El Cultivador 11

35 cultivo avanzado resultados vamos a obtener... algo completamente falso. Las plantas de marihuana, al igual que el resto de plan- tas del planeta, son capaces de asimilar cierto número de fotones de forma simultánea, por lo que si ponemos una iluminación excesiva, en rea- lidad lo que estamos ha- ciendo es saturar a nuestras plantas. Sabremos que esto ocurre, porque como en la propia naturaleza, las ramas comenzarán a girar unos gra- dos sus hojas para dejar pasar la luz en vez de captarla. Tan malo es pasarse como quedarse corto. Una planta mal iluminada no crecerá co- rrectamente ni nos ofrecerá los mejores resultados, ni de lejos. Las plantas de mari- huana son unas devoradoras de lúmenes, aunque como todas tienen su máximo. Por lo general precisan de una iluminación fuerte para des- arrollarse correctamente. El cálculo de la potencia lumínica que debemos poner varía en función del espacio de cultivo. Para optimizar dicho espacio debemos tomar como refe- rencia que una ilumina- ción óptima para un metro cuadrado es de 600w si utilizamos una lámpara de vapor de sodio a alta pre- sión (HPS) o de halogenu- ros metálicos (HM). Por supuesto, con 400w en ese mismo espacio obtendre- mos buenos resultados, pero no tan buenos que con 600w. Por el contrario, si en un metro cuadrado metemos 1.000w notaremos, muy pro- bablemente, como nuestras plantas comienzan a ladear / girar sus hojas evitando el ex- ceso de luz. No todo radica en la poten- cia que tenemos que usar en relación a las medidas de nuestro espacio de cultivo. También influye y mucho el tipo de iluminación que use- mos en cada ciclo del cultivo. Durante la primera semana de vida o diez días, una simple lámpara de bajo consumo de luz blanca será suficiente para completar las demandas lumí- nicas de nuestras plántulas. Estas lámparas CFL de 150w o 200w son una elección estu- penda. Tras este periodo, po- demos pasar a la acción con halogenuros metálicos, los cuales tienen una tonalidad perfecta (luz blanca / azulada) para la etapa de crecimiento. Con 400w o 600w de haloge- nuros metálicos veremos cre- cer nuestras plantas como locas. Para la etapa de floración nada mejor que el vapor de sodio a alta presión (HPS). Un buen sodio de 600w / m2 es nuestro mejor “as” para conseguir un buen rendi- miento en nuestras plantas. La iluminación Led también puede ser una buena opción para la etapa de floración, aunque los w necesarios pa- sarían a ser entre unos 300w a 400w con leds de calidad (Osram o Cree) y una confi- guración de colores correcta. El balastro que alimenta nuestras lámparas de haloge- nuros metálicos y vapor de sodio a alta presión es clave para que nuestra lámpara en uso dé lo mejor de sí misma. Los balastros convencionales tienden a perder potencia con el uso y tras unos pocos culti- vos, veremos cómo nuestra lámpara brilla cada vez Una planta mal iluminada no crecerá correctamente ni nos ofrecerá los mejores resultados

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