36 música El siguiente tema es todo un clásico entre las canciones sobre drogas. Y es que, aunque plagada de dobles interpretaciones, “Needle in the hay” (“Aguja en un pajar”) hace, sin duda, referencia a la aguja de heroína. Su autor, Elliott Smith, fallecido a los 34 años, en 2003, tuvo problemas de adicción a las drogas, pero, según sus colegas, estos le sobrevinieron después de la publicación del álbum que contenía el éxito, Elliott Smith (1995). Su legado, sin embargo, ha dado mucho de sí y sigue muy presente en la música actual. No solo se han publicado canciones y demos que aún quedaban en el tintero a la muerte del artista, sino que ha inspirado conciertos, documentales e incluso una película (Heaven Adores You, 2015). En una entrevista para The Guardian, el músico Julien Baker recordaba cariñosamente la aportación de Smith a la música sintetizando a la perfección su personalidad: “Definitivamente puedo decir que estar expuesto a esa música fue formativo para mí como letrista y músico. Hay algo realmente natural en la composición de canciones de Elliott Smith y en cómo transmite emociones en los términos más simples. Hay tanta dinámica en unos pocos acordes disonantes, tanta honestidad conmovedora en un puñado de líneas sencillas, y siempre me ha atraído e influenciado la poderosa desnudez de esas canciones”. Una desnudez y simplicidad que nada tenían que ver con lo simplista. Sino, como bien explicaba Jason Reitman, director de la película Up in the Air (2009), en la que se incluyó su canción “Angel in the snow”: “La voz de Elliott Smith fue un instrumento creado para componer bandas sonoras para películas […] Canta como una guitarra suavemente rasgueada. Sus letras no interrumpen el diálogo en pantalla, sino que sirven como subrayado. Agregan peso y emoción sin interrumpir la conversación”2. Algo similar tuvieron que pensar otros directores, como Gus van Sant, que incorporó “Miss Misery” como colofón a El indomable Will Hunting (1997), catapultando al artista a la popularidad internacional cuando fue invitado a interpretarla en la gala de los premios Oscar de entonces; o, como Wes Anderson haría después, incorporando “Needle in the hay” en una de las secuencias más poderosas y traumáticas de su film, The Royal Tenembaums (2001), y convirtiéndola de forma instantánea en un éxito. Aunque plagada de dobles interpretaciones, “Needle in the hay” (“Aguja en un pajar”) hace, sin duda, referencia a la aguja de heroína Wes Anderson, director de The Royal Tenenbaums, en la Berlinale de 2018 (Martin Kraft, CC BY- SA 4.0, Wikipedia) Tony Iommi, de Black Sabbath, en 2011 (Guy Evans, CC BY- SA 2.0, Wikipedia)
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