16 cultivo exterior El estado fisiológico de la planta influye directamente en su vulnerabilidad Tratamientos Cuando la prevención no ha sido suficiente y la araña roja se instala en el cultivo, es fundamental actuar cuanto antes. El tratamiento debe adaptarse al nivel de infestación y al momento del ciclo de cultivo. En cualquier caso, el objetivo principal es frenar la expansión de la plaga sin comprometer la salud de la planta ni la del entorno. Como la época de mayor actividad de este organismo coincide con la floración, es recomendable utilizar productos con plazos de seguridad cortos, o sea, que se degraden fácilmente o que no sean dañinos para el consumo humano en muy pocos días tras su aplicación. De esta forma, nos aseguramos de que no permanecen en los cogollos tras la cosecha. El extracto de canela es un acaricida de origen orgánico altamente eficaz contra la araña roja, por lo que sería el más indicado. Además, también cuenta con propiedades antifúngicas, ayudando a prevenir el oídio. También podemos aplicar piretrinas, que son una mezcla de compuestos orgánicos que se encuentran de modo natural en las flores de los crisantemos. Se descomponen fácilmente por el efecto de la luz y el calor, por lo que son muy seguras. Cuando apliquemos tratamientos fitosanitarios en la fase de floración, debemos tener en cuenta diversas consideraciones. En primer lugar, procuraremos no mojar las flores, porque la presencia de humedad en ellas puede favorecer la proliferación del hongo botrytis, que es letal y puede acabar con un cultivo en pocos días. Asimismo, independientemente del tratamiento elegido, es clave repetir las aplicaciones según el ciclo de vida de la araña roja (cada 5 a 7 días en verano) y continuar con la observación durante al menos dos semanas después de los últimos síntomas, ya que pueden quedar huevos viables adheridos al envés de las hojas. Adicionalmente, si observamos que la plaga es muy persistente, podemos intercalar tratamientos para aumentar su efectividad. Conclusión La araña roja es una plaga silenciosa pero persistente, cuyo impacto en el cultivo de marihuana al aire libre puede llegar a ser grave si no se detecta a tiempo. Su pequeño tamaño y su rápida capacidad de reproducción la convierten en una amenaza durante los meses más calurosos, especialmente en las regiones más secas y con poca humedad ambiental. La clave para mantenerla bajo control reside en la observación constante, la buena salud general de las plantas y el uso estratégico de estrategias preventivas. Si llega a establecerse, actuar con rapidez mediante la aplicación de productos fitosanitarios orgánicos, es fundamental para evitar pérdidas significativas. Con conocimiento, constancia y atención al detalle, es posible mantener a raya la araña roja y asegurar una cosecha sana y de calidad. Espero que te haya gustado el artículo y que pueda serte útil para prevenir esta devastadora y persistente plaga. ¡Muy buenos humos y hasta el próximo número! Las pequeñas manchas cloróticas podrían sugerir la presencia de araña roja
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