El Cultivador 11
62 miscelánea es tan rica que necesitas una licencia para poder probarla” . Además, el res- taurante se compromete a llevar gratis a casa a los clientes que sienten que, des- pués de disfrutar de sus co- midas, no pueden conducir. De modo que en Ganja Gour- met, los clientes sólo pueden consumir un platillo del menú cada 45 minutos. El restaurante es legal pero no puede servir a todo el mundo. Sucede que en Colo- rado, como en otros 14 esta- dos de la unión americana, la marihuana es legal, pero solo con fines medicinales. Por eso solo pueden consumir le- galmente marihuana las per- sonas a quienes su médico les recete la droga. Con indi- cación medica, estos pacien- tes pueden obtener una tarjeta que les autoriza a con- sumir legalmente. Para todos los clientes esa tarjeta es un requisito indispensable para que te sirvan en Ganja Gour- met. La comida no es barata: una pizza completa cuesta 89 dólares y una decena de dul- ces de almendra 120 dólares. En Nueva York ya no son solo brownies , galletas y re- postería, existen opciones de guisos e incluso bebidas cuyo eje central es la marihuana. Una razón más en favor de la legalización de la mari- huana: la comida; tal vez es- temos familiarizados con los brownies , galletas u otras formas de repostería, pero ¿imaginas una pizza o spag- hetti con este ingrediente?, imagina incluso una comida completa: las entradas y los cócteles, los platos fuertes y el postre. Imagina no tener que fumar y después comer sino obte- ner los dos beneficios al mismo tiempo. En Brooklyn existe un lugar así: Blanca. Abrió en 2008 con su propio horno para pizza. Hoy tiene incluso un jardín en la azotea donde cultivan todas sus es- pecies. Sus chefs Ryan Rice, Anthony Falco (maestro de las pizzas) y Katy Peetz (en- cargada de repostería) saben utilizar la marihuana por sus efectos psicoactivos y a la vez como un ingrediente más: los sabores se funden perfecta- mente, ninguno opaca a otro y, además, en cada bocado sabes muy bien lo que estás ingiriendo. Esto ocurre con todos los platillos, los cócteles, los pla- tos fuertes y las pizzas recién sacadas del horno. Para el momento del postre, es difí- cil saber si lo exquisito de cada mordida provenga real- mente del platillo o de los efectos que ya empiezan a tomar control de las papilas gustativas. Después de un banquete así, barriga llena y corazón contento, te puedes relajar, escuchar la música de los 70’ que suena al fondo del lugar o simplemente dejar volar las ideas. Uno de esos pensamientos, por ejemplo, es sobre los be- neficios que conllevaría la le- galización de la marihuana: además de los milagros mé- dicos o hacer frente a los crí- menes relacionados a las drogas ilegales, tendría un gran impacto en el mundo de la cocina. Y en el sur de California, un programa de televisión lla- mado “Cannabis Planet” se ha ganado fanáticos por su sección de comida en el que le enseñan a los televidentes cómo usar la marihuana en pollo tipo teriyaki , pasta ca- pellini con camarones y sándwiches de carne de res. La evolución de la cocina con marihuana era inevitable ante la explosión de su uso para fines médicos en Esta- dos Unidos durante los últi- mos años. Paradójicamente, muchos pacientes prefieren comer la droga a fumarla pues les causa menos reac- ciones y, además, preferirían comer algo más allá de los antojos dulces, por aquello de la dieta. Y cuando las per- sonas aprendan sobre todas las posibilidades que hay para usarla, veremos a mucha más gente pidiéndola en su comida. ¿Mejor fumar o comer la marihuana? Hay varias diferencias per- ceptibles tanto en la subida como en la duración de los efectos cuando se come la marihuana. Cuando se fuma maría, el high llega pronto, normalmente durante los diez minutos siguientes. Cuando se come la mari- huana, puede pasar una hora o más hasta que te suba. Al fumar, los efectos puede durar hasta tres horas, mien- tras que al comerlos estos puede durar cinco horas o más. Algunos de los efectos medicinales pueden durar hasta doce horas cuando se ingiere el cannabis. La calidad del ciego tam- bién puede variar mucho entre las dos formas de t oma r c a nn a b i s . Mu c h a El 1 de enero de 2014 es- tará vigente la ley que lega- liza el uso de la marihuana con fines terapéuticos en todo el territorio La comida no es barata: una pizza completa cuesta 89 dólares y una decena de dulces de almendra 120 dólares
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