58 fertilización Los estimuladores no suelen contener cantidades significativas de PK Estimulador de raíces. Se trata de un producto que suele contener macronutrientes en muy bajas concentraciones, micronutrientes y otros elementos que estimulan el desarrollo radicular. Se aplica en las primeras semanas del cultivo para ayudar a las plantas jóvenes a formar un sistema de raíces fuerte y en los trasplantes para ayudar a las plantas a establecerse en su nuevo medio. También se puede aplicar a los esquejes para favorecer las rizogénesis. Estimulador de floración. Se trata de uno de los productos imprescindibles en cualquier cultivo. Normalmente se aplica durante la prefloración y primeras semanas de la floración para estimular una abundante producción floral y de resina. Además de contener micronutrientes, muchos incorporan hormonas, vitaminas, aminoácidos, etc. para aumentar la efectividad de la aplicación. No debe confundirse con el potenciador de floración, ya que los estimuladores no suelen contener cantidades significativas de PK. Enzimas. Se trata de preparados enzimáticos que aceleran el proceso de descomposición de la materia vegetal muerta, ayudando a su transformación en azúcares asimilables por las plantas. También ayudan a la transformación de determinadas sales minerales en formas asimilables por el sistema radicular. A pesar de ello, la enzimas no deben utilizarse para lavar las raíces. Muchos cultivadores les dan este uso de forma errónea, pero lo cierto es que el efecto de las enzimas no es automático, sino que implica un proceso. Por tanto, la finalidad de este producto no es eliminar del sustrato estos elementos, como sí lo es la del lavado de raíces, sino promover la actividad enzimática en el entorno radicular para ayudar a transformar los elementos disponibles en sustancias asimilables. Potenciador de floración. Se trata de un compuesto muy rico en PK que se suministra durante la floración para reforzar la acción del fertilizante. Normalmente es un aditivo de origen mineral. Este producto afecta al sabor cuando se administra en exceso por lo que siempre deben seguirse las pautas del fabricante. Potenciador del sabor. Se trata de un producto rico en azúcares, normalmente a base de melaza de caña de azúcar, de remolacha o ambas. Además de incrementar el peso y resina de nuestras flores, también potencia su sabor y aroma. Por otra parte, cuando se aplica de forma excesiva, puede enmascarar el sabor real de las plantas haciendo que hasta la marihuana más inciensada se vuelva dulce. Flush. Se trata de un producto que ayuda a disolver las sales minerales acumuladas en el entorno radicular. Se aplica en caso de sobrefertilización o antes de cosechar para limpiar mejor el sustrato. Algunos también pueden utilizarse para limpiar los equipos hidropónicos de minerales acumulados. Vitaminas, fitohormonas, suplementos minerales, etc. Además de los productos explicados, existen muchos otros aditivos para el cultivo de cannabis. La mayoría son suplementos de minerales esenciales y no esenciales o vitaminas, aunque algunos también incorporan fitohormonas, aminoácidos, carbohidratos, etc. Cada marca tiene sus propios aditivos y algunas fabrican productos que se pueden combinar con cualquier gama de fertilizantes. Además de todos estos productos, muchos cultivadores deciden añadir microorganismos a su cultivo, como bacterias u hongos beneficiosos. No obstante, estos no se pueden considerar fertilizantes, ya que no son nutrientes para las plantas, sino que las ayudan a alimentarse y mantenerse sanas. Espero que te haya gustado el artículo y pueda serte útil en tus autocultivos. ¡Muy buenos humos! Los productos específicos para cannabis funcionan mejor en interior que los abonos orgánicos tradicionales como el estiércol Los excesos muy severos pueden causar malformaciones
RkJQdWJsaXNoZXIy NTU4MzA1