El Cultivador

16 cultivo exterior La genética puede jugar un papel fundamental en la tolerancia al calor Un recurso muy útil para conservar la humedad del suelo o sustrato es el mulching o acolchado. Se trata de una capa que se sitúa sobre la superficie de la zona radicular y que puede estar compuesta de paja, hojas secas, corteza de pino o incluso mantas de geotextil. Actúa como barrera protectora frente al sol directo, reduciendo la evaporación, y ayuda a mantener la temperatura de las raíces más estable. Adicionalmente, si hemos plantado en suelo, podemos hacer un círculo de tierra alrededor de la base del tronco, para que el agua no se disperse al regar y se conserve en la zona de las raíces. El riego es uno de los factores más delicados y cruciales cuando se cultiva marihuana en exterior en los meses estivales. Durante una ola de calor, es preferible aumentar su frecuencia reduciendo un poco la cantidad de agua en cada riego, especialmente si el sustrato es compacto o si se cultiva en maceta. Así se evita tanto la deshidratación como el encharcamiento. Un buen truco es comprobar con los dedos la humedad del sustrato a uno o dos centímetros de profundidad: si está seco, debemos regar. El mejor momento para hacerlo es a primera hora de la mañana o al atardecer, cuando el sol no incide con tanta fuerza. Esto permite que las plantas absorban el agua con mayor eficiencia y minimiza la evaporación. Regar a mediodía, en cambio, puede provocar un choque térmico en las raíces y dañarlas. Por último, en situaciones de calor extremo, conviene evitar el uso de fertilizantes con alta concentración de sales, ya que pueden aumentar el estrés osmótico y dificultar la absorción de agua. Si una planta muestra síntomas de exceso de nutrientes, puede ser útil aplicar un riego con agua sola para limpiar el sustrato y rebajar su carga salina. Un cultivo bien hidratado es más resistente al estrés térmico y puede continuar desarrollándose con normalidad incluso en condiciones difíciles. Por eso, prestar atención al riego y adaptarlo a las circunstancias climáticas es una de las claves para superar con éxito el calor extremo. Aunque algunas de las medidas vistas hasta ahora pueden aplicarse como respuesta a las altas Cogollo central de una planta de marihuana en exterior Cannabicultora revisando su jardín temperaturas, la mayoría de ellas consisten en anticiparse porque es lo más eficaz. El cultivo exterior no solo depende de reaccionar bien ante los imprevistos, sino también de planificar con antelación, teniendo en cuenta las particularidades del clima local y las características de cada variedad. En resumen, prevenir siempre será más efectivo que curar. La observación constante, la planificación y la adaptación del cultivo al clima son las mejores armas para proteger tus plantas del calor y asegurar una cosecha sana y abundante. Espero que te haya gustado el artículo y que hayas podido aprender algo nuevo sobre cómo proteger tus plantas en épocas de mucho calor. ¡Muy buenos humos y hasta el siguiente número!

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