El Cultivador 11

64 miscelánea Es el ejemplo de una tal re- ceta Bhang (una bebida a base de leche) que se re- monta al año 800 A.C., mo- mento en el que se inventó en la India. Además, los chinos utilizan la cannabis como fuente de alimento de pri- mera necesidad (tanto para humanos como para anima- les) desde el S. VII A.C. Reunidas por su valor nutri- cional excepcional, las semi- llas de cannabis proporcionan una excepcional fuente de proteínas y nutrientes. Cuando ingerimos la mari- huana, ésta es absorbida a través de los intestinos y luego pasa a través del hí- gado, que procesa el THC en un subproducto llamado 11- hidroxi-THC, que viaja en el torrente sanguíneo y luego a nuestro cerebro. Se cree que el 11-hidroxi THC es de cuatro a cinco veces más potente que el THC regular. Esta es una razón por la cual los comesti- bles son conocidos por ser más potentes en comparación con el cannabis inhalado. En California, un adulto puede crecer, comprar y fumar marihuana, todo mientras permanece de forma segura dentro de los lí- mites de la ley estatal. El Dr. William Courtney dice a sus pacientes: “No fume esa cosa. ¡Cómala!...No se va a narcotizar si la come cruda y tal vez con jugo recién extra- ído de zanahoria o zumo de fruta para reducir el sabor amargo, sus hojas y brotes, pueden así ofrecer una impor- tante contribución a lograr que la gente se sienta bien.” Los brotes crudos tienen una alta concentración de cannabinoides y son excelen- tes para el consumo. Cuando se consume, la marihuana cruda en general, no narco- tiza a la persona. El principal compuesto psicoactivo de la marihuana seca, añejada es el THC delta-9, que está ausente en la hoja cruda y fresca. Sin embargo, los otros com- puestos, como los terpenos, pudieran tener un efecto sobre los niveles de estado de ánimo o la energía. Consideraciones sobre la dosificación Es importante tener en cuenta el tipo de hierba que usarás en la cocina y el grado de intensidad del efecto de- seado. Alguien puede querer sólo una dosis médica, que tenga efectos medicinales pero no le ponga muy ciego. Y otros tal vez prefieran “irse de viaje”. En ambos casos la dosificación es muy impor- tante, ya que es posible sufrir el tan temido “amarillo” al comer marihuana. Un exceso en la ingesta puede tener diferentes conse- cuencias en el organismo hu- mano. Entre los síntomas por intoxicación de maría, el mé- dico enumera una alarmante “distorsión en la percepción, alucinaciones, delirios, crisis de ansiedad, desvaneci- miento, mareos y nauseas”. El enfermo de intoxicación por ingesta de cannabis tar- dará entre cuatro o cinco días en recuperarse. La mayoría de la gente que se ha exce- dido en la dosis amplia- mente, suele quedarse dormida con relativa rapidez, y lo único que hay que hacer es calmarla hasta que se duerma. Incluso los fumetas expertos tienen que ir con cuidado al comer marihuana. Pero no hay razones para que se produzcan malas expe- riencias si el cocinero es res- ponsable. Las consideraciones sobre dosificación no se basan sólo en la cantidad de THC de la maría, sino también en el vo- lumen corporal y la experien- cia de la persona que la consuma. Reduce las dosis para la gente más pequeña o novata. Estamos hablando de cantidades tan pequeñas como 0,5 gramos de hoja o sólo 0,12 gramos de cogollo de sinsemilla . Dicho esto, podemos co- mentar algunas generalida- des sobre la potencia de los diferentes tipos de mari- huana, aunque el cocinero deberá tomar la decisión final sobre la potencia de la planta. Una o dos caladas pueden ayudar. Los cogollos domésticos de alta potencia contienen un promedio de 4-7% de THC. La mayoría de la marihuana importada tiene un promedio de 2-4% de THC. Las varie- dades exóticas, como la tai- landesa, son variables, a veces tan potentes como la sinsemilla, pero suelen con- tener un 3-5% de THC. El ha- chís puede oscilar más, entre el 2 y el 10% de THC. La ma- yoría del hachís contiene un 5-7% de THC. La hoja de sin- semilla tiene aproximada- mente un 1-2% de THC. Para una persona que pese unos 70 kilos, que tiene algo de experiencia en el consumo de marihuana y que quiera ponerse ciega, una dosis in- dividual oscila entre: - Hoja de marihuana: 0,5 a 2 gramos. - Cogollos de marihuana importada: 0,25 a 1 gramos (sin las semillas). - Hachís: 0,12 a 2 gramos (como el hachís comercial varía tanto de potencia, fumar un poco antes de usarlo en la cocina ayudará a calcular su potencia). - Cogollos de sinsemilla: 0,12 a 0,5 gramos. Los consumidores habitua- les pueden no ponerse muy ciegos con la dosis mínima. Sin embargo, la gente que pesen bastante menos de se- tenta kilos puede encontrar efectos positivos con medio gramo de hoja. La dosis mí- nima también tiene efectos medicinales, como por ejem- plo estimular el apetito. Recomendamos el uso de las dosis mínimas hasta que te acostumbres a la ingesta de cannabis. Siempre se puede comer otra galleta o consumir más pastel después de notar los efectos. Recuerda que las dosis cita- das son los totales para con- sumir durante cuatro o cinco horas. Es fácil poner toda la dosis en una sola galleta o trufa, así que cuidado. Si eres el cocinero y decides preparar un postre muy po- tente, asegúrate de que los invitados sepan qué se están tomando y de que…¡no coman demasiado! Es importante tener en cuenta el tipo de hierba que usarás en la cocina y el grado de intensidad del efecto deseado Las consideraciones sobre dosificación no se basan sólo en la cantidad de THC de la maría, sino también en el volumen corporal y la ex- periencia de la persona que la consuma

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