El Cultivador 11
40 cultivo guerrilla La gran mayoría de los mortales no sa- bemos nada o casi nada sobre las fuer- zas telúricas y su influencia sobre el entorno que nos rodea. La ciencia ha demostrado su enorme efecto sobre todos los seres vivos sometidos a esta fuerza proveniente de las mismas en- trañas de la Tierra. Los melones que se dan en la pequeña localidad de Villaco- nejos son famosos en todo el mundo. ¿Por qué su reconocida calidad? Preci- samente por las fuerzas telúricas de la zona que, además de hacer que los me- lones maduren mucho antes que los demás de los alrededores, le dan ese sabor único que los convierte en una “delicatesen” hortofrutícula. Fuerzas Telúricas Texto y fotos por Marqués de Esquilache Villaconejos: la tierra de los melones y…¡del cannabis! S in embargo, lo que muchos no saben es que también la planta del cannabis se ve influenciada por estas circunstancias tan especiales. Desde hace cientos de años, los lugareños de este pequeño pueblo de la Comu- nidad de Madrid (España) cultivan melones. Su calidad es tan reconocida que ya es di- fícil encontrarlos puesto que en vez de venderlos tal cual, se ha optado por vender sus se- millas para que puedan ser cultivadas en cualquier lugar del mundo. No sólo saben mucho mejor que cualquier melón de la zona; también maduran mucho antes. Los pueblos de sus alrededores (Titulcia, Ciempozuelos, Col- menar de Oreja, etc.) también producen melones e incluso muchos más. Pero….¿por qué la calidad no es tan alta? Ob- viamente, la respuesta está en el terreno. Algo tiene este suelo que lo convierte en mejor para el cultivo de este delicioso producto y que, ade- más, lo hace madurar antes que a sus vecinos de los pue- blos colindantes. En la década de los cin- cuenta, el gobierno acudió a una conocida empresa de in- vestigación para sacar ciertas conclusiones. Habían descu- bierto que Villaconejos era una zona cuyo suelo contenía grandes cantidades de uranio. Con material de alta tecnolo- gía de la empresa Geiger , se analizó a fondo el terreno y se corroboró este hecho. Sin em- bargo, nunca más se supo del tema. No sabemos si es por- que no había suficiente como para construir una mina a gran escala o por qué. Pero lo cierto es que así quedaron las cosas hasta la actualidad. Sin embargo, al menos sirvió para dar respuesta a la diferencia de tiempos de cosechado y la Lo que muchos no saben es que también la planta del cannabis se ve influenciada por estas circunstancias tan especiales
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NTU4MzA1