El Cultivador 11

17 eventos cannábicos “Cañamales de oscuro ramaje por tus valles se miran crecer y sandiales de verde follaje a tu vera, se asoman también”. El himno que se canta en el valle del Aconcagua, a 154 kilómetros de Santiago, hace referencia al cannabis. La región tiene 450 años de historia cañavera. Ese cultivo fue el motor de la agricultura chilena durante siglos desde que, en 1545, lo introdujo el marino genovés Juan Bautista Pastene, que trabajó al servicio de la corona española. Pastene instaló en el valle de Curacaví una fábrica de “frazadas y jarcias” con el cáñamo y lino sembrado en las tierras que regó con acequias del Río Puangue. Luego, las sequías trasla- daron el cultivo a la zona de Quilloa y en 1506, se asentaron en el valle sombreado por la cumbre más alta de América. Entre fines del siglo XIX y principios del XX se consolidó, pero apenas comenzada la década de 1970 la prohibición hizo que cayera en desgracia. En forma paralela, se in- crementó el consumo de cannabis con fines recrea- tivos. Al rescate de esa historia fueron la antropóloga física María Belén Rivas, l a d i s eñado r a t ex t i l Macarena Valenzuela, el historiador Nelson Rivas y el activista argentino Mike Bifari. El proyecto auspi- ciado por Sensi Seeds consiste en un documental protagonizado por los po- bladores del valle y se llama “Cannabis Hemp en la historia de Chile”. Fue presentado en el Cáñamo Forum, lugar donde se re- alizaron las conferencias. Aprovechamos la ocasión para realizar una breve en- trevista a Martín Barriuso que comenzó nuestro diálogo diciendo: Martín Barriuso: Es necesario demostrar que nuestra cultura no está vinculada con ninguna música, sector social o ideología. Nosotros en la asociación teníamos un socio de buena familia burguesa que enviaba sus hijos a un colegio del Opus Dei y allí lo apoyaban porque era un usuario tera- péutico. Cuando este señor elegante explicó todo esto en la TV le rompió los esquemas a la gente porque no se trataba del típico tipo con rastas y ‘one love’, aunque no reniego de eso porque también es parte de nuestro colectivo. El Cultivador: ¿Cómo analizas el presente del cannabis en América del Sur? Martín Barriuso: Veo muy interesante lo que pasa Uruguay. Allí hay voluntad política clara. Creo que hay que trabajar todavía más con la sociedad, aunque es- tuvieron en la buena linea cuando pusieron en marcha los llamados diálogos na- cionales sobre el cannabis. Abrieron una puerta y no hay más que ver la

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