El Cultivador 11
46 cultivo guerrilla media de nitrógeno, concreta- mente Biogrow, una dosis pe- queña de Bioheaven y algo de aminoácidos… ”¡Los aminoáci- dos son la clave del éxito en el cannabis!” – nos revela entu- siasmado. Personalmente le doy toda la razón. Los amino- ácidos son al cannabis lo que los esteroides a los humanos. ¡Se ponen preciosas y fuertes como bestias! Si me dieran a elegir un solo producto que echar a un cultivo a lo largo de toda su vida, sin duda alguna optaría por los aminoácidos. “Además, parece darse una poderosa sinergia entre los aminoácidos y el uranio que pone las plantas como bes- tias…” – nos asegura Pepe. El día 15 de agosto, nuestro cultivador abona por segunda vez. Daos cuenta que hasta este día no han vuelto a ser abonadas. “Las plantas ya miden más de dos metros y medio y están preparadas para un abono más fuerte en términos de EC…” – nos ex- plica. “Así que les hago un me- junje a base de Biobloom y Top Max, BioHeaven…” Este primer abonado llega a una EC de 1,8, lo cual es elevado pero sin pasarse, más aún teniendo en cuenta el tamaño de estas plantas. Y una semana después vuelve a abonar con….¿lo adi- vináis? Sí Señor, con aminoá- cidos otra vez. Estos aminoácidos hacen que las ra- íces del cannabis se pongan a comer con más apetito, si me permitís este símil, y, por ello, las plantas metabolizan mejor todo lo que tiene a su disposi- ción para comer. En estas fe- chas, las plantas han desarrollado un cepellón tan grande que llega hasta el fondo del agujero de 1 metro de pro- fundidad. El uranio que lo rodea eleva la temperatura ambiental un poco y ello in- fluye en la maduración de las flores (cogollos) acelerando todo el proceso vital de la planta. Llegado el primero de sep- tiembre Pepe abona por última vez. Para esta ocasión opta por una mezcla potente de potasio (K), un bote pequeño de mer- melada de moras y, una vez más, algo de aminoácidos. Si las variedades que cultiva son muy índicas, no abona más. Pero sin son híbridos con mucha parte de sativa y tiem- pos de cosechado mucho más tardíos, vuelve a repetir este abonado a finales de septiem- bre. Pero lo más importante de este reportaje es el hecho de conseguir unas plantas tan po- tentes abonado tan poco. Cuando te lees las indicaciones de abonado de las empresas te quedas alucinado viendo cuánto abono necesitan las plantas. Sin embargo, en esta zona, con unas cantidades de uranio muy elevadas y con unas fuerzas telúricas tan po- derosas que son motivo de es- tudio desde hace siglos por parte de las sectas más intelec- tuales, la naturaleza da frutos espectaculares. Los melones de Villaconejos, la huerta de Aranjuez, la vega del Tajuña, etc. Toda una zona de rele- vante fama por la categoría de sus productos hortofrutícolas. Es curioso lo poco que sabe- mos de la realidad de nuestro planeta. Es curioso que ignore- mos tantas cosas que pueden cambiar al ciento por ciento la calidad de los productos que consumimos. Y, desde luego, la marihuana de esta parte del planeta no es una excepción. Bien cultivada alcanza unas cuotas de calidad poco fre- cuent es . Per sona lment e , puedo jurar que nunca he visto cogollos tan prietos, tan reple- tos de pringosa resina que, una vez seca y curada, da cogollos duros como piedras. Sin embargo, no olvidemos que la clave del éxito de pepe y otros cultivadores de esta zona, es saber aprovechar el hecho real de que esta zona está repleta de uranio, fuerzas telúricas, gran electromagne- tismo, etc. Es una tierra miste- riosa y eso es algo que se nota nada más adentrarte un poco por esos cerros que nos recuer- dan paisajes lunares. Pero ojo, hay que saber cultivar. Esta tierra es demasiado salvaje tal y como está. Hay que domarla, hay que ajustar el cultivo y así se podrá obtener lo que ahora os muestro en estas fotogra- fías. Como reportero he procu- rado cent rarme en l os tricomas de estas plantas para poder mostraros cómo la com- binación de las fuerzas natura- les y el saber de un cultivador dan como resultado esta ex- traordinaria marihuana. Personalmente, puedo jurar que nunca he visto cogollos tan prietos, tan repletos de prin- gosa resina que, una vez seca y curada, da cogollos duros como piedras
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NTU4MzA1