El Cultivador

19 cultivo básico Julio es un mes crítico para el cultivo de cannabis en exterior. Las altas temperaturas, la intensidad lumínica y el desarrollo acelerado de las plantas exigen una atención constante y conocimientos precisos. En esta guía te explicamos cómo cuidar tus variedades fotodependientes, autoflorecientes y Fast Version en uno de los periodos más intensos del ciclo de cultivo. En España, julio representa el cenit del verano: jornadas largas, sol abundante y temperaturas que pueden superar los 35 °C en muchas regiones Julio: el corazón del verano y del cultivo exterior En España, julio representa el cenit del verano: jornadas largas, sol abundante y temperaturas que pueden superar los 35 °C en muchas regiones. Estas condiciones pueden ser ideales para el desarrollo vegetativo y la floración, pero también plantean riesgos importantes como la deshidratación, el estrés térmico o el ataque de plagas. El cultivador debe estar especialmente atento durante este mes, adaptando su estrategia a las condiciones climáticas locales, al tipo de genética y al estadio de desarrollo de cada planta. Las necesidades de una sativa fotodependiente en pleno crecimiento no son las mismas que las de una autofloreciente en floración avanzada. Fotodependientes en julio: consolidación del crecimiento y preparación para la floración Desarrollo vegetativo vigoroso Las plantas fotodependientes, si se plantaron en primavera, estarán en plena fase vegetativa en julio. En esta etapa, buscan expandir su masa foliar y ramificación para prepararse de cara a la floración que se iniciará en agosto con la reducción del fotoperiodo natural. Es un momento clave para: · Trasplantes definitivos (si no se hicieron aún), asegurando suficiente sustrato y espacio para el sistema radicular. · Poda de formación y guiado (LST, FIM o topping), si se desea un crecimiento más compacto y manejable. · Tutorado progresivo, especialmente en genéticas de gran porte que desarrollarán cogollos pesados. Fertilización En esta fase, el abonado debe ser rico en nitrógeno (N), sin descuidar el aporte equilibrado de fósforo (P) y potasio (K). Es ideal emplear fertilizantes orgánicos líquidos o compostados, y realizar aportes foliares semanales si el calor no es excesivo. Control del estrés térmico Con temperaturas por encima de 30 °C, es fundamental: · Regar a primeras horas del día o al atardecer. · Evitar mojados foliares bajo sol directo. · Aportar acolchados (mulching) para conservar la humedad en el suelo. · Si las plantas están en macetas, proteger las raíces con fundas térmicas o sombras móviles. Autoflorecientes: gestión precisa en un ciclo acelerado Las autos suelen plantarse entre abril y julio, por lo que en este mes muchas estarán en fase de prefloración o floración avanzada. Dado su ciclo acelerado (8-11 semanas desde la germinación), julio puede suponer tanto su máximo esplendor como su fase final. Manejo de la floración El mayor riesgo en este mes es el estrés ambiental, que puede frenar la producción de resina o inducir

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