El Cultivador 11

78 cultura cannábica dispensario al que acudir en alguna de esas dos zonas lo más probable es que al ver di- chos anuncios piense que sen- d o s d i s p e n s a r i o s s e preocupan por sus pacientes a los que no solo proveen de medicinas de calidad sino de servicios gratuitos. La impre- sión subyacente de estos anuncios es que aquellos invo- lucrados en el ámbito del can- nabis medicinal se preocupan por la comunidad en general y no se dedican solo a intercam- biar hierba por dinero. Lo que se consigue a través de estos actos, nos decía, es eliminar el estigma que se ha creado alre- dedor del cannabis durante los setenta y pico años de falsa propaganda desde que se pro- hibiera su uso medicinal y re- creativo. Utilizando de nuevo a la in- dustria del alcohol como ejemplo, nos sugería que su- biésemos el nivel respecto a los anuncios que esta utiliza. Nos presentaba a continua- ción un anuncio de una cer- veza en el que lo que más destacaba era una modelo sexy y las modelos sexys han sido y son utilizadas para anunciar todo tipo de produc- tos, sin embargo, nos insistía que nosotros, como industria, podíamos mejorar el nivel de estos anuncios y no tener que usar dichas modelos para atraer a los pacientes. Para terminar de tratar el tema de la publicidad, el pro- fesor nos contaba una anéc- dota ocurrida en el región Oeste de Hollywood, donde los dueños de uno de los dis- pensarios, preocupados por mejorar la zona en la que se habían establecido, habían acudido a las reuniones que se celebraban en el ayunta- miento de la ciudad. Allí, tras darse cuenta de que una de las preocupaciones de los ve- cinos era el gran número de cacas de perro que quedaban sin recoger, decidieron inver- tir en unos cuantos dispensa- dores de bolsas de plástico, instalándolos posteriormente en el barrio. Al cabo de una semana, cuando acudieron de nuevo a una de esas reunio- nes, el ambiente era distinto y todos los vecinos estaban gra- tamente sorprendidos y agra- decidos con los dueños del dispensario por aquel acer- tado acto. La moraleja de la historia es que a veces al actuar de forma independiente para solucio- nar un problema que afecta a nuestra comunidad, nos vemos más y mejor publicita- dos que gastando cantidades ingentes de dinero en campa- ñas publicitarias que puede que no consigan el resultado esperado. Después de esta curiosa anécdota, Mr. Raich nos decía que el resto de la clase lo iba a dedicar a explicarnos cuáles eran las mejores maneras de formalizar nuestro negocio. Una de las opciones que nos mencionaba era la de crear una “Sociedad de Responsa- bilidad Limitada”, en ella uno tiene únicamente la responsa- bilidad limitada por la inver- sión que cada cual tenga en dicha sociedad. Este tipo de negocios tienen gran flexibili- dad, deben de pagar impues- tos y pueden estar dirigidos por distintos miembros o por sus propietarios. Posteriormente, nos intro- ducía las “Corporaciones” otro tipo de negocios que tie- nen gran aceptación en Cali- fornia. Estas adquieren tratamientos legales preferen- tes y sus inversores cuentan también con responsabilidad limitada según la cantidad in- vertida por cada uno de ellos. Tras explicarnos como están compuestas las juntas directi- vas de las corporaciones, que cuentan con un presidente, un secretario y un tesorero, pasaba a resumir los aspectos generales de tres de los tipos más importantes de corpora- ciones. Comenzaba hablando sobre las Corporaciones llamadas “Sociedades Anónimas”, que son propiedad de los accionis- tas de las mismas, los cuales son poseedores de un número determinado de acciones y que buscan a toda costa que dichas acciones les proporcionen be- neficios. Pero claro, como Mr. Raich nos decía, hoy en día estas corporaciones están mal vistas por que parece que solo van detrás del dinero. Dicho esto nos introducía a continuación las “Corporacio- nes sin ánimo de lucro” que son muy parecidas a las So- ciedades Anónimas, pero sin propietarios ni accionistas. Una de las razones por las que estas corporaciones tienen mayor popularidad es por la imagen que proyectan, ya que queda mucho mejor pronun- ciarse como el director ejecu- tivo de una organización sin ánimo de lucro que hacerlo como director de una corpo- ración. Como él decía, “(…) una corporación sin ánimo de lucro” te hará parecerte más a La Madre Teresa que a Al Capone ”. Por último, Robert trataba el tema de las “Corporaciones Cooperativistas” o “Coopera- tivas” que, según la ley SB420, se caracterizan por tener al menos tres propieta- rios y porque todos ellos tie- nen posean una parte igual a las acciones de la misma. El último ejemplo que nos daba era el de los Colectivos, a los cuales uno puede perte- necer al inscribirse y hacerse miembro del mismo. Lo que esto implica es que los miem- bros de dicho Colectivo son a la vez los productores, vende- dores y consumidores del cannabis que allí se dispensa. Para despedirse, Mr. Raich nos comentaba que él podría estar horas y horas pontifi- cando sobre leyes relaciona- das con el cannabis pero que para él lo verdaderamente importante era el trabajo que todos los alumnos estábamos haciendo o íbamos a hacer para conseguir que esta bene- ficiosa “hierba” llegase a manos de aquellos que la ne- cesitan y la quieren. Como siempre, os animo a seguir aprendiendo porque nunca es suficiente ¡hasta la siguiente clase! Aquellos involucrados en el ámbito del cannabis medici- nal se preocupan por la comunidad en general y no se dedican solo a intercambiar hierba por dinero

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