El Cultivador

13 cultivo exterior Aunque a principios de septiembre el clima todavía mantiene un tono veraniego en muchas regiones, el cambio de estación ya empieza a manifestarse. Los días se acortan, las noches refrescan y la humedad ambiental comienza a aumentar, anticipando las condiciones propias del otoño. Para quienes cultivan marihuana en exterior, esta transición ocurre en una etapa crítica: la fase final del ciclo, en la que la planta concentra su energía en desarrollar y madurar los cogollos. Cogollo de exterior Aunque el cannabis puede tolerar bastante bien el frío, los cambios bruscos entre el día y la noche generan estrés en las plantas El objetivo de este artículo es adelantarnos a los desafíos que plantea el clima otoñal, analizando sus principales efectos sobre el cultivo y proponiendo medidas concretas para prevenir problemas comunes en esta época. Son ejemplos de elloslas enfermedades causadas por hongos, las tormentas y los contrastes térmicos de las noches frías, entre otros contratiempos. Actuar con previsión es clave para asegurar una cosecha exitosa, especialmente en variedades híbridas o sativas (NLD) que se encuentran en floración en esta época del año.En las siguientes secciones abordaremos los cambios climáticos más relevantes del otoño, los riesgos que implican para el cannabis, y una serie de recomendaciones prácticas para adaptar el manejo del cultivo a esta fase final del ciclo. Cambios ambientales del otoño A lo largo de septiembre, y de forma más marcada durante octubre, la estación otoñal trae consigo ciertos cambios en las condiciones ambientales. Esta transformación no se da de manera abrupta, sino que sucede de forma progresiva, con matices distintos según la región, la altitud y la cercanía al mar. Sin embargo, ciertos patrones se repiten año tras año y tienen consecuencias directas en el cultivo de marihuana en exterior. Uno de los primeros cambios notables es la reducción progresiva del fotoperiodo. Aunque, desde el solsticio de verano los días son cada vez más cortos, esta reducción de las horas de luz se nota especialmente durante el otoño. Otro factor importante es el descenso de las temperaturas, especialmente en horario nocturno,que empiezan a bajar de forma significativa a partir de la segunda mitad de septiembre. Aunque el cannabis puede tolerar bastante bienel frío, los cambios bruscos entre el día y la noche generan estrés en las plantas y pueden afectar a la maduración uniforme de los cogollos. A nivel radicular, este enfriamiento también puede ralentizar la actividad y, en consecuencia, la asimilación de nutrientes. Además, la humedad ambiental tiende a aumentar de forma notable. Esto provoca que, a primera hora de la mañana, el rocío se convierta en una constante. Este exceso de humedad, en combinación con cogollos densos y mal ventilados, crea un entorno ideal para la proliferación de hongos como laBotrytiscinerea, que puede devastar una cosecha en cuestión de días.Por último, las lluvias y tormentas otoñales comienzan a hacerse presentes en muchas regiones a partir de finales de septiembre. Cuando estas son frecuentes y prolongadas saturan el sustrato de agua, dificultando las labores de mantenimiento y aumentando el riesgo de enfermedades radiculares. Adicionalmente, cuando una planta se encuentra en plena floración, un exceso de agua puede afectar a los cogollos, favoreciendo su pudrición desde el interior. Por tanto, la fase final del ciclo de cultivo, que de por sí es delicada, coincide con un entorno cada vez más hostil en términos climáticos.Los cambios descritos(menos luz, más humedad, temperaturas en descenso y lluvias intermitentes) definen el entorno otoñal y, aunque son condiciones propias de la época, su impacto puede ser determinante en la calidad final de la cosecha si no se actúa con la suficiente previsión. Principales riesgos para la marihuana en otoño El clima otoñal, caracterizado por una humedad elevada y temperaturas suaves, favorece el desarrollo de diversos problemas que pueden comprometer seriamente la cosecha. El más temido entre los cultivadores es, sin duda,

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