El Cultivador

8 noticias García responde a Ayuso: “El cannabis medicinal no es un chiste, es salud” La ministra de Sanidad, Mónica García, ha lanzado un contundente reproche público a Isabel Díaz Ayuso por sus frívolas declaraciones sobre el cannabis, acusándola de banalizar el sufrimiento de miles de pacientes y de obstaculizar la urgente regulación del cannabis medicinal en España. En un nuevo cruce político cargado de simbolismo y fondo sanitario, Mónica García ha vuelto a poner sobre la mesa una de las grandes deudas pendientes del Estado español: la regulación efectiva del cannabis medicinal. Todo comenzó con unas declaraciones despectivas de Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, quien afirmó en tono jocoso que “a la ministra le gustan los porros, a mí la fruta”, en referencia a García. Un comentario que, lejos de caer en saco roto, ha desencadenado una respuesta demoledora de la titular de Sanidad: “Confundir cannabis medicinal con consumo recreativo es ignorancia o mala fe. Ayuso banaliza una herramienta terapéutica avalada por la ciencia y necesaria para miles de personas que sufren”. La respuesta de García no fue solo personal: fue institucional. Señaló que bromear con esta cuestión alimenta el estigma y la desinformación, justo cuando España debería estar liderando un cambio legal que ya han adoptado otros países europeos. Mientras Alemania, Italia o Portugal han integrado el cannabis en sus sistemas de salud pública bajo prescripción médica, en España el tema sigue atrapado en la telaraña del inmovilismo político. Y todo esto, a pesar de que en 2022 el Congreso dio luz verde a un informe que instaba a la Agencia Española de Medicamentos (AEMPS) a regular su uso médico. Han pasado dos años, y el decreto prometido sigue sin ver la luz. García lamentó que los discursos reaccionarios como el de Ayuso no solo distorsionan el debate público, sino que invisibilizan a los verdaderos protagonistas: las personas que viven con dolor crónico, espasticidad, epilepsia o efectos secundarios de tratamientos oncológicos, y que llevan años recurriendo al mercado negro o a farmacias extranjeras para acceder a sus medicinas. “Ayuso probablemente no conoce a nadie con dolor neuropático o con esclerosis múltiple, porque si lo hiciera, jamás trivializaría una medicina como esta”, sentenció la ministra. El choque entre ambas no es nuevo, pero esta vez toca un nervio especialmente sensible. García recordó que mientras la presidenta madrileña normaliza el consumo social de alcohol —“a todos nos gustan las cañitas”, llegó a decir Ayuso—, su administración continúa ignorando o atacando a quienes abogan por el uso medicinal del cannabis. El contraste es evidente: por un lado, celebración del alcohol como símbolo de libertad madrileña; por otro, criminalización del cannabis incluso cuando se emplea con fines médicos y bajo control clínico. La ministra también aprovechó para recordar uno de los pasajes más oscuros de la gestión de Ayuso durante la pandemia: los conocidos como “protocolos de la vergüenza” en las residencias madrileñas, que impidieron el traslado hospitalario de personas mayores en los momentos más duros del COVID-19. “Quienes firmaron y avalaron esos documentos fueron premiados, y ella nunca ha dado una explicación a los familiares. Esa es su idea de gestión sanitaria”, añadió con dureza. Más allá de las pullas y titulares, lo cierto es que el fondo del asunto no es menor. España es uno de los pocos países de Europa occidental sin una legislación clara sobre el cannabis medicinal, a pesar del respaldo científico, las recomendaciones parlamentarias y las demandas de pacientes y asociaciones. Y mientras tanto, figuras como Ayuso siguen recurriendo a la burla como arma política. Mónica García concluyó su intervención apelando a la responsabilidad: “La regulación del cannabis medicinal no es una frivolidad ni una ideología. Es una cuestión de derechos humanos y de ciencia. La pregunta no es si me gustan los porros, sino por qué el Gobierno aún no ha garantizado una alternativa legal, segura y accesible para quienes más lo necesitan”. En ese mensaje, cargado de dignidad y de urgencia, se resume el clamor de una sociedad que ya no acepta más excusas ni más desprecios. marketing.lasers@ya.ru (depositphotos) Krakenimages.com (depositphotos)

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