19 cultivo básico Octubre es frontera y puente. Es el mes en que el aroma denso de las flores maduras se queda pegado a los guantes y el cuarto de secado se convierte en la estancia más vigilada de la casa. Pero también es el momento de encender los equipos de interior y diseñar el invierno bajo diodos: el cultivo con LED domina el panorama por eficiencia, control térmico y resultados en resina y terpenos. En estas líneas recorremos, en la primera parte, el final de temporada en exterior —cosecha, secado, curado o errores comunes— y, en la segunda, el inicio de la temporada indoor —planificación del espacio, luz LED, clima, sustratos, nutrición, prevención o calendario— para hilar un ciclo sin interrupciones y con calidad constante. Cosecha con los tricomas, no con el calendario 1ª parte: el momento de la cosecha outdoor Octubre marca el final de la temporada de exterior El cielo cambia y el cultivo lo nota: días más cortos, noches húmedas, primeras lluvias. En esta recta final se decide la calidad real de tu cosecha. El objetivo es triple: cortar en el punto óptimo, secar sin prisas ni hongos y curar con cabeza. Cuándo cortar: tricomas, pistilos y madurez real El calendario orienta, los tricomas deciden. Con una lupa de 30–60x, observa: · Transparentes: planta inmadura, efecto nervioso y perfil terpénico sin definir. · Lechosos: potencia máxima; perfil aromático expresivo. · Ámbar: viraje hacia efecto corporal y narcótico. Para un equilibrio versátil, muchos cultivadores apuntan a un 70–80 % lechoso y 20–30 % ámbar. No te fíes solo de los pistilos (que pueden oxidarse por viento o frío). Observa también densidad y consistencia de los cogollos y el olor: cuando la fragancia se “redondea” y deja de oler a verde, suele estar cerca el momento. Si llueve o hay temporal: estrategias de daño mínimo Octubre puede traer chubascos. Tres tácticas útiles: 1. Cosecha escalonada: corta las ramas más adelantadas y deja unos días más las atrasadas. 2. Canopia aireada: elimina hojas internas y ramillas que limiten el flujo de aire. 3. Postlluvia inmediata: sacude delicadamente el agua de las flores y facilita ventilación natural. Evita el sol directo fuerte tras lluvia, que puede abrir microfisuras y favorecer botritis. Si viene temporal serio, a veces es mejor cortar un poco antes que perderlo todo. Prioriza las puntas más densas (más vulnerables al moho). Manicurado: en húmedo frente a en seco · Manicura en húmedo: más rápida; útil en lugares con humedad alta porque se acelera el secado. Riesgo: perder terpenos si se manipula de más. · Manicura en seco: cuelga ramas enteras y corta hojas cuando el exterior esté crujiente. Preserva mejor terpenos y aspecto, requiere espacio y paciencia. En ambos casos, usa guantes y tijeras limpias. Reserva las hojas con resina para extracciones. Secado controlado: parámetros, señales y trucos El secado es el 50 % de la calidad final. Reglas de oro: · Oscuridad total (la luz degrada cannabinoides). · 18–20 °C; humedad relativa 55–60 % los primeros días y luego 50–55 %. · Circulación de aire suave y homogénea (sin ventilador directo a flores). · 10–20 días según grosor y condiciones. Señales de punto correcto: la ramita fina cruje al doblarla; el cogollo está seco por fuera pero aún cede ligeramente al apretarlo. Si te pasas de seco, recuperarás algo de humedad en el curado, pero nunca el 100 % del bouquet original. Curado: el arte de afinar aroma y suavizar el humo Frascos de cristal, llenados al 70–80 %, higrómetro en algún bote testigo y rutina de oreado: · Semana 1–2: abre a diario 10–15 minutos si el interior supera 65 % de HR. · Semana 3–4: abre cada 2–3 días. · Semana 5 en adelante: abre semanalmente o cada dos semanas. Objetivo: estabilizar entre 58–62 % de HR. A partir de la semana 6 el salto organoléptico es claro; a los 2–3 meses, el perfil suele estar en su mejor momento. Etiqueta cada frasco con variedad, fecha, parcela/posición y notas (madurez, aroma, incidencia de plagas, etc.). Control de mohos al final: identificación y protocolo · Botritis (moho gris): manchas pardas, textura algodonosa, olor a humedad. Elimina sin contemplaciones cualquier parte afectada; desinfecta tijeras tras cada corte. · Oídio: polvillo blanco sobre hojas; en flores avanzadas, retiro selectivo y descarte si afecta cogollo. Mejor prevenir con canopia aireada y buen secado. Nunca guardes cogollos dudosos “por si acaso”: el moho no se negocia. Aprovechar los restos: cero residuos · Tamizado en seco: con mallas (por ejemplo 150–90 micras) para obtener kief y prensarlo en hachís.
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