de miles en instalaciones, maquinaria e infraestructura. Y como él mismo admite, hoy en día no ha ingresado ni un solo dólar. Aun así, no pierde el ánimo: “Tenemos productos listos para servir al pueblo de Alabama.” Mordican responsabiliza del retraso no a la comisión ni al gobierno estatal, sino a las pocas empresas que han paralizado el proceso con demandas tras las rondas de concesión de licencias. La AMCC, por su parte, ha apelado la decisión del tribunal del condado de Montgomery que puso en duda la validez de las licencias de emergencia. Mientras los jueces deliberan, las plantas siguen creciendo… pero sin destino. Alabama tiene cultivadores dispuestos, pacientes esperando y un sistema que, por ahora, no arranca. Aunque la marihuana medicinal es legal en Alabama desde 2021, el acceso real al tratamiento sigue siendo una promesa incumplida. Empresas como Native Black Cultivation ya han cosechado plantas, han invertido cientos de miles de dólares y cuentan con licencias en regla, pero no pueden vender ni un solo gramo. La causa: un embrollo judicial y político que mantiene paralizado el programa estatal de cannabis medicinal, dejando a los pacientes sin acceso y a los cultivadores al borde del colapso económico. Alabama cultiva cannabis medicinal… pero sin pacientes ni mercado ahasoft (depositphotos)
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