octubre de 2025 - publicación para adultos 110 Cómo el cannabis conquistó el cine y transformó la cultura popular 12 nombres clave y sus hazañas: de Estados Unidos a España El mundo de abajo y los animales de poder Del sol al LED En la oscuridad de una sala de cine, antes incluso de que el humo encendiera las primeras caladas de la contracultura, ya había un humo distinto que se proyectaba en las pantallas: el humo del miedo. Eran los años treinta en Estados Unidos y el cine, ese nuevo arte que fascinaba a las masas, se convirtió en un arma política... págs. 26-32 El cielo cambia y el cultivo lo nota: días más cortos, noches húmedas, primeras lluvias. En esta recta final se decide la calidad real de tu cosecha. El objetivo es triple: cortar en el punto óptimo, secar sin prisas ni hongos y curar con cabeza... págs. 18-24 Cómo revegetar una planta tras la cosecha: ¿vale la pena? Como especie anual facultativa, el cannabis responde de forma plástica a los cambios en el entorno, especialmente en lo que respecta a las horas de luz. Si las condiciones lo permiten, un ejemplar... págs. 12-16 Antes de eso, me parece interesante decir que tú y yo somos occidentales, y el primer desafío en este tema es desapegarse de la imagen cultural cristiana, es decir, la idea de que el mundo de abajo es el infierno... págs. 60-67 Cuando casi nadie discutía el dogma prohibicionista, Jack Herer convirtió el cáñamo y la marihuana en un tema de interés público... págs. 54-58
3 editorial Octubre trae una claridad oblicua que invita a mirar hacia dentro. Afuera, las flores pesan, las noches se humedecen y la botrytis acecha en cada amanecer. Es la hora de decidir sin épica: debemos cortar a tiempo, podar con pulso y colgar en silencio. Ya sabéis, queridos lectores, la prisa estropea y la paciencia afina. Secar en oscuridad templada, con aire que renueva sin castigar, y curar después en frascos que se abren lo justo: ahí se cocina la memoria aromática del verano. Mientras cerramos el jardín, abrimos la casa. El indoor no es un refugio improvisado, sino un taller de constancia. Octubre pide revisar el armario como quien calibra un instrumento: limpieza a fondo, cableado seguro, extractores en forma, filtro de carbón activo listo, y un termohigrómetro que no mienta. Mejor turnos de luz nocturnos para ahorrar y estabilizar temperaturas; mejor pocas plantas bien atendidas que una selva imposible. Elegimos genética con criterio: estructuras compactas, resistencia, ciclos contenidos; menos promesas rimbombantes y más salud vegetal. Nutrimos con mesura, regamos con ritmo y escuchamos lo que las hojas cuentan. En interior, los extremos se pagan caros: prevenir es más barato que corregir. Cultivar en casa también es convivir. Discreción, respeto de horarios, olores bajo control: así se preserva la buena vecindad y la reputación del autocultivo. No hace falta justificar lo que se cuida con responsabilidad. En definitiva, octubre es un puente. Nos despide del sol y nos entrega al foco sin perder el hilo. Lo que aprendimos fuera —sobriedad, observación y paciencia— alimenta ahora un ciclo sereno. Cerramos el exterior con gratitud y encendemos el interior con calma. La misma mano a través otra luz… ¡y seguimos creciendo! El Cultivador no se hace responsable de las opiniones y fotografías enviadas por los colaboradores. Prohibida la reproducción total o parcial de textos, fotos o ilustraciones de esta publicación sin laautorización escrita de Feria del Cáñamo, S.L. Noticias 6 Música 34 Algunas canciones que no sabías que hablaban sobre drogas Cultivo exterior 12 Cómo revegetar una planta tras la cosecha: ¿vale la pena? Arte cannábico 26 Cómo el cannabis conquistó el cine y transformó la cultura popular Cocina cannábica 46 Tres platos con dosis controladas y sabor intenso Cultivo básico 18 Del sol al LED: guía práctica para cerrar el exterior en octubre y arrancar el indoor Activismo 54 12 nombres clave y sus hazañas: de Estados Unidos a España Voces conscientes 60 El mundo de abajo y los animales de poder Macrohuana 42, 52 y 69 Directorio 70 Cómics 76 y 77 Sumario Redactor jefe: Xosé F. Barge Maquetación: J. Alberto Martín (maquetadores.org) Contenidos y edición web: Raúl del Pino Publicidad: Manuel Álvarez Colaboradores: A. Flores Verdes, Brígida Aránega, ConFAC, Darius, Fernando Caudevilla, Gato, Green Born Identity, Gusi, Isabel Peláez, Jorge Bergua, Jose Afuera, Luis Campillo, Lupe Casillas, Macrohuana, Mari SH, Nvidia, profesor Singthestone, Raro Genetics, Ronald Glas, Toni13, Tony, Víctor G. Romano y Virginia Montañés Redacción y publicidad: Ap. de correos 25086 28080 Madrid - ESPAÑA Tel.: +34 91 658 45 20 Fax: +34 91 790 38 98 www.cannabismagazine.net info@cannabismagazine.es Edita: Feria del Cáñamo, S. L. Imprime: Calprint, S.L. Dep. Legal: M-18.576-2012
6 noticias ¿Puede el humo ambiental de marihuana hacerte dar positivo en una prueba de drogas? El debate laboral abre un nuevo estudio científico Un estudio internacional alerta de que la exposición pasiva al humo de cannabis puede dejar rastros en el cabello, incluso en quienes nunca han consumido. El hallazgo reabre el debate sobre la justicia de los controles antidroga en el ámbito laboral. Un descubrimiento que pone en duda la fiabilidad de las pruebas La marihuana se ha normalizado en gran parte del mundo occidental. En Estados Unidos, más de 20 estados permiten su uso recreativo y decenas lo contemplan para fines medicinales. En Europa, países como Alemania, Malta o Luxemburgo han legalizado o despenalizado su consumo. Sin embargo, los controles de drogas en el trabajo siguen siendo una frontera difícil de sortear para millones de personas. Lo más inquietante es que ya no hace falta fumar para dar positivo. Un estudio liderado por la Universidad de Bolonia (Italia) ha demostrado que una breve exposición al humo ajeno de cannabis puede dejar trazas en el cabello, suficientes para ser detectadas en pruebas capilares utilizadas en procesos laborales o judiciales. Los investigadores expusieron a un grupo de voluntarios no consumidores a sesiones de 15 minutos semanales en espacios cerrados con humo de marihuana, primero con variedades de bajo THC y después con cannabis de alta potencia. Tras varias semanas de observación, las muestras de orina no arrojaron resultados positivos, pero las pruebas capilares sí mostraron presencia de cannabinoides, hasta niveles comparables a los de consumidores regulares. El equipo concluye: “Incluso una exposición corta y única al humo de cannabis o al denominado ‘cannabis light’ puede contaminar el cabello, lo que obliga a interpretar con cautela los resultados en toxicología forense”. Test de drogas: un sistema que no distingue entre fumadores y expuestos Los resultados del estudio ponen en entredicho la justicia de las pruebas de drogas tal como se aplican hoy en día. Las pruebas capilares y de orina detectan la mera presencia de metabolitos, no el nivel de deterioro ni el estado de sobriedad de la persona. Esto significa que un trabajador puede ser sancionado o despedido no por consumir, sino por estar cerca de alguien que fuma. Escenarios tan comunes como compartir coche, acudir a una fiesta privada o simplemente convivir con un compañero de piso fumador podrían bastar para dar positivo en un control laboral. El informe anual de Quest Diagnostics, una de las mayores empresas de test de drogas en EE. UU., reflejó un aumento de positivos por cannabis en 2023 (4,5 %, frente al 4,3 % de 2022). Este incremento se da en un contexto de mayor normalización del consumo, pero también de persistencia de políticas laborales restrictivas que no diferencian entre uso terapéutico, recreativo o exposición pasiva. Un riesgo añadido para quienes nunca consumen El hallazgo cambia por completo la perspectiva de quienes nunca han fumado cannabis. Hasta ahora, se asumía que mantenerse al margen bastaba para evitar problemas en un test de drogas. Hoy sabemos que no es así. Los expertos recomiendan a los trabajadores que tengan pruebas antidroga a la vista evitar
7 noticias ambientes donde se fume marihuana, incluso en espacios privados. No se trata solo de abstenerse, sino de protegerse de un humo que puede dejar consecuencias no deseadas en la vida profesional. Este riesgo es especialmente sensible en países donde el cannabis sigue siendo ilegal a nivel federal, como Estados Unidos, o donde las normativas laborales son estrictas, como en el transporte, la aviación o la construcción. Allí, una detección positiva puede equivaler a la pérdida inmediata del empleo. Una política laboral desfasada frente a la ciencia La gran paradoja es evidente: mientras las sociedades avanzan hacia la regulación del cannabis, las empresas continúan aplicando pruebas de detección que no reflejan ni la capacidad real de trabajo ni el estado de sobriedad en el momento del control. La política actual parte de una premisa obsoleta: cualquier rastro de droga equivale a consumo y, por tanto, a riesgo. Pero la evidencia científica demuestra que esta lógica ya no funciona. Ni el cabello ni la orina pueden indicar si un trabajador estaba bajo los efectos en su jornada laboral; solo miden la existencia de metabolitos acumulados en el cuerpo. En palabras de varios juristas especializados en derecho laboral, “estamos ante un sistema que puede castigar a inocentes y dejar fuera del mercado a personas competentes, simplemente por haber estado expuestas a un humo ajeno”. Urge una revisión de las políticas de control de drogas La exposición pasiva al cannabis no es un mito: es un hecho científico con consecuencias reales. Este nuevo estudio debería abrir un debate profundo en gobiernos, sindicatos y empresas sobre cómo medir de manera justa la idoneidad de un trabajador. Algunos expertos proponen reemplazar los test capilares y de orina por pruebas de sobriedad en tiempo real, similares a las que se utilizan para detectar el alcohol, capaces de evaluar la capacidad funcional del individuo en el momento de desempeñar su labor. Otros defienden que las compañías adopten políticas más flexibles, especialmente en estados o países donde el consumo es legal, o en el caso de pacientes con prescripción médica. Hasta que ese cambio llegue, el consejo es tan simple como incómodo: si tienes un test cercano, protégete no solo de tus hábitos, sino también de los de los demás.
8 noticias Fuertedélica reúne a expertos internacionales para debatir el futuro de la terapia psicodélica El congreso, que se celebrará en Corralejo los días 7 y 8 de noviembre, abordará la preparación, la iniciación y la integración de la experiencia psicodélica en un momento clave para la ciencia y la regulación global. Los próximos 7 y 8 de noviembre se celebrará en el Auditorio Municipal de Corralejo la cuarta edición de Fuertedélica, un congreso internacional que se ha consolidado como referente en el mundo hispanohablante sobre psicodélicos y salud mental. El encuentro, con un aforo de 400 personas, llega en un contexto de gran debate científico y regulatorio en torno a estas terapias. Un programa en tres fases Bajo el lema “Las variedades de la experiencia psicodélica”, el congreso organiza sus contenidos en torno a las tres fases esenciales de todo proceso con enteógenos: preparación, iniciación e integración. Entre los ponentes destacan figuras como el psiquiatra Joan Obiols, el neurocientífico Mendel Kaelen (fundador de Wavepaths) y la maestra shipibo Ronin Wesna, junto a profesionales de disciplinas como la psicología, la antropología, el derecho, el periodismo y las artes. “Queremos subrayar que la experiencia psicodélica no se limita al momento del viaje; lo que ocurre antes y después es igual de decisivo”, explica José Carlos Bouso, miembro del comité organizador. Europa ante un momento decisivo El congreso coincide con un punto crítico para la investigación psicodélica. En 2024, la FDA de Estados Unidos rechazó la aprobación de la terapia con MDMA para el TEPT, reclamando más evidencias. En Europa, la Agencia Europea del Medicamento (EMA) ha iniciado encuentros técnicos y prepara nuevas guías clínicas que por primera vez incluirán referencias a los psicodélicos en el tratamiento de la depresión. “Es el momento de unir ciencia, clínica y comunidad, con prudencia, pero sin frenar el avance”, señala Bouso, director científico de ICEERS. Una semana de actividades paralelas Por primera vez, Fuertedélica se ampliará con la Fuertedélica Week (4–9 de noviembre), un programa de talleres, viajes sonoros y actividades abiertas al público. La agenda incluye desde talleres de respiración y baños de hielo hasta sesiones de psicoterapia con ketamina, talleres de micología aplicada, círculos rituales y experiencias de danza y sonido. El sábado 8, además, se celebrará una travesía en catamarán a la Isla de Lobos, y el domingo la clausura tendrá lugar en 7LemonsHouse con yoga, música en vivo y un brunch vegano. Fuerteventura como laboratorio cultural y científico Con ediciones anteriores que ya han dejado un impacto económico y social en la isla, Fuertedélica busca reforzar el papel de Fuerteventura como espacio de encuentro entre ciencia, cultura y comunidad psicodélica. El evento será bilingüe (español e inglés) y contará con interpretación simultánea. Entradas disponibles en www.fuertedelica.org Contacto: info@psychedelicconference.org
10 noticias Trump sacude el escenario cannábico: ¿está realmente dispuesto a apoyar la legalización federal en Estados Unidos? El expresidente Donald Trump ha sorprendido a la industria del cannabis al sugerir un posible apoyo a la reclasificación de la marihuana a nivel federal. Las bolsas reaccionan con euforia y el debate político, económico y social entra en una nueva fase que podría redefinir el futuro del cannabis en Norteamérica. Un giro inesperado que agita los mercados El futuro del cannabis en Estados Unidos parece estar más cerca que nunca de un punto de inflexión histórico. Donald Trump, el mismo que durante su mandato impulsó políticas conservadoras y un endurecimiento de las regulaciones en torno a las drogas, ha deslizado en privado que estaría dispuesto a revisar la clasificación federal del cannabis. Actualmente, la marihuana se encuentra en la Categoría I de la Ley de Sustancias Controladas (CSA), junto a la heroína y la LSD, lo que significa que oficialmente “no tiene uso médico aceptado” y posee un “alto potencial de abuso”. Esa clasificación ha sido criticada durante décadas por científicos, médicos, legisladores y activistas, que la consideran un anacronismo basado en prejuicios más que en datos reales. El solo rumor de que Trump podría impulsar un cambio bastó para encender la euforia en los mercados: Canopy Growth subió un 19,2 %, Tilray un 17,7 %, Cronos Group un 14,3 %, Aurora Cannabis un 8,7 % y SNDL un 6,6 %, en una jornada que reflejó el optimismo de los inversores. No son simples repuntes: son señales de que la industria cree que, si la marihuana se reclasifica, se abriría un nuevo ciclo de expansión legal y económica. El precio político de un movimiento estratégico Según The Wall Street Journal, Trump habría dejado caer la posibilidad de revisar la clasificación durante una cena de recaudación de fondos en su club de golf de Nueva Jersey, un evento elitista donde cada plato costaba alrededor de un millón de dólares. Entre los asistentes estuvo Kim Rivers, CEO de Trulieve, una de las compañías más influyentes del sector cannábico en EE. UU. El apoyo de grandes corporaciones al expresidente no es un secreto. Durante los últimos años, las empresas del cannabis han financiado a diferentes lobbies con el objetivo de lograr una regulación más favorable. Y aunque Trump nunca ha sido un defensor público de la marihuana, sus movimientos políticos suelen estar guiados por una mezcla de cálculo electoral y pragmatismo económico. Con elecciones a la vista, apoyar la reclasificación del cannabis podría abrirle puertas con un electorado joven y urbano, al tiempo que atraería las simpatías de empresarios que ven en esta industria un filón aún desaprovechado. Biden lo inició, Trump podría culminarlo La administración de Joe Biden ya había comenzado a mover fichas en este sentido. En 2022, el presidente pidió al Departamento de Salud y a la Agencia Antidroga (DEA) que revisaran la clasificación del cannabis. El proceso se puso en marcha y el Departamento de Salud recomendó trasladar la marihuana a la Categoría III, donde se ubican sustancias con menor riesgo y aplicaciones médicas reconocidas. Sin embargo, la decisión final sigue pendiente. Si Trump llegara a retomar este camino, incluso por motivos electorales, podría quedar en la historia como el presidente que desbloqueó la legalización federal del cannabis, un escenario que hasta hace poco parecía impensable bajo su liderazgo.
11 noticias Más que dinero: derechos, ciencia y coherencia El impacto de la reclasificación no sería solo económico. En la actualidad, la clasificación federal impide que los bancos trabajen con empresas de cannabis, lo que obliga a estas compañías a manejar grandes cantidades de efectivo y dificulta su expansión. También bloquea la investigación científica a gran escala, ya que los ensayos clínicos se enfrentan a trabas legales y burocráticas. Además, la contradicción entre estados que han legalizado el cannabis y un gobierno federal que lo sigue considerando ilegal genera un caos regulatorio que afecta tanto a consumidores como a empresas. Desde el punto de vista social, millones de estadounidenses —especialmente afroamericanos y latinos— han sufrido arrestos y condenas por delitos menores relacionados con la marihuana. Legalizar a nivel federal no solo abriría un mercado de miles de millones de dólares, sino que también permitiría avanzar en justicia social y reparación histórica. El potencial económico: cifras que impresionan El mercado legal de cannabis en Estados Unidos generó más de 33.000 millones de dólares en 2023, según New Frontier Data, y se espera que supere los 50.000 millones en 2030 si se mantiene el ritmo actual de legalizaciones estatales. La reclasificación federal, al abrir el acceso a inversión institucional, comercio interestatal y facilidades bancarias, podría multiplicar esas cifras. Además, permitiría a EE. UU. reforzar su liderazgo frente a otros mercados en auge, como Canadá —donde el cannabis ya es legal desde 2018— o Alemania, que aprobó su legalización en 2024. No es casual que las bolsas reaccionaran con tanta fuerza: los inversores ven en esta industria una oportunidad similar a la del alcohol tras el fin de la Ley Seca, o a la del boom tecnológico en los años 90. Un futuro posible, aunque incierto Donald Trump no es un aliado natural del cannabis. Sus posiciones pasadas fueron ambiguas, y su base más conservadora todavía ve la marihuana con recelo. Sin embargo, su historial demuestra que sabe adaptarse a lo que le conviene políticamente. Y si el cannabis puede darle votos y financiación, no sería extraño que se convirtiera en su próximo estandarte electoral. De confirmarse, estaríamos ante una de esas ironías históricas: un presidente republicano, de corte conservador, liderando el paso más decisivo hacia la normalización de una planta que durante décadas fue demonizada desde su propio partido. Sea por convicción, presión económica o estrategia electoral, el debate ya está sobre la mesa. Y lo cierto es que, en pleno siglo XXI, regular, educar y aprovechar el potencial del cannabis parece mucho más sensato que seguir criminalizándolo.
12 cultivo exterior Cómo revegetar una planta tras la cosecha: ¿vale la pena? por Mari SH Los cogollos de las partes bajas deben dejarse en la planta que queramos revegetar
13 cultivo exterior Una vez terminada la fase de cosecha, la mayoría de cannabicultores da por concluido el ciclo vital de su cultivo de marihuana. Sin embargo, existe una técnica que permite desafiar esa aparente línea final: se trata de la revegetación. Esta práctica consiste en inducir a una planta ya cosechada a retomar su fase vegetativa, con el objetivo de alargar su vida útil y, generalmente, conservar una genética especialmente valiosa cuando no existe ningún clon de esta. Aunque la revegetación es más frecuente en el cultivo de interior gracias al control total del fotoperiodo, sus principios tienen una base fisiológica natural. Algunas ramas con flores inmaduras deben mantenerse intactas en las zonas bajas, ya que serán la base del nuevo crecimiento Como especie anual facultativa, el cannabis responde de forma plástica a los cambios en el entorno, especialmente en lo que respecta a las horas de luz. Si las condiciones lo permiten, un ejemplar puede interrumpir su floración y reanudar el crecimiento vegetativo, aunque no sin cierto estrés y esfuerzo metabólico. En exterior, este proceso presenta desafíos añadidos debido a la dependencia del ciclo solar y de las condiciones climáticas. Aun así, algunos cultivadores optan por revegetar cuando se trata de ejemplares únicos, difíciles de reemplazar o con características excepcionales. Pero ¿realmente merece la pena intentar revegetar una planta tras la cosecha en un cultivo de exterior? En este artículo analizamos en qué consiste esta técnica, cómo se puede aplicar fuera del entorno controlado del indoor, qué ventajas y limitaciones ofrece, y en qué casos podría considerarse una opción viable. ¿Qué es la revegetación del cannabis? La revegetación es una técnica de cultivo que consiste en devolver a una planta de marihuana a su fase vegetativa tras haber pasado por el ciclo de floración y cosecha. Aunque la marihuana es una planta anual que, en condiciones naturales, completa su ciclo vital en una sola temporada, bajo ciertos estímulos puede revertir temporalmente este proceso y volver a crecer como si fuera joven otra vez. El número de veces que se puede llegar a aplicar este proceso sobre una misma planta se desconoce, pero, personalmente, cultivé hace varios años un ejemplar que revegeté hasta en seis ocasiones. Este fenómeno es posible gracias a la capacidad de la planta para responder al fotoperiodo: cuando las horas de luz aumentan significativamente, la marihuana fotodependiente crece, sin importar la fase en la que se encuentre. Tras la cosecha, si dejamos algunos cogollos en las partes bajas de la planta, algunos ejemplares pueden interrumpir la senescencia e iniciar un nuevo ciclo vegetativo. Durante esta fase, se producen hojas de uno, dos o tres folíolos, se desarrollan nuevos brotes y, con el tiempo, se recupera el vigor. Principalmente, existen dos situaciones en las que una planta puede revegetar. La primera de ellas es la revegetación por interrupción de la floración. Es bastante habitual en exterior durante la primavera y, por lo general, no es algo que los cultivadores deseen. El cannabis fotodependiente crece o florece en función de las horas de luz diarias y, durante la mayor parte del año, el fotoperiodo favorece la floración: los meses de invierno, el principio de la primavera, el final del verano y la estación otoñal no cuentan con suficientes horas de luz natural para permitir el Las plantas en fase de revegetación deben revisarse con frecuencia
14 cultivo exterior La clave de la revegetación está en que las horas de luz aumenten crecimiento. Esto es algo que solo ocurre desde mediados de primavera a mediados de verano. La inexperiencia de algunos cannabicultores los lleva a sembrar demasiado pronto, a finales de invierno o principios de primavera, de manera que las plantas empiezan a producir cogollos. No obstante, a medida que el verano se acerca, los días se van haciendo más largos y propician el crecimiento. Por tanto, si las plantas sembradas demasiado temprano habían empezado a florecer, se interrumpe este proceso y vuelven nuevamente a su fase vegetativa, es decir, revegetan. Esto ocurre con bastante frecuencia en las variedades índicas (BLD) que empiezan a florecer rápidamente y con los esquejes, que tienen la misma edad que la planta madre y, por tanto, son sexualmente maduros. En general, como cannabicultores, no queremos que esto llegue a ocurrir, porque se cree que las plantas ya no florecerán con el mismo vigor cuando llegue el verano. Por otra parte, existe también la revegetación postcosecha. Se trata de una revegetación inducida y consiste en cosechar la mayor parte de la planta, pero dejando algunas ramas bajas con hojas y cogollos. Estas flores y tallos residuales permiten que se pueda retomar el crecimiento cuando las condiciones lumínicas cambian. Aunque este tipo de manejo es más común en interior (donde se pueden controlar con mayor precisión la luz, la temperatura y la humedad), también es posible llevarlo a cabo en exterior si el clima lo permite. ¿Cómo revegetar una planta de un cultivo exterior? Revegetar una planta de cannabis es un proceso delicado que requiere atención al detalle y unas condiciones climáticas adecuadas. A continuación, detallamos los elementos necesarios para la revegetación en exterior. · Fotoperiodo creciente: la clave de la revegetación está en que las horas de luz aumenten. Por eso, si se quiere revegetar una planta tras la cosecha de final de verano u otoño, es imprescindible contar con luz de apoyo que nos permita extender la duración del fotoperiodo natural. · Temperaturas mínimas adecuadas: si la planta permanece en exterior durante los meses fríos, puede ralentizar su metabolismo, de manera que deje de crecer, o bien, puede morir por heladas si el clima es muy frío y seco. Es fundamental resguardarla en un invernadero o protegerla con plásticos si se pretende mantenerla viva y las condiciones meteorológicas no acompañan. · Salud general de la planta: solo tiene sentido revegetar ejemplares vigorosos, que hayan sido bien nutridos y que no presenten signos graves de plagas, enfermedades o estrés extremo. En caso contrario, el ejemplar morirá con bastante seguridad. Aunque los pasos para revegetar pueden variar ligeramente en función de la situación de cultivo, en líneas generales, serían los que se describen a continuación. · Cosechar parcialmente: al cortar los cogollos, se debe dejar una pequeña parte de ellos en la planta. Idealmente, algunas ramas con flores inmaduras deben mantenerse intactas en las zonas bajas, ya que serán la base del nuevo crecimiento. · Poda radicular: si la planta está en maceta y ha ocupado todo el volumen de sustrato, puede ser conveniente podar ligeramente las raíces y trasplantar con nuevo sustrato para estimular la regeneración. Al realizar esta poda, debemos evitar cortar la raíz primaria, que está en el centro del cepellón, por lo que solo recortaremos los laterales de este. Si hemos sembrado en tierra madre, omitiremos este paso, aunque la revegetación será mucho más difícil. Proceso de revegetación Si queremos mantener en exterior una planta para revegetarla, hay que protegerla de las condiciones climáticas adversas
15 cultivo exterior Cuando las horas de luz aumentan significativamente, la marihuana fotodependiente crece, sin importar la fase en la que se encuentre · Abonado adecuado: tras la floración, será necesario volver a una nutrición orientada al crecimiento vegetativo y aplicar fertilizantes ricos en nitrógeno, reduciendo el aporte de fósforo y el potasio. · Soporte lumínico: contar con un mínimo de 16 horas de luz diarias es esencial para la revegetación. Para lograrlo, podemos colocar luces LED o CFL de bajo consumo apuntando directamente a la planta. Otra opción, si hemos cultivado en maceta y tenemos espacio para ello, es trasladar la planta a interior, de manera que quede protegida de condiciones climáticas adversas. No obstante, es sumamente importante mantenerla aislada de otras plantas que tengamos en indoor, por si tuviera plagas u hongos. Ventajas y desventajas de revegetar plantas cultivadas en exterior Revegetar una planta tras la cosecha puede parecer una estrategia atractiva para ahorrar tiempo o conservar genéticas únicas, pero como cualquier técnica, conlleva beneficios y limitaciones. Cuando no se han hecho clones de una planta y esta tiene características excepcionales de producción, sabor o resistencia, la revegetación permite rescatar ese material genético de forma natural. Mediante este procedimiento podremos obtener esquejes y recuperar así este valioso ejemplar. No obstante, se trata de un proceso lento e incierto, ya que puede tardar semanas y no siempre se logra el objetivo deseado. Además, el esfuerzo fisiológico que implica cambiar de floración a crecimiento vegetativo puede provocar deformaciones o incluso hermafroditismo. Asimismo, debemos tener en cuenta que, si las temperaturas bajan demasiado, la planta puede morir o no revegetar correctamente. También existe un mayor riesgo de sufrir plagas y enfermedades, dado que el estrés puede debilitar el sistema inmune del ejemplar revegetado. Si una planta ha sufrido plagas, no debe revegetarse Si durante el crecimiento observamos que una genética podría ser interesante, merece la pena hacer esquejes Las autoflorecientes no se pueden revegetar
16 cultivo exterior ¿Vale la pena revegetar en cultivo exterior? Esto es algo que dependerá de las circunstancias particulares de cada cannabicultor. La revegetación de plantas de exterior no es una técnica apta para todos los contextos ni para todos los cultivadores. Si bien ofrece ciertas ventajas en términos de conservación genética, también entraña un elevado nivel de complejidad que no siempre se ve recompensado. Entre las situaciones en las que la revegetación podría llegar a merecer el esfuerzo, se encuentran las que se describen a continuación. · Genéticas únicas o irrepetibles: cuando una planta ha mostrado características excepcionales y no disponemos de esquejes, la revegetación puede ser la única vía para conservarla. · Amplia experiencia en cannabicultura: quienes conocen bien el comportamiento del cannabis y tienen margen de maniobra para adaptar riegos, abonados o proteger la planta en invierno, tienen más probabilidades de éxito. · Cultivos personales o experimentales: si el objetivo no es maximizar la producción, sino experimentar, aprender o mantener una línea genética, la técnica puede tener sentido. Por otra parte, también existen una serie de situaciones en las que no compensa llevar a cabo un proceso de revegetación. · Falta de medios para proteger la planta durante el invierno: heladas, lluvias intensas o vientos fríos pueden acabar con cualquier intento de revegetación. · Cultivo orientado a la producción: en escenarios donde se busca optimizar el rendimiento por planta, lo más eficiente suele ser comenzar de nuevo con plántulas o esquejes jóvenes. · Disponibilidad de clones de la misma genética: si se puede acceder de nuevo al mismo material genético, el esfuerzo de revegetar no estaría justificado. En definitiva, revegetar puede ser una estrategia útil en manos de cultivadores con experiencia y objetivos bien definidos, pero no debería considerarse una técnica rutinaria. Este procedimiento requiere observación, paciencia y ciertas condiciones ambientales que no siempre están garantizadas. En resumen, la revegetación es una técnica interesante que permite prolongar el ciclo vital de una planta de cannabis tras la cosecha, ofreciendo la posibilidad de conservar genéticas valiosas o incluso obtener una segunda floración. Aunque suele asociarse al cultivo interior, también puede aplicarse en plantas de exterior bajo determinadas condiciones, especialmente en climas suaves y con la intervención adecuada del cultivador. No obstante, su aplicación presenta múltiples desafíos: desde la dependencia del fotoperiodo hasta el riesgo de estrés, plagas o bajo rendimiento. Por ello, más que una práctica generalizada, la revegetación en plantas de exterior debe entenderse como una herramienta puntual, útil para cultivadores experimentados que sepan identificar cuándo y cómo puede realmente aportar valor. Es decir, sí puede valer la pena, pero solo en contextos concretos y cuando el coste de perder una genética supera con creces el esfuerzo que supone mantener viva una planta durante varias estaciones. Espero que te haya gustado el artículo y que hayas podido aprender algo nuevo e interesante sobre el proceso de revegetación. ¡Muy buenos humos y hasta el siguiente número! Las primeras hojas resultantes de la revegetación no tienen todos los foliolos
Cherry Poppers Cherry Poppers Cherry Poppers Barney’s Souvenirs BV | Haarlemmerstraat 98, 1013 EW Amsterdam | Consultas al por mayor: +31 204 117 249 | info@barneysfarm.com SUPER BOOF APPLE FRITTER CANDY PACK COOKIE CASKET LEMON CHERRY GELATO BUBBLEGUM GELATO BLACK CHERRY GUSHERS www.barneysfarm.es *Envío DESDE SOLO 7,50€ - ¡Semillas y mercancía GRATIS con cada pedido! RS11 X BANANA OG CHERRY POPPERS Nuevo
18 cultivo básico Del sol al LED Guía práctica para cerrar el exterior en octubre y arrancar el indoor por Alexander Meier
19 cultivo básico Octubre es frontera y puente. Es el mes en que el aroma denso de las flores maduras se queda pegado a los guantes y el cuarto de secado se convierte en la estancia más vigilada de la casa. Pero también es el momento de encender los equipos de interior y diseñar el invierno bajo diodos: el cultivo con LED domina el panorama por eficiencia, control térmico y resultados en resina y terpenos. En estas líneas recorremos, en la primera parte, el final de temporada en exterior —cosecha, secado, curado o errores comunes— y, en la segunda, el inicio de la temporada indoor —planificación del espacio, luz LED, clima, sustratos, nutrición, prevención o calendario— para hilar un ciclo sin interrupciones y con calidad constante. Cosecha con los tricomas, no con el calendario 1ª parte: el momento de la cosecha outdoor Octubre marca el final de la temporada de exterior El cielo cambia y el cultivo lo nota: días más cortos, noches húmedas, primeras lluvias. En esta recta final se decide la calidad real de tu cosecha. El objetivo es triple: cortar en el punto óptimo, secar sin prisas ni hongos y curar con cabeza. Cuándo cortar: tricomas, pistilos y madurez real El calendario orienta, los tricomas deciden. Con una lupa de 30–60x, observa: · Transparentes: planta inmadura, efecto nervioso y perfil terpénico sin definir. · Lechosos: potencia máxima; perfil aromático expresivo. · Ámbar: viraje hacia efecto corporal y narcótico. Para un equilibrio versátil, muchos cultivadores apuntan a un 70–80 % lechoso y 20–30 % ámbar. No te fíes solo de los pistilos (que pueden oxidarse por viento o frío). Observa también densidad y consistencia de los cogollos y el olor: cuando la fragancia se “redondea” y deja de oler a verde, suele estar cerca el momento. Si llueve o hay temporal: estrategias de daño mínimo Octubre puede traer chubascos. Tres tácticas útiles: 1. Cosecha escalonada: corta las ramas más adelantadas y deja unos días más las atrasadas. 2. Canopia aireada: elimina hojas internas y ramillas que limiten el flujo de aire. 3. Postlluvia inmediata: sacude delicadamente el agua de las flores y facilita ventilación natural. Evita el sol directo fuerte tras lluvia, que puede abrir microfisuras y favorecer botritis. Si viene temporal serio, a veces es mejor cortar un poco antes que perderlo todo. Prioriza las puntas más densas (más vulnerables al moho). Manicurado: en húmedo frente a en seco · Manicura en húmedo: más rápida; útil en lugares con humedad alta porque se acelera el secado. Riesgo: perder terpenos si se manipula de más. · Manicura en seco: cuelga ramas enteras y corta hojas cuando el exterior esté crujiente. Preserva mejor terpenos y aspecto, requiere espacio y paciencia. En ambos casos, usa guantes y tijeras limpias. Reserva las hojas con resina para extracciones. Secado controlado: parámetros, señales y trucos El secado es el 50 % de la calidad final. Reglas de oro: · Oscuridad total (la luz degrada cannabinoides). · 18–20 °C; humedad relativa 55–60 % los primeros días y luego 50–55 %. · Circulación de aire suave y homogénea (sin ventilador directo a flores). · 10–20 días según grosor y condiciones. Señales de punto correcto: la ramita fina cruje al doblarla; el cogollo está seco por fuera pero aún cede ligeramente al apretarlo. Si te pasas de seco, recuperarás algo de humedad en el curado, pero nunca el 100 % del bouquet original. Curado: el arte de afinar aroma y suavizar el humo Frascos de cristal, llenados al 70–80 %, higrómetro en algún bote testigo y rutina de oreado: · Semana 1–2: abre a diario 10–15 minutos si el interior supera 65 % de HR. · Semana 3–4: abre cada 2–3 días. · Semana 5 en adelante: abre semanalmente o cada dos semanas. Objetivo: estabilizar entre 58–62 % de HR. A partir de la semana 6 el salto organoléptico es claro; a los 2–3 meses, el perfil suele estar en su mejor momento. Etiqueta cada frasco con variedad, fecha, parcela/posición y notas (madurez, aroma, incidencia de plagas, etc.). Control de mohos al final: identificación y protocolo · Botritis (moho gris): manchas pardas, textura algodonosa, olor a humedad. Elimina sin contemplaciones cualquier parte afectada; desinfecta tijeras tras cada corte. · Oídio: polvillo blanco sobre hojas; en flores avanzadas, retiro selectivo y descarte si afecta cogollo. Mejor prevenir con canopia aireada y buen secado. Nunca guardes cogollos dudosos “por si acaso”: el moho no se negocia. Aprovechar los restos: cero residuos · Tamizado en seco: con mallas (por ejemplo 150–90 micras) para obtener kief y prensarlo en hachís.
20 cultivo básico · Rosin: prensas domésticas para extraer con calor y presión, sin solventes. · QWET/tinturas: extracción en frío con etanol de grado alimentario, purgando correctamente. · Cocina cannábica: mantequilla o aceite con descarboxilación previa (110–115 °C, 30– 40 minutos, según hornos). Almacenaje a largo plazo Frascos en lugar fresco y oscuro; si vas a guardar meses, bolsas opacas al vacío con paquetes reguladores de humedad ayudan, pero no sustituyen un curado bien hecho. Evita frigoríficos (condensaciones) y no congeles flores curadas salvo necesidad (fragiliza tricomas). Errores para evitar en octubre · Cortar por miedo sin mirar tricomas. · Secar con calefactor o ventilador directo. · Mezclar variedades en el mismo bote. · No etiquetar: al mes ya no recuerdas qué es cada cosa. · Guardar cogollos con sospecha de moho “para extraer luego”. 2.ª parte: nos vamos al interior El comienzo de la temporada de interior El indoor moderno es LED. Las antiguas lámparas de sodio han quedado fuera de juego: consumen más, generan más calor y han sido progresivamente retiradas del mercado; además, los LED actuales ofrecen mejor relación µmol/J, espectros muy bien afinados y control térmico superior. El objetivo del invierno bajo diodos es simple: previsibilidad y calidad. Diseñar el espacio: discreción, seguridad y flujo Antes de germinar: · Estanqueidad de luz: sin fugas en 12/12. · Superficies reflectantes: Mylar o pintura blanca mate. · Extracción e intracción: dimensionadas al volumen del armario/cuarto. · Filtro de carbón activo: imprescindible para olores. · Seguridad eléctrica: magnetotérmico, regletas con protección, cables de sección adecuada y ordenados; nada de empalmes “creativos”. · Gestión de agua: bandejas antiderrame, bomba o drenaje cómodo. · Silencio: elegir extractores y ventiladores de calidad para evitar ruidos. Piensa el espacio como un circuito de aire: entra limpio y fresco por abajo, sale templado y oloroso por arriba, pasando por filtro. Luz LED: conceptos clave · PPFD (µmol/m²/s): densidad de fotones útiles. Objetivos aproximados: · 200–400 en plántula y primeros días de crecimiento. · 400–600 en crecimiento vigoroso. · 700–900 en floración (con CO₂ ambiental normal). · DLI (Daily Light Integral): suma de fotones en el día. Con 12/12, alcanzar PPFD altos en horas limitadas es clave para flores densas. · Espectro: los LED de espectro completo (blancos 3000–4000 K con rojos profundos 660 nm y a veces 730 nm) favorecen morfología compacta y buena producción de resina. · Regulación y distancia: usa dimmer y mide PPFD si puedes (luxómetro + factor de conversión o, ideal, medidor cuántico). Observa la planta: hojas erguidas, sin bordes quemados, color verde sano. La gran ventaja del LED es la eficiencia: más gramos por kWh, menos aire acondicionado y un control térmico sencillo con deshumidificación puntual. Clima y VPD: el “termóstato invisible” No basta con temperatura y humedad; el VPD (déficit de presión de vapor) integra ambos y guía la transpiración. · Crecimiento: 24–26 °C, 60–65 % HR; VPD aprox. 0,8–1,1 kPa. El curado estabiliza la humedad, pule el aroma y suaviza el humo
21 cultivo básico Un secado lento y oscuro vale más que cualquier “truco” milagroso
22 cultivo básico · Floración temprana: 23–25 °C, 55–60 % HR; VPD 1,1–1,3 kPa. · Floración avanzada: 22–24 °C, 45–50 % HR; VPD 1,3–1,5 kPa. · Final de floración: 20–23 °C, 40–45 % HR; VPD 1,4–1,6 kPa. Traducción práctica: deshumidificador con higrostato, ventilación cruzada suave, extractor con control de velocidad y, si hace frío, una estufa cerámica segura con termostato. Coloca sensores a la altura de las puntas, no en el suelo. Sustratos y riego: donde empiezan (y acaban) muchos problemas · Tierra “light”: tolerante, ideal para principiantes. pH 6,2–6,5. · Coco: crecimiento rápido y control fino; exige riegos frecuentes y medir EC/pH con rigor. pH 5,8–6,2. · Hidro/aeroponía: producciones altas y aprendizaje más técnico. Norma antidesastres: más plantas mueren por exceso de agua que por falta. Riega cuando la maceta pierde peso y la capa superior está seca al tacto. En coco, riegos diarios o múltiples ligeros con buen drenaje (10–20 %). Nutrición y EC: menos, es más · Crecimiento: N moderado, Ca/Mg suficientes, microelementos equilibrados. EC orientativa 0,8–1,2 mS/cm (según agua base). · Prefloración y estirón: aumenta gradualmente. EC 1,2–1,6. · Floración media: K y P protagonistas, sin olvidar Ca/Mg. EC 1,6–2,0 (según genética y entorno). · Lavado o bajada final: 10–14 días con soluciones suaves o agua ajustada para limpiar acumulaciones. Ajusta siempre pH después de mezclar nutrientes. Si ves puntas quemadas, baja la EC. Si ves un verde demasiado oscuro y hojas en garra, hay exceso de N. Fotoperiodo y cronograma · Semillas feminizadas/fotodependientes: 18/6 en crecimiento; pasa a 12/12 para floración. · Autoflorecientes: 20/4 o 18/6 de principio a fin; responden más a la intensidad de luz que al fotoperiodo. · Germinación: servilleta humedecida, jiffy o siembra directa en maceta pequeña. Trasplanta a maceta definitiva antes de 20–25 días. Entrenamiento de la canopia: rendimiento sin estrés · Topping (poda apical): multiplica puntas y reduce altura. · LST (low-stress training): atados suaves para abrir la planta y homogeneizar la luz. · Main-lining: arquitectura simétrica en 8–16 colas principales. · ScrOG: malla fija; optimiza luz en espacios pequeños. · SOG: muchas plantas pequeñas; requiere clones uniformes y control fino. Con LED, la uniformidad de la canopia paga dividendos: más superficie en PPFD óptimo = más gramos de flores bien formadas. Genética y material vegetal · Semillas feminizadas: sencillas y fiables. · Regulares: para quien quiera seleccionar machos/hembras y hacer cruces. · Autoflores: rotaciones rápidas, perfumadas y muy dignas con LED moderno. · Clones: cuarentena 10–14 días para evitar “autoimportar” trips/araña roja. Revisa el envés de hojas con lupa. Desinfecta herramientas. Mantener una madre requiere espacio aparte con 18/6, podas regulares y nutrición equilibrada. Útil si te gusta repetir una genética que has afinado. Prevención integrada (IPM): higiene y vigilancia · Limpieza entre cultivos: peróxido o limpiadores en superficies, macetas, bandejas. · Barrera biológica: introducción preventiva de depredadores (según disponibilidad local) o bioestimulantes que refuercen defensas. · Rutina de inspección: 5 minutos diarios con lupa. Cuanto antes pilles un problema, más fácil se corta. Plan anual y cosecha perpetua Divide en tres zonas si puedes: madres/propagación, crecimiento y floración. Con LED regulable, puedes mantener un flujo: mientras una tanda florece, otra crece y otra enraíza. Así encadenas 3–4 cosechas anuales sin picos de trabajo demenciales. Octubre es ideal para arrancar: exterior te da reserva y el indoor despega con temperatura ambiente amable. Eficiencia, costes y legalidad práctica · El LED reduce kWh por gramo y simplifica el control térmico. · Temporiza riegos y luz con programadores fiables; un fallo de 12/12 confunde a la planta. · Cableado limpio y elevado del suelo; nunca riegues con enchufes a ras. · Discreción: filtro de carbón a punto, revisar fugas de olor en picos de humedad. Mide pH y EC; la mayoría de problemas nacen de no medir
B’cuzz Bloom Stimulator se aplica cuando la planta empieza a formar flores y se sigue utilizando durante toda la fase de floración. Gracias a este producto, la fase de floración empezará antes y será más intensa, lo que se traducirá en una producción explosiva de frutos y flores más densos y firmes. B’CUZZ BLOOM STIMULATOR Intensifica el periodo de floración Floración más larga e intensa Más flores y de mayor tamaño Fácil de combinar con los abonos habituales DOSIFICACIÓN: 0,5 - 1 ml por litro de agua. DISPONIBLE EN: 100 ml, 250 ml, 500 ml, 1 litro y 5 litros.
24 cultivo básico En las últimas semanas, menos es más: evita fertilizar, poda solo si es necesario y deja que la planta respire · Ten claro el marco legal local sobre cultivo doméstico y autoconsumo. Errores comunes en el primer indoor (y cómo evitarlos) · Regar “por calendario” en vez de por necesidad del sustrato. · No medir pH/EC: la mitad de los problemas se arreglan midiendo. · Colocar la luminaria demasiado cerca: bleached tops; sube o baja potencia. · Ignorar el clima nocturno: caídas bruscas de T y subidas de HR invitan al moho. · No limpiar filtros y conductos: pierdes caudal y sube la HR. Del exterior al interior sin perder el hilo Conecta los aprendizajes: · Paciencia del secado/curado en exterior Ô paciencia con el secado de macetas en interior (evitas raíces asfixiadas). · Canopia aireada en exterior Ô entrenamiento en indoor para que la luz LED llegue uniforme. · Observación tricómica Ô observación diaria en indoor: el ojo entrenado detecta micro cambios de color, turgencia y olor. · Gestión de riesgos climáticos afuera Ô gestión fina de VPD adentro: diferente herramienta, mismo principio. Octubre, en definitiva, no es un punto final; es un pliegue de la temporada. Termina el relato bajo el sol y empieza el capítulo bajo LED. Quien cosecha con calma y enciende el indoor con método pasa el invierno sin prisas y con frascos que huelen a gloria.
MAXIMIZAMOS TUS CULTIVOS DESDE 1996 HESI Plantenvoeding BV www.hesi.nl | sales_espana@hesi.nl PARA CUALQUIER MÉTODO DE CULTIVO: TIERRA, COCO E HIDROPÓNICO hesi_espana FERTILIZANTES Y SUPLEMENTOS
26 arte cannabico
27 arte cannabico Cómo el cannabis conquistó el cine y transformó la cultura popular por Pancho Vegas Desde los primeros noticiarios que lo presentaban como una amenaza social hasta las irreverentes comedias stoner que hicieron del humo un gag recurrente, la marihuana ha recorrido la historia del cine como un personaje incómodo, polémico y a veces entrañable. Durante casi un siglo, la gran pantalla ha sido escenario de los miedos, las fantasías y los debates que giran en torno al cannabis: de la propaganda prohibicionista de los años treinta a la mirada cómplice del cine independiente, pasando por documentales, thrillers, películas de culto y grandes producciones de Hollywood que, sin decirlo abiertamente, dejaron escapar volutas de humo verde en sus tramas. Hablar de cannabis en el cine es hablar también de cómo la sociedad ha mirado —y sigue mirando— a esta planta. En la oscuridad de una sala de cine, antes incluso de que el humo encendiera las primeras caladas de la contracultura, ya había un humo distinto que se proyectaba en las pantallas: el humo del miedo. Eran los años treinta en Estados Unidos y el cine, ese nuevo arte que fascinaba a las masas, se convirtió en un arma política. Una película de bajo presupuesto, Reefer Madness (1936), se encargó de sembrar la idea de que un simple porro podía desatar crímenes, violaciones y locura. Durante décadas, esa imagen grotesca y distorsionada del cannabis acompañó al público cada vez que la planta aparecía en una sala de proyección. Sin embargo, el cine es un organismo vivo, cambiante. Con los años, la marihuana pasó de ser demonio para convertirse en símbolo de libertad, de humor y hasta de autenticidad artística. Hoy, cuando Netflix estrena documentales sobre la industria del cannabis y Hollywood produce superproducciones donde fumar ya no escandaliza a nadie, conviene mirar atrás y preguntarse: ¿cómo llegó el cannabis a convertirse en protagonista de su propia película cultural? Reefer Madness convirtió un porro en sinónimo de crimen, locura y perdición
28 arte cannabico De los miedos a la propaganda: los años treinta y cuarenta La historia del cannabis en el cine comienza, paradójicamente, en el terreno del moralismo más rancio. En plena campaña de Harry Anslinger y la Oficina Federal de Narcóticos contra la marihuana, surgieron películas de propaganda que buscaban “educar” a las familias estadounidenses sobre los supuestos peligros de la hierba. La más famosa fue Reefer Madness, una cinta tan exagerada que, décadas después, acabaría siendo rescatada como comedia involuntaria en pases de medianoche. Jóvenes estudiantes se volvían asesinos despiadados después de fumar, las chicas caían en desgracia y la marihuana era retratada como una droga demoníaca. Aquel cine cumplió su función: reforzar el estigma y asociar la planta con la delincuencia y la degeneración. Pero ya en esos años se filtraba otro relato paralelo. El jazz, con su cultura nocturna, llevaba la marihuana a los clubes, y algunos filmes de serie B la mostraban como parte del ambiente urbano. Sin pretenderlo, el cine sembraba la semilla de una doble lectura: la marihuana como amenaza, sí, pero también como elemento de una vida alternativa y bohemia. El giro de los sesenta: psicodelia y contracultura en la pantalla Hubo que esperar a los años sesenta para que el cannabis apareciera en el cine con otro brillo. La revolución cultural, la guerra de Vietnam, el movimiento hippie… todo ello se coló también en las películas. Easy Rider (1969) es el mejor ejemplo. Dos moteros recorriendo las carreteras infinitas de Estados Unidos, fumando marihuana y buscando un sentido distinto a la vida, se convirtió en un emblema de la contracultura. En esa película, fumar no era un chiste ni un crimen: era un gesto de libertad frente al sistema. La psicodelia también tuvo su espacio. Películas experimentales jugaron con colores, música y secuencias alteradas que evocaban los estados de conciencia ampliados. El cannabis, junto a la LSD y otras sustancias, aparecía como símbolo de un nuevo horizonte cultural. Los setenta: el nacimiento de la comedia stoner A finales de los setenta, el cine cannábico encontró su propio género: la comedia stoner. Y sus pioneros fueron Cheech & Chong, dos cómicos chicanos que convirtieron el humo en carcajada. Up in Smoke (1978), estrenada en España como Los chicos de la mota, fue un éxito inesperado: con muy poco presupuesto, se convirtió en fenómeno cultural y abrió la puerta a una saga de películas delirantes donde la marihuana era la verdadera protagonista. Por primera vez, los fumadores aparecían como antihéroes simpáticos, vagos pero entrañables, enfrentados a un mundo rígido que no los entendía. El humor cannábico se expandió El cannabis no solo ha sido fumado: ha sido pintado, cantado, filmado y celebrado como símbolo de rebeldía y creatividad
www.elcultivador.comRkJQdWJsaXNoZXIy NTU4MzA1