El Cultivador 11

63 miscelánea gente compara los efectos de comer maría con los de un viaje de LSD, aunque eso pa- rece tener que ver con la dosis. Es posible comer maría y no ponerse ciego en absoluto, obteniendo en cambio, los efectos medicina- les que están presentes in- cluso en dosis pequeñas; por ejemplo, sólo hace falta una pequeña dosis para estimular el apetito. Las investigaciones indican que los cannabinoides tienen el secreto para ayudar a curar muchas de las enfermedades crónicas a las que nos en- frentamos. Desde el cáncer a la diabetes, el autismo y la enfermedad de Alzheimer, la medicina cannabinoide tiene un gran poder para aliviar el sufrimiento humano. No hay palabras para des- cribir la importancia que ésta sustancia tiene para nuestra raza en términos de cordura, compasión y medicina alta- mente racional. Sabemos que la marihuana medicinal no es tóxica, pero fumarla puede ser peligroso a largo plazo, debido a que en el proceso de combustión se liberan compuestos tóxicos. El humo de la marihuana contiene carcinógenos que además irritan a los pulmo- nes. Los fumadores de mari- huana generalmente inhalan más profundamente y sostie- nen su respiración por más tiempo que los fumadores de tabaco, lo que aumenta aún más la exposición pulmonar al humo carcinógeno. Estudios recientes de casos controlados no encontraron ninguna correlación positiva entre el consumo de mari- huana y el cáncer de pulmón, el de las vías respiratorias y el del aparato digestivo supe- rior. De esta forma, el vin- culo entre el fumar mari- huana y estos tipos de cáncer queda por el momento sin comprobarse. No obstante, una persona que fuma mari- huana puede tener muchos de los problemas respirato- rios que presenta un fuma- dor de tabaco, tales como tos y producción crónica de flema, mayor frecuencia de enfermedades agudas de pecho y un riesgo más alto de infecciones pulmonares. Afortunadamente hay op- ciones para la administra- ción del cannabis, pero en general las diversas maneras de administrar el aceite de cáñamo o marihuana cruda se pueden combinar sin da- ñinos efectos secundarios. También hay vaporizadores que permiten la inhalación o los tratamientos transdérmi- cos en los pulmones sin que- mar la marihuana. Se trata de un humo frió y limpio de un valor medicinal de gran alcance. Fumar marihuana tiene un valor médico limitado, espe- cialmente cuando se inhala a través de la combustión. Puede reducir el azúcar en la sangre y también puede ayu- dar a reducir la presión ocu- lar para personas con glaucoma. La mayoría de la gente sabe de la capacidad de la marihuana para reducir las náuseas y fumar marihuana a menudo reduce el dolor aso- ciado con muchas condicio- nes médicas. Fumar “hierba” hace que la persona se relaje, lo que en sí mismo puede ser muy benefi- cioso. Pero, eso sí, fumar es el método menos eficaz de utili- zar el cáñamo como medicina. El poder de cáñamo medicinal se ve magnificado muchas veces cuando se produce el aceite concentrado esen- cial de la planta de cáñamo. Si deseas ver la magia medi- cinal real en la planta de cá- ñamo de alta calidad, decántate por la ingestión de aceite del cáñamo. Cuando uno empieza ingerir el THC en bruto, sin quemar, y sus cannabinoides asociados a menudo ocurren milagros médicos. Cuando una per- sona fuma en porro, más del 90% del aspecto medicinal de la materia vegetal se con- vierte en humo. Los enfer- mos están fumando la misma sustancia que, si se toma co- rrectamente, puede curarlos. Algunos anteceden- tes históricos El cannabis ha sido utili- zado como ingrediente en alimentos y bebidas durante miles de años. A menudo se han registrado recetas en rima, asistiendo en el proceso de memorización. La evolución de la cocina con marihuana era inevitable ante la explosión de su uso para fines médicos en Estados Unidos durante los últimos años

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