El Cultivador

35 música Continuamos con esta sección musical de El Cultivador que dedicamos en exclusiva a todas aquellas canciones que tratan sobre drogas pero que, a lo mejor, tú aún ni te habías dado cuenta. Y es que es normal que, ante una cultura musical tan marcadamente elaborada en inglés como la que disfrutamos, se nos resista la comprensión de muchos temas, bien por la propia distancia que establece la lengua, bien porque sus autores nos lo ponen más difícil todavía al usar juegos de palabras o esconder el verdadero significado de sus letras. Por eso, nos hemos decidido a rescatar del olvido para ti, las canciones sobre drogas. Te sugerimos que disfrutes auditivamente los temas a la par que la lectura, subiendo bien el volumen de tu reproductor musical favorito y, si te animas, puedes comenzar a elaborar tu propia playlist drogófila. Nuestra primera canción en la lista de hoy es todo un hito en el mundo del cannabis. Hablamos de “Sweet Leaf”, de Black Sabbath. Si ya le habéis dado al botón de play, ya habréis descubierto que la canción se inicia con el sonido de una tos, más en concreto, de la tos que le produjo al guitarrista, Tony Iommi, el canuto que se acababa de fumar con Ozzy Osbourne. Pero no son el título (“Dulce hoja”) o la tos, las únicas alusiones al cannabis, puesto que toda la letra puede considerarse una oda a nuestra planta amiga. No obstante, la cosa no queda ahí, pues este sencillo contenido en el álbum de 1971, Master of Reality, se ha convertido en un hito por una razón muy diferente. Y es que esta canción es considerada la primera canción de stoner rock (también stoner metal o stoner doom) de la Historia. El stoner rock, cuyo nombre hace referencia al consumo de cannabis, es un movimiento musical surgido a principios de los años noventa, de la mano de bandas como Kyuss, Sleep o Monster Magnet1, y que mezcla el acid rock, el rock psicodélico y el más temprano grunge. Así, inspirándose en bandas como Black Sabbath, Blue Öyster Cult, Blue Cheer o Hawkwind, el stoner rock adaptó sus largas jams y sus pesadísimos riffs, añadiéndole el zumbante sonido propio del grunge. Aunque se trata de un estilo muy ecléctico en sus formas, ha logrado apañárselas para sobrevivir a los cambios que han afectado a otras músicas cannábicas y para mantener hasta hoy todo un ejército de fieles oyentes. “Sweet Leaf”, que abrió la veda para este estilo, dice así: “Alright now! Won’t you listen? When I first met you, didn’t realize I can’t forget you or your surprise You introduced me to my mind And left me wanting you and your kind Oh, yeah I love you Oh, you know it My life was empty, forever on a down Until you took me, showed me around My life is free now, my life is clear I love you sweet leaf, though you can’t hear Oh, yeah baby! Come on now, try it out! Straight people don’t know what you’re about They put you down and shut you out You gave to me a new belief And soon the world will love you sweet leaf Oh, yeah baby! Come on now, try it out! Oh, yeah!” “¡Ya está bien! ¿No me escucharéis? Cuando te conocí por primera vez, no me di cuenta No puedo olvidarme de ti o de tu sorpresa Me presentaste a mi verdadero yo Y me dejaste queriéndote a ti y a tu género ¡Oh, yeah! Te quiero Oh, lo sabes Mi vida estaba vacía, siempre deprimido Hasta que me tomaste, me enseñaste todo Mi vida es libre ahora, mi vida está clara Te quiero dulce hoja, aunque no puedas escuchar ¡Oh yeah, baby! ¡Ven ya y pruébala! La gente recta no sabe de qué vas Te menosprecian, te dejan fuera Tú me diste una nueva fe Y pronto el mundo te amará, dulce hoja ¡Oh yeah, baby! ¡Ven ya y pruébala! ¡Oh, yeah!” La canción se inicia con el sonido de una tos, más en concreto, de la tos que le produjo al guitarrista, Tony Iommi, el canuto que se acababa de fumar con Ozzy Osbourne Black Sabbath en 2013 (Robson Batista, CC BY- SA 2.0, Wikipedia)

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